dos países

El viernes el ministro de educación de la Ciudad de Buenos Aires entregó ejemplares de "El Eternauta" a los alumnos de la escuela 7 de Pque. Patricios. Mientras su cartera afronta los conflictos edilicios en la provincia más rica del país, en la provincia de Buenos Aires corren riesgo los subsidios para remodelación de las escuelas más carenciadas.


Mariano Narodoski, el ministro de educación de la gestión municipal de Macri, repartió ejemplares de la obra de Oesterheld y Solano Lima. Lejos ya de los incidentes de espionaje a que fue sometida su cartera con evidentes objetivos políticos, se refirió al paro del miércoles último y señaló que el departamento de Contaduría evalúa los pedidos elevados por las sindicales. En medio de amenazas que envuelven a todas las administraciones nacionales, respecto de la imposibilidad de aumento salarial para el año 2010, una escuela del conurbano bonaerense aún espera el subsidio que le permita reparaciones en el sistema cloacal, problema por el cual se ve en la obligación de poner a resguardo a los alumnos y debe suspender las clases. Se trata de la escuela 83 de la barriada de Villa Lamadrid, Ing. Budge, Lomas de Zamora.

Audio de entrevista brindada por M. N.

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Perla Zelmanovich

Perla Zelmanovich abre una brecha en el instante mismo en que otro, en tanto que sujeto, pide resolver los interrogantes en torno a la educación de las nuevas generaciones. La docencia plantea el uso de lenguajes en tiempos en que el clima de época, propone una interrupción a toda comunicación posible. La tecnología parece irrumpir en ese espacio simbólico, desalojado, y la inapetencia del deseo nos enfrenta con una profundización de distancias generacionales, de poder, de conocimientos.
Todo ese significado de la asimetría se quiebra con la accesibilidad indiscutida con que los nuevos medios se nos ofrecen, haciendo del responsable del trabajo en el aula, un creador de filiaciones -de las que Perla Zelmanovich nos habla, y de las que hablaremos enseguida– y supone una nueva forma de permitirle ser a él, el sujeto de alfabetización.
Cuando esa relación básica falta, la prematuración humana se torna indefinida; el desamparo en ese lazo que impide la intemperie para el cachorro humano. El vínculo de un niño “malcriado”, industrializado, arrojado al consumo como un integrante autónomo más del mercado, y vuelto a ser colocado en el ámbito de la naturaleza por un viaje que realiza a la casa de su abuela del campo, es decir, en un entorno desprovisto de alicientes tecnológicos, hace que su prematuración sea puesta otra vez en conflicto. Sang Woo, así se llama el niño, exteriorizará toda la violencia con que ha sido subyugado en la vida urbana, y contra la que se revelará socavadamente, poniendo de manifiesto la ruptura con que una Margaret Mead, recuperada por Zelmanovich, llegó a caracterizar la relación inversa entre socialización/educación, adultez/infancia, dada en una sociedad que ha obnubilado la antigua distribución de roles en el proceso de culturación. Perla Zelmanovich es clara, piensa que determinadas intenciones o deseos subjetivos, deben vaciarse, para ser vertidos en nuevas configuraciones de intersubjetividad; para poder crear vínculos en una escuela, que se caracteriza por estos vaciamientos en estado crítico, no es suficiente la denuncia ni el mero señalamiento, y esta cuestión es la idea prevaleciente de la nuevas posturas en pedagogía. La función docente es hoy el vaso vacío, con el costo que supone deshacerse de prejuicios y preconceptos, que muchas veces sirven sólo para afirmar estados de situación que, paradójicamente, hacen agua. Vaciar el vaso, entre otras cosas, implica la constancia de un “ofrecimiento sostenido”.
Sucede algo maravilloso mientras el adulto se ofrece desprovisto; Sang Woo, por caso, en su película "Camino a Casa" (2002), redescubre la naturaleza, reconoce en la pasividad, el silencio necesario para encontrarse a él mismo, silencio que en su “ambiente natural”, la ciudad, falta, y en cuyo lugar se posicionan los medios masivos, la tecnología, como instrumentos precarizados donde los niños –y no tanto– buscan tramitar el desamparo que les dirigen sus mayores, resolver baches, en lugar de hacerlos un lugar desde el cual pueda reponerse y recuperarse aquello que se ha vaciado.
El adulto se vuelve el “medio” que actúa con todo el amarre de que carecen estos nuevos medios, proveedores de eficacia simbólica, pero insuficiente; el adulto con su sola presencia, hace que se construyan lazos que no pueden establecerse con máquinas, que no “entienden”, no abrazan, no tienen gestos y sí mucho de golpes de efecto.
El vaciamiento sin ofrecimiento sostenido, con desamparo, promueve la ilusión de que los medios “comprenden”, y sirve en gran medida a que la educación sea depositada sobre los hombros de los niños mismos, haciéndolos responsables de sus adultos, y dejándolos supeditados a las patologías con que la incomunicación traduce ese orden subvertido: abulia, hiperquinesis, ADD (los llamados problemas de formalización y un gran etc. incierto), que no deben olvidarse como creaciones de verdaderos frankesteins de la anorexia filiatoria, que en realidad son transformados en slóganes, con los que reacciona la cultura, para poder colonizar la discontinuidad de las relaciones.
La filiación es la responsabilidad adulta ante esta cultura, que aparentemente tiende a la estigmatización y la psicologización, ante lo cual no debe olvidarse cuál es el estado real del malestar. Se trata de una trama socio-cultural determinada por una falta estructural de referencias, que, en casos extremos, llega a aplastar el deseo, si a esto se le suman las segregaciones, elevadas a porción necesaria de mortificación.
Perla Zelmanovich nos propone pensar esta cosas y logra suscitar el debate entre-generaciones.
—En el problema con las nuevas generaciones, la culpa la tiene la televisión –dice una docente.
—¿Cuál es el problema con la televisión? Tengo 18 años –le contesta un joven estudiante de profesorado– No entiendo eso de la “mala influencia”. En mi caso, no uso mucho el chateo, pero puede ser útil si se vive en país alejados.
—Yo, a mis alumnos, los hice escribir un cuento –otra docente retoma el eje problematizado– y nombraban personajes que yo no conocía; recién pude comprender de qué hablaban cuando me dijeron que se trataba de los nombres de unos dibujos animados.
Las nuevas tecnologías –puede ser cierto que sean impulsadas por los más jóvenes– nos abordan a todos con nuevas formas de intercambio y el quiebre generacional hace ver la formulación de nuevos códigos, que interpelan con la novedad el lugar que debería ser jugado siempre por el adulto. Perla Zelmanovich asegura:
—Se trate de sujetos de nueve, dieciocho o cincuenta años, estamos hablando del amparo que por momentos se desarma, de eso y de recuperar filiaciones a como dé lugar.


Sandra Bellino (*)
Alicia De Guzmán
Santiago Meilán

(*) Sandra Bellino es docente formada en Artes Plásticas y maestra de grado, Alicia de Guzmán es psicoterapeuta y Santiago Meilán es docente de nivel primario y secundario.


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EN DEFENSA DEL TEATRO

por Oscar Asent


“Si TN cierra se perderán muchas fuentes de trabajo… sí, pero se crearán otras nuevas.” Esto que es un vox pópuli, un saber de superficie, refiere a la crítica que de una y otra parte de la discusión sobre medios se suscitan en estos días.

Es cierto que a simple vista, la legislación de un país, producto de una política pública, en primera instancia no podría poseer la misma energía que una reglamentación interna de una multinacional, ya que algunas de estas manejas cifras que multiplican el PBI de un país como la Argentina, el hecho de que al menos el 30% de la población nacional es trabajador estatal revierte una saber del sentido común.

La fuerza de la ley ya no refiere a los grandes principios, es ya un sistema concreto de asignación de recursos que el mismo Estado se provee en un círculo virtuoso. Al menos contra esto no hay quien discuta. Algunos lo llamarán democratismo creciente, otros liberalismo cínico y otros burocracia orgánica.

Se piensa que la nueva ley de medios ataca un grupo en beneficio de otro (muy posiblemente el Kirchner&Co.), sin embargo, esas imágenes que provienen de otro período histórico, esas agencia online durante 24 horas al día, nos recuerdan más al neoliberalismo que entonces presionaba por instalarse, y que hoy en retirada, nos brinda una distorsión imposible de digerir.

Estos años se ha avanzado en la contemporización con las ciudades de los grandes productores. Se han instalado cámaras en la vía pública, se ha mejorado el sistema de imágenes satelitales, y acompañando este crecimiento de imágenes banales, se ha avanzado en los mismos términos en sentido discursivo.

La pregunta refiere a si un país austral, con una población que no alcanza el 10% de aquellos países centrales, posee el hadicap para proveerse de elementos tecnológicos que en la mayoría de las veces, no es el adelanto en sí lo costoso, sino su manual de instrucciones.

A qué punto ese fin tecnológico no viene a ocultar detrás problemas profundos: la falta de solidaridad cada vez más animal, los procesos de inseguridad incontrolables, la creación de industrias del ocio, etc.

A la par que EE. UU. demuestra un crecimiento del desempleo, lo hace también el índice de alcoholismo, cuando en relación a esas dos variables, el pico máximo inverso se logró hacia el final de la era Clinton y primera presidencia de Bush. En términos históricos, las mayores tasas de alcoholismo y las menores de desempleo sin duda se dieron durante el gobierno de Roosvelt, cuando el más mínimo consumo alcohólico era de por sí un lujo difícil de sostener por el trabajador llano.

Otra tasa interesante es la de la natalidad. En las grandes ciudades esta desciende año tras año, más allá de las relaciones productivas, pero en términos generales para un país, nada le viene mejor que las fases descendentes de la producción, aunque estas también conlleven al crecimiento del trabajador sexual.

Mientras tanto, como en un viejo slogan radial, el teatro continúa su marcha, sin prisa y sin pausa. No hablamos de fenómenos espectaculares a lo Andrew Lloyd-Weber, que acompañan el proceso que la nueva ley de medios se propone frenar. El teatro a secas, el teatro povero, el que sólo requiere de la reunión de personas con el fin de transformar intensamente los mecanismos del espíritu, cercenado por la lógica del consumo y escapismo. Tal vez esos trabajadores que mañana saldrán a buscar nuevamente empleo, o se volcarán de lleno a su proto-proyecto de productora, sin duda harán posible una cultura.

Las energéticas, en cuotas

Finalmente las empresas de energía han decidido dar marcha atrás con las refacturaciones. El caso es que han implementado un paso raro, tal vez como el de Aquiles y la tortuga.

ir a: MODELO DE CARTA PARA INICIAR EL RECLAMO

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Ojo de Pez o Photoshop, Mundial de Atletismo-Berlin 2009




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Aumento en la tarifa de luz




Castelli, febrero 2009


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-¿divisor o múltiplo? (5to y 6to grado)


72______9 12______48 125______250

36______18 28______112 9______27

64______8 7_______56 54______3



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Martes 21 de julio, bar Los Porteñitos, 20 hs.



PROGRAMA


El escritor cumple con un gran payé que se le ha encomendado, y veremos enseguida a partir de algo etéreo como el teatro las limitaciones que impone la escritura, el gesto típico del escritor aunque me gane enemigos entre mis amigos. La fortuna (dike en griego) es la merecedora del milagro que derriva torres de alabastro, entre escombros se fragua la literatura.
Verlaine recopila estos poemas confinado en Bélgica. El estado de encierro es una marca que recorre el decadentismo hasta su cierre con la saga de Marcel Proust. Pensemos en Wilde, y un epítome anacrónico pero verificable de esta poética en la obra de Ezra Pound.
En una de las poesías que contiene esta antología de folletos de Verlaine, este dice: "lo raro es bueno, ¡qué idea bizarra!"
La lectura de algunas de las poesías correrá por cuenta en español de Santiago Meilán y en francés de Walter Romero.
Toda una herencia romántica en pleno parnasianismo anglosajón. "El Parnaso" bien pudo ser el local donde los seguidores de esta corriente pudieron haberse reunido también en París. Por lo demás, sólo dos anécdotas unen a Verlaine con Arthur Rimbaud, el primero poeta de renombre, el segundo poco menos que un paria, las cuales los convirtieron en célebres amigos.
Palabras como "pedante", "ingenuo", "bizarro", melancólico", eran consideradas positivamente.

Por lo demás, la idea es asistir a un ensayo preliminar de una obra proveniente de otras latitudes, y asimismo presentar el libro "Los últimos 55 minutos de la mañana" de Juan Rearte. Y junto a Cristina Monte hablar sobre la tarea del editor actual.

Organizaron Clara Anich y Yair Magrino. Las actuaciones serán de Oscar Asent, José Luis González y lectura en alemán de Juan Rearte.

Santiago Meilán

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21 de julio, bar Los Porteñitos


Leerán Walter Romero, Santiago Meilán, Juan Rearte





... ¿No tiene todo lo que hay que sentir al considerar un libro de poesías en estos

tiempos sosos? La admiración, el encanto y… como lo bueno y bello

(es el caso) ¡estremecimiento!...



... con artistas invitados
teatro
literatura
poesía

Los Porteñitos.
Salta 135
21 hs.


otros links:
maitland-fromer. marzo 2009

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Shen Yun Performing Arts

Una mirada occidental sobre la escena de Oriente


Shen Yun Performing Arts


En un par de siglos la región que hoy responde a la República Chica se asistió a una nueva invasión bárbara, esta vez de los rojos, intentando reflotar una cultura ancestral, la compañía de Vina Lee de Nueva Cork, recrea la época de la dinastía Tang.


Oscar Asent


Antonin Artaud asistió en las islas de Bali a una experiencia iniciática en plena etapa de construcción de su método escénico: algunos años más tarde escribiría las líneas fundamentales del manifiesto del Teatro de la Crueldad. Había algo en el sistema artaudiano relacionado con lo rudimentario, con el pedernal y las cavernas inefables de los primeros habitantes humanos.

Con un colorido inigualable, Shen Yun presenta las leyendas de la China

No así en el espectáculo de Shen Yun. La isla de Bali era entonces una cultura subyugada durante centurias al dominio omnímodo de los emperadores de las culturas milenarias de China y Japón. Tierra de mongoles y samurais, seguidores de la enseñanza de Sakiamuni, la Katar de Marco Polo, China esgrime una historia de cinco mil años, comparable únicamente a los grandes indoeuropeos, aunque todos estos sin duda dignos de la estirpe de los hijos de Uruk.

Hoy, en este hoy que para chinos es igual a decir dos siglos ya: el XX y el actual, los encuentra en plena convulsión y soportando una invasión bárbara, una de las tantas que asedió esa región del extremo Oriente, esta cultura deudora de los emperadores de la dinastía Tang, precisamente en esta edad dorada, busca algún anclaje que impida la dispersión. La dinastía Tang constituye el blasón que une tanto a chinos como a budas, soviéticos, populares mongoles, etc.

Verdadero festín de aquellos tiempos, Shen Yun se remonta al siglo VI y hace alarde de representar la sucesión de las raíces más añejas de la chinidad. Como un verdadero circo itinerante, con 3 compañías simultáneas, recorren el mundo ofreciendo fragmentos de tal vez la civilización más antigua de la humanidad.

Cada año llegan al Río de la Plata para recrear el esplendor de una cultura que afronta la secularización como pocas y que tal vez ofrezca resistencia como ninguna. La directora de esta comparsa que de aquí continua viaje hacia Chile para retornar luego a Córdoba, nos ofrece algo de esa madera crujiente, esos chillidos y el colorido que había deslumbrado a Artaud entre los balineses, algo de ese exotismo, al menos, en tiempos de chatura y compacta homogeneidad.

Desde el principio, no obstante, se aclara que Shen Yun Performing Arts expone un repertorio de danza clásica china. Esto a veces se evidencia en el sexismo, igual al que se observa en el valet europeo. Sin embargo las leyendas, la estética general, la puesta, constituyen un acercamiento a formas elementales de arte, razón alejada de la idea de “espectáculo de actualidad”, que tanto criticaba Artaud.

El próximo año nos estarán visitando nuevamente, y con estas humildes palabras se les augura que entonces ninguna gripe opaque el evento, y esperamos que nuevamente rebalsen los escenarios porteños con nuevos esquemas de esa originalidad que atraviesa mas de 10 siglos de historia.



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C. C. Mate Amargo

la noche ideal para una pesadilla

En términos de amistad

La historia rescrita de una amistad interrumpida por la maduración y el paso de la ju-ventud a la adultez. La inaguración de una sala teatral y el Tren Sarmiento

Por Oscar Assent

Es de aceptar que los términos estipulado por la sala no eran los adecuados. Se trataba de un centro cultural de esos que tanto han guerreado con todas las nuevas administraciones de la Municipalidad, y este no era el caso. Emplazada en una propiedad fiscal, de un viejo pro-fesor de literatura del barrio de Almagro, nacía Mate Amargo como proyecto cultural. Sus mentores se habían reunido días después de los hechos funestos que se desarrollaban tras la caída de algún presidente de turno, seguramente durante el gobierno de otro presidente que no sobreviviría el primer coletazo de la crisis del momento. Germán y Bernarda le daban el sí a un empresario ‘marginal’ de la cultura y el centro comenzaba a funcionar para los vecinos del barrio con talleres y una oferta cultural que merodeaba el asado y la fiesta patria.
A pocos días de comenzar a funcionar, se da una solicitada en el diario la cual firman primerísimos actores, entre ellos Alicia Zanca, pidiendo por la normalización del Centro. Son cosas normales en los días postreros de una reconstrucción de las que tan a menudo vivimos en las latitudes periféricas. El anuncio tenía más bien estética del resurso de expropiación. Había muchas cosas por hacer: acondicionar el espacio para recibir espectadores, acondicionar el escenario para recibir actores y organizar el papeleo para que En términos de amistad no le sonara a los inspectores municipales como lo que era, una performance con la que se abriría una nueva sala de teatro en la ciudad de Buenos Aires.
Había un tema que preocupaba y del cual se era conciente desde el primer día. El Centro queda a la vera del tren Sarmiento, por lo que el batir de las locomotoras se hacía sentir cada ocho minutos por lo menos, haciendo cimbrar los cimientos de la vieja casona donde Mate Amargo funciona. Estábamos a años luz del soterramiento del ferrocarril, así que la propuesta tuvo que incluir el paso ferroviario en medio de los parlamentos de las funciones.
La siguiente dificultad provenía del texto mismo: doce personajes era algo que no se veía seguido, y mucho menos en la inauguración de un Centro Cultural “Clandestino”. El desa-fío nos impulsaba más a los actores que a la comisión directiva de la sala. Llevamos los papeles hasta que finalmente la sala fue habilitada a tal fin. Compramos un PAR mil como primera movida de festejo, ya preparándonos para el estreno.
El resto pertenece la historia del teatro, así con mayúsculas. Fue de mérito la tarea de Ro-drigo Ruíz Díaz al intentar darle lugar a lo performático de la obra. Los cortes entre una escena y otra o incluso a veces entre algunos parlamentos presentados como flash-backs debían contar con un apoyo desde lo contextual que permitiera a los que hacían el trabajo duro de la puesta se pudieran reacomodar emocionalmente para seguir adelante.
La obra recorre un paisaje de ensueño pesadillesco. Los personajes parecen salidos de la mente del personaje Germán Mergara, y en torno del cual se rearman historias que han quedado desarticuladas de no ser por la acción de un autoritario memorista de lo mínimo y cotidiano, de esos que frecuentemente se nos acercan y refieren sucesos del pasa-do más remoto de nuestra vida. La obra trata sobre historias a las que sus personajes, vícti-mas de la fugaz contemporización, no le han permitido otras perspectivas. Se ha dicho que la juventud es el laboratorio de todas las vergüenzas, lo ha dicho Lola Arias recientemente en el ciclo de Casa Brandon. Esta obra se hace de esos sentidos vicarios que se reproducen aún cuando las tramas contemplen posibilidades que lo contextual desestima de inmediato, y para siempre. Sobre todo por personajes como Germán, quien invita esa noche a sus amigos de la adolescencia a un asado.
Lo anecdótico del tren, pasando cada tanto, no mancha el resultado total de la propuesta. Nos habíamos planteado inaugurar un teatro nuevo, con una obra de teatro multitudinaria, desde el escenario y en lo posible desde las butacas. El público respondió y de la idea sur-gieron incontables posibilidades para el espacio que hoy realiza kermeses, fiestas varias y presenta artistas de protesta.
Se que aún esperan la personería, sin embargo algo de lo familiar me devuelve una terri-ble esperanza en esos días de En Términos, y es que llamando al teléfono de Mate aún sigue Germán, como aquella tarde en que le llevé una propuesta de teatro.

El teatro y la peste

La introducción al segundo ensayo de El teatro y su doble, de Antonin Artaud, de próxima aparición manifiesta la actualidad del autor de "Sobre el teatro Balinés" y "El teatro y la crueldad"

Los archivos del villorio de Cagliari, en Sardoña, atesoran un hecho histórico y sorprendente.
Una noche de fines de abril o principios de mayo de 1720, 20 días antes del arribo de la embarcación Grand Saint-Antoine a Marsella, cuando esta coicidía con la más maravillosa explosión de peste que haya brotado, según se recuerda, en el lugar, Saint-Rémys, enviado del rey en Sardoña, cuyas responsabilidades de bogernante se vieron sensibilizadas por un virus sumamente pernicioso, tuvo un sueño particularmente perturbador: se vio víctima de un padecimiento mientras veía su Estado sucumbir a la plaga.
Bajo la acción de la plaga las instituciones se disolvían. El orden caía. Era testigo de las derrotas de la moral, de todas las debacles de la psicología, experimentaba en sí mismo la basculación de los fluidos, desgarrarse, en pleno deceso, y haciéndose este tras una degradación vertiginosa, tosco y pesado hasta convertirse poco a poco en carbón. ¿Era tarde ya para conjurar la plaga? Aunque destruido, anihilado y pulverizado orgánicamente, con su médula consumida, él sabe que aún no está muerto más que en sueños, que la voluntad es un absurdo, sólo la negación de lo posible, tan siquiera una suerte de transmutación de la mentira que compone la verdad.
Él se rebela. Todos humores de la peste que cunden y los miasmas de un virus venido de Oriente, que él será capaz de conjurar.
Una embarcación después de un mes de dejar Beirut, el Grand Saint-Antoine, pide autorización y se dispone a atracar. Aquí es cuando él da la orden fallida, la orden considerada delirante, absurda, ineficaz y despótica hacia sus súbditos y sus allegados. Improvisadamente se precipita hacia el navío que presume contaminado hasta dar con el capitán o alguien de la tripulación, con la orden para el Grand Saint-Antoine, para hacerlo virar, y alejarlo de la población, bajo apercibimiento de ser abatidos a tiros de cañón. La guerra contra la peste. El autócrata no encuentra otra salida.
El hecho revela la influencia que los sueños ejercen sobre el soberano, en tanto esta le permite, disuadiendo los sarcasmos de la incredulidad y el escepticismo que lo rodean, y perseverar en la ferocidad de sus órdenes, aplastando no sólo el derecho de sus ciudadanos, y toda suerte de convenciones nacionales o extranjeras, las que, ante la muerte, no vienen al caso.
Sea como fuere, el navío sigue su ruta, llega a Livourne, e ingresa al radio de Marsella, donde se le permite atracar.
De aquello que suponía su cargamento de peste, no es mencionado en los ingresos a Marsella. Poco después se dirá que los marineros que componían su pasaje, no morirán de peste alguna y se diseminarán en múltiples direcciones.

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Una feria para todos

Muchas veces las condiciones que se imponen a los que participan de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, ocultan el verdadero sentido de esta fiesta de cultura: la búsqueda de reconocimiento por parte de quienes salen a mostrar su trabajo.

por Santiago Meilán


El sueño de ver sus libros en un stand de la Feria del Libro tuvo que ser postergado cuando Fito, una vez que había llegado al pabellón rojo en la Rural y, palabras de su distribuidora, debía conformarse con una ronda de negociaciones los días previos a la Feria en sí.
Es una realidad para autores independientes como Fito, y una situación compartida por muchas distribuidoras, que no se encuentran entre las más prestigiosas o acomodadas, que no cuentan con un fondo editorial que las ubique en la fiesta de la cultura que la Feria supone.
Una de las situaciones más acuciantes para estructuras de publicación como la de los jóvenes escritores, en su mayoría, con una experiencia rudimentaria en el negocio editorial, la representa una imposibilidad de convertir su trabajo en mercancía.
La incontrastable tendencia de hacer del trabajo de escritor y su resultado natural en el objeto libro, muchas veces es obstaculizada por la intención convertir la literatura en un museo. El gran objetivo del reconocimiento a veces responde menos a la lógica de la literatura, hoy asediada, es cierto, por las nuevas tecnologías, antes que a la dinámica del muestrario.
Fito debe además, al llamar por celular a su agente ni bien se encontró que el stand soñado no estaba, consentir que se convierta su material de acuerdo a los nuevos métodos de comercialización, el cual supone la digitalización y el marcadeo según nuevas variantes que entroncan con la era cibernética.
Partiendo de contratos que contemplaban la situación, le plantea a Fito entre una de las cada vez más difíciles condiciones de ingreso al salón de venta, entre otras, que la agencia que venderá su libro le oculte o disimule algunas cláusulas del contrato.
Un recorrido por la sala de ventas puede representar una excursión por las distintas casas importadoras de materiales bibliográficos. Al igual que las distribuidoras locales, las agencias del resto de los países americanos y europeos buscan nuevos públicos lejos de su lugar de origen. Tales como Universo, de España, los vendedores de libros corren por satisfacer las ansias de sus clientes, de hacer llegar los libros a la línea de caja.
Cada vez más acorde con las Ferias internacionales, libros como el de Fito participan primero de una ronda de negocios y difícilmente lleguen a las bateas sin pedidos concretos y reiterados a las librarías que los comercializan por fuera de la Feria. En definitiva, las librerías son el segundo gran eslabón en la estructura que apuntala a la Feria.
En esas rondas el contenido principal serán las proyecciones hacia otras Ferias como la de Frankfurt o Guadalajara, si bien también es cierto, allí también uno encontraría una buena cuota de turismo incluido en el canon que los editores independientes desembolsan para seguir en carrera.
Una nueva Feria Internacional del Libro abrió sus puertas. Esta vez el escenario político local convirtió lo que debería ser una fiesta de la cultura, en un medio más de difusión de la propaganda. Esta 25º entrega fue inaugurada con la lozanía y el humor de Angélica Gorodischer, y grandes figuras del medio literario dirán presente en el predio de la Rural hasta el 11 de mayo.



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Nadie se la juega

Santiago Meilán
El alejamiento de Santiago M ontoya de las filas del gobernador Scioli pone en evidencia un sistema político demagógico e inhumano. Pese al traspié de la retención de ganancias, la figura de candidato testigo remeda el sistema por electores, o peor, el bonapartismo del imperio en decadencia.

Finalmente, luego de versiones y comentarios que daban a Santiago Montoya offshore del gobierno de la Prov. de Buenos Aires, el recaudador de impuestos de Scioli presentó la renuncia. El resultado de una desavenencia con el patriarca del PJ, Néstor Kirchner, arrasa con la más mínima señal de desencuentro entre los integrantes de la fuerza creada por Juan Perón.
El jueves pasado, Santiago Montoya era invitado al nuevo programa de Roberto Petinatto. Precisamente allí es donde los principales detractores del funcionario hallaron los elementos que necesitaban para descabezar finalmente la agencia impositiva del mayor conglomerado de aportantes.
Montoya había realizado una tarea ardua en este sentido, su última decisión al frente de ARBA había sido duramente criticada por los cuenta propistas de la provincia. Se trataba de una imposición sobre las cajas de ahorro de los particulares en carácter e adelanto de Ganancias no declaradas.
Si bien es cierto, en muchas ocasiones, el constante maridaje entre La Plata y la presidencia, el mal paso de Montoya no significa otra cosa que dar de nuevo la baraja. A dos meses de la elección, es normal que cosas como esta sucedan, pero ¿a qué costo?
La relevancia de esta renuncia supone una crítica a la política actual. Con un sistema totalmente novedoso de demagogia, una sutil demagogia, se pone en práctica el mecanismo eleccionario de candidatos testigos, algo así como un revival del sistema de electores de la democracia post-dictadura.
Que esta dinámica se constituya en una máquina de procesar funcionarios no es otra cosa que la consabida “divide y triunfarás”, aunque tras la máxima napoleónica se oculte la precariedad e inoperancia burocrática. La caída de los jefes y directores, en el caso argentino, nunca alcanzó con consecuencias el sistema de dueños y gerentes, extranjeros, por supuesto.
Mientras, Daniel Scioli insiste con la creación de trabajo, educación y responsabilidad ciudadana, seguridad y la mar en coche, en un titubeante sonsonete de ahogado; seguramente beneficioso para la movida que alcanzará su más alta expresión con la coalición que se dará entre los partidos de la oposición. Ese sonsonete nos recuerda también otras circunstancias de sumisión entre los representantes del pueblo bonaerense.

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TRES DE VERLAINE (trad. Diego Silvain, Mis Escritos, 2009)

Patinando

Fuimos víctimas, tú y yo,
Mutuamente utilizados
Señora, la ilusión
El ser la mente ha herido.

¡La primavera apenas
Si bien creo, ayudó
A enturbiar nuestro juego,
En una forma más oscura!

Al frescor de la primavera
Dormidas las rosas nacen,
Y el amor parece abrirse,
Con inocentes frangancias;

Las lilas son bellas también
Y exhalan humilde aroma
Junto al nuevo sol ardiente;
Excitación renovada,

El zafiro sopla, alegre,
Dispersando el afrodisíaco
Mientras el pecho su efluvio
Lo detiene el alma vacía;

Los sentidos excitados
Se conjuran en la fiesta,
En soledad impedidos
De llegar a la cabeza.

Fueron tiempos de cielos claros,
(¿Lo recuerda usted, señora?)
De superficiales abrazos
Y de pasiones a flor de alma.

Olvide las locas pasiones,
Plenas de amenidad benévola,
También nuestras diversiones
¡Sin entusiasmo ni pena!

¡Dichosos! Llegado el verano
¡Adios, las refrescantes brisas!
Un viento sensual y pesado
Confina el alma con sorpresa.

Cálices de rojas flores
Olores maduros nos lanzan,
Malos consejos por doquier
Posan en nosotros las ramas.

Cedimos por todos lados,
A lo que fue vértigo ridículo
Con el cual nos enloquecimos
Tanto que dura la canícula.

Las aves, nerviosas lloraron,
¡Las manos sin fin oprimidas,
Tristezas húmedas, desmayo,
Llena la mente de ideas baldías!

El otoño, por fortuna, con
Su día frío y sus cierzos fuertes,
Vino a sacarnos, leve y seco
De nuestras horrendas costumbres,

Y nos indujo bruscamente
A la elegancia reclamada
De todo amante irreprochable
Como de toda digna amada..

Oh, aquí está el invierno, señora
Y nosotros en el fragor
Parisino contra las otras
Cadenas que la guía arrebatan.

Las dos manos en tu paragüas,
Se sostienen fuerte del banco
¡Las hebras! En Fachón peinadas
¡Para al menos decirnos algo!


Carta

¡Lejos! ¡Señora, de tu cuidadoso
Imperio (de los dioses testimonio),
Languidezco y muero, como es costumbre
Vas amargada, en partes iguales,
Con la preocupación que apresa a mi alma,
En mi mente de día, de noche en mis sueños,
Y del día y de la noche, señora!
Si bien a mi cuerpo mi alma acompaña,
Yo me convertiré en un fantasma a este ritmo,
Ya que, entre lamentable emoción
De abrazos vanos y deseos sin nombre,
Mi sombra para siempre está en tu sombra.

Mientras yo soy tu valet adorable.

¿Todos van silenciosos como quieres
Tu loro, tu gato y tu perro? ¡Son
Junto a esta Silvana encantadores aún
Los ojos que amé negros y no azules,
De cuya declaración ma fié, Dios!
¿Te sirve aún de dulce confidente?

O, señora, una idea inquieta me impele
A conquistar el mundo y los tesoros
Que paguen la prenda-indigna-de amor
Y entre todos sea la flama más célebre
De las tinieblas más resplandecientes.
¡Cleopatra fue más amada sin duda!
En mi no temas un Marco Antonio o César,
No dudes de mi, señora, que rehuya
Como César tu sonrisa, Cleopatra,
Ni como Antonio huya por un vientre.

Dicho esto, adios, que ya es mucho decirte,
Y el tiempo que pierdes en leer esta carta
No valdrá la pena que se lo escriba.

Los indolentes

-¡Bah! Malditos sean los celos,
¿Quieres que muramos juntos?
-La proposición es rara.

Lo raro es bueno, murámonos
Como hizo Decamerón.
-¡Ja, ja, ja! ¡Qué idea bizarra!

-Bizarro no soy. Amante
Irreprochable, así es.
Si quieres, ¿morimos juntos?

-Señor, me ridiculiza
Que usted no ame y hable mientras;
¡Callémonos a lo sumo!

Si bien esta noche Tirsis
Y Dorimene, ambos asienten
Como dos selvas sonrientes,

Cometieron el equívoco
De aplazar lo exquisito
¡Ja, ja, ja! ¡Raros amantes!



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La Coparticipación

por Santiago Meilán


¿Qué hacer con tanta seriedad en un mundo mayormente poblado por niños, cuando las pretensiones de los que gobiernan ocultan intentos de vulnerar las reglas caprichosas de un juego en el que todas las combinaciones fueron ensayadas con el pretexto de la justicia?
¿Hacerse el distraído? ¿Mirar para otro lado? Ahora la coparticipación esconde la ambición desmedida en tiempos de crisis cuando todo ha sido repartido, cuando meses atrás las vacas moría en los campos resecos, y ahora que los cultivos están cubiertos por el agua de las tormentas excesivas que siguieron a la sequía. En los despachos se habla de distribuir lo escaso.
La soja, con el cuento de representar el cultivo más adaptable al cambio climático, representa el color de la esperanza para una casta de rentistas oligarcas. El armazón de nuestra nación está ensamblada sobre fortunas que amasan un conjunto de personas carentes por completo de inocencia.
Mienten. Mienten y lo único que queda tras su paso es la mentira.
1870. La patria con escasos 60 años de vida, había retirado los derechos a los propietarios ancestrales de un continente tan preciado como feraz, para entregarlos a los joint ventures ultramarinos. La autodeterminación había constituido una meta vigorosa en los postulados de los primeros conquistadores, devenidos criollos, e impulsaba una serie de cambios tan inevitables como la revolución que significaba la máquina de vapor para los países europeos. La Argentina se colocaba entre las primeras naciones cuyas instituciones eran la avanzada del estado moderno, superados los absolutismos y la monarquía.
La división internacional del trabajo la había transformado en una fuente de recursos primarios y la particularidad natural de sus tierras impulsaba la esperanza de nuestros gobernantes, entonces preocupados en la única tarea de vender al extranjero lo que era producido en una reducida porción de territorio litoraleño.
El mecanismo por el cual esos recursos era intercambiados se había transformado también: junto a las instituciones de gobierno eran creados los mercados y la banca. Numerosas empresas, florecientes bajo el ideal de la libre empresa, eran las encargadas absolutas de propiciar lo que la libre concurrencia se proponía, y cada vez más, el Estado fue ubicándose en el rol de ejecutante de las reglas que transparentaban esa manifestación del interese convocados libremente.
En ese entonces, los encargados de la actividad financiera, estudiosos que se habían provisto de las ciencias contables en Europa, eran de la mayor importancia, y a partir de que desempeñaran funciones gubernativas, eran quienes debían combatir con mayor rigor la especulación como así también los demás fantasmas del librecambio. La creación de los bancos nacionales surgió de la necesidad de proveer de dinero al comercio para que este pudiera colocar los productos nacionales en el extranjero y así generar la ganancia que solventara la libre empresa, por un lado, y las instituciones locales, por el otro.
Transcurre la presidencia de Domingo F. Sarmiento. El mayor caudal de divisas se intercambia en la novedosa Bolsa de Valores, copia exacta de otros centros internacionales proveedores de materias primas. La especulación, que en la prensa periódica de la época era opacada por los intereses que suscitaban los entretelones políticos, en verdaderos melodramas electorales. Como mar de fondo, abundaban además los temores de revueltas y subversiones por parte de los caudillos regionales, opuestos firmemente al poder central de Buenos Aires.
Se tardaría todavía 48 años para la creación de una entidad que monopolizara la producción de papel moneda, y por tanto, la avidez por la ganancia marginal reunía en torno a los bancos provinciales todo un germen cuya actividad era contraria al objetivo de la riqueza, y cuyo fundamento final era la obtención de privilegios y la prebenda. Aunque limitados, se fundaban también los bancos privados, cuyo objetivo principal era financiar el consumo de productos extranjeros, y a la vez, promover los joint ventures que abrieran mercados a una población que crecía a partir de los avances en la medicina.
Mientras tanto, el dilema para nuestro estado se reducía al cálculo monetario. Páginas enteras de los diarios de aquel entonces, en primer lugar La Prensa (1867), eran ocupadas por el registro minucioso de las entradas y salidas de mercadería en nuestros puertos. El interrogante, ante una masa de inmigración que venía a ocupar junto a los naturales los puestos productivos, se dirigía a la participación precisa del capital que La Argentina representaba. Esta idea de precisión en los medios, impulsada por José Clemente Paz, llegó en su época de auge, con Juárez Celman en el poder, a un máximo de 3 mil ejemplares impresos, cuando la población contaba con menos de 3 millones.

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29 de marzo

PRESENTACION: VERLAINE
ROMANCES SIN PALABRAS
FIESTAS GALANAS

y sus PROLOGOS A
ARTHUR RIMBAUD

traducidos por Diego Silvain
colección UN POETA MAS
ed. Mis Escritos

FERIA DEL LIBRO INDEPENDIENTE
(en el estacionamiento recuperado de la Facultad de Cs. Sociales,
Paraguay y Azcuénaga)

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¿Condenados al éxito?

por Santiago Meilán



En 1933, Raúl Scalabrini Ortiz escribía que la confianza de los argentinos frente a una ili­mitada magnitud material constituía una zona de credulidad fantástica. Ese orgullo mal digerido se debía a que “desde pequeños sabíamos, porque se enseñaba en las escuelas junto con los hechos más notorios de la independencia americana, cuáles eran las cifras mágicas que consignaban nuestra plétora substancial.” Es así que hoy, en lugar de hablar de extensión de ferrocarriles, (¡o existencia de subterráneos como condición de grandeza res­pecto de los restantes países americanos!), la crudeza de los manuales hoy nos habla de desocupación, inmigración y, también, producción agropecuaria. Los primeros dos ele­mentos son los más descorazonadores para los niños argentinos que comparten aulas con alumnos de otras procedencias continentales.
Una paradoja aritmética, similar a la que Zenón de Elea inventara gracias a la pluma de Borges, forma parte de esa infinita progresión que en germen ha sido incorporada sucesi­vamente en la formación de las generaciones más jóvenes. La misma consta en lo siguiente:
-de la suma de los buques que en 1890 ingresaban al puerto de Buenos Aires provenientes de Inglaterra, Francia, España e Italia, las 2 quintas partes pertenecían a la primer bandera y una quinta parte a la segunda. Los restantes arribos correspondían a los grandes buques que en plena crisis europea, transportaban campesinos y desplazados de las naciones septentrionales, las penínsulas española e itálica. El comercio de estas era ínfimo respecto de la predilección por los productos ingleses y fran­ceses. Quiere decir que, del total de 60 barcos ingresados dicho año, 18 llevaban bandera británica y 9, francesa. Es decir: 18/45, eran ingleses, y 9/45 provenían de Francia. Simplificadas las proporciones llegamos a que 9 de cada 15 embarcaciones pertenecían a Francia e Inglaterra. Pero, siguiendo la misma lógica, mientras que 17 buques de aquellos 60 eran españoles e italianos, es decir, mientras 17 de cada 30 buques eran ingle­ses y franceses, menos de la mitad provenían de España e Italia.
El año 1929 marca el punto de inflexión en el sistema comercial riopla­tense. La llegada de buques comerciales del EE. UU. crece significati­vamente y si antes 2 de cada 5 embarcaciones provenían del archipiélago británico, el año 1930 verá aumentar al número de 3 embarcaciones norteamericanas de cada cinco arribos generales. El significado de ese trastorno provocará una huella imborrable en la economía argentina en sólo 3 años posteriores a la gran crisis. Reducidos al menor exponente, naciones como Francia o Inglaterra, intercambiarán con el puerto de Buenos Aires la cantidad de 1 de cada 15 barcos que lleguen a Buenos Aires. La proporción entonces: 9 barcos contra 1 de cada 15, es decir, 45 de cada 75 (36/75) contra 5 de 75 (5/75). Sin embargo, el comercio esta­dounidense respecto de uno y otro momento histórico, determinó un cre­cimiento exponencial tal que si en 1890 9 de cada 15 barcos provenían de las naciones centrales, ahora EE. UU. había avanzado a un ritmo de 17/15.

La pregunta del dilema, consistente en dos alternativas como en toda paradoja, es la si­guiente: en primer lugar una simple suma de números fraccionarios, que, resultado de un lenguaje tan convencional como es el de la aritmética, representa un planteo inmanente totalmente lúdico. Lo relevante es el segundo aspecto. Relacionado con esa ilusión que se­guramente infundió la tarea conquistadora de los primeros habitantes del Río de la Plata, la simple formulación de ese crecimiento exponencial (al que las naciones capitalistas arroja­ron de lleno los fundamentos de conceptos tales como la nacionalidad, el estado, la econo­mía) bastaría para despojar de lo inefable el verdadero término de la discusión. No obstante, por esa inmanencia característica de la matemática, lo verdaderamente importante es mate­ria de amplias y complejas discusiones. Inútiles, sin temor a defender una visión pesimista, en tanto constituye la esencia de la pragmática más elemental. Se trata del intercambio que se defiende desde no hace mucho, en nombre esos ‘conceptos’ humanizados y naturaliza­dos al punto tal de no poder distinguir, ni siquiera poder incluso explicar distinción alguna.
Las fórmulas serían, y ya no importa si se trata de barcos, ni tampoco la cantidad, las si­guientes:

si:

1/5 + 8/15 = 3 + 8/15 = 11/15

y suponemos ahora la base en 75, también múltiplo de 5, obtenemos:

45/75 + 40/75 = 85/75

¿por qué 11/15 no expresa en ningún caso 85/75?

La explicación tiene incumbencia en la traducción. Existe una obra de gran importancia en el medio anglo-americano, se trata de la novela de William Golding, El señor de las mos­cas. Existen de dicha obra al menos dos traducciones al español, una de procedencia ibérica y la otra mexicana. Se trata de un libro que a partir de su éxito entre los estudiantes de lite­ratura de las universidades de Estados Unidos, promovió lo que se llama actualmente el index apeal, una versión menos procaz que la exhuberancia que rodeó la cultura norteame­ricana con posterioridad a la segunda guerra. Quien observe en su trama, a la distancia del momento de su creación, que esta trata de un grupo íntegramente formado de de niños, que caen desafortunadamente en una isla tras un accidente aéreo, entenderá el complejo sistema del indexa peal, a pesar de que la mística del relato de Golding sea más profundo y razo­nado de lo que hoy entendemos por el término convivencia.
Imagino que la tarea de traducción habrá significado un eje relevante en la poética de Bor­ges, al punto tal que le habría llevado a escribir “Las kenningar” respecto de una afición tardía que había encontrado en el estudio del anglo-sajón. Sin embargo, cualquier tarea de traducción guarda una fuerte relación con lo que implica traducir fuentes comerciales o literarias, y es el aspecto de movilidad del lenguaje. Como aquel que se traslada en una canoa, que percibe que se mueve, en realidad y a diferencia de la naturaleza, en el lenguaje no hay punto fijo, uno modifica la lengua y la lengua produce cambios en quien la emplea.
Puntualmente en la traducción mexicana, entre los muchos errores de traducción que plan­tea, llama la atención el siguiente: “Ralph, a quien veían como una forma oscura y encor­vada frente a la laguna…” El verbo ‘ver’, literalmente tomado, constituye una figura que en el caso particular de las consideraciones que despierta en el agente de la acción, constituye un verbo más relacionado con el eje de la moral que respecto del eje sensorial.
La percepción que nos deja un texto mal traducido es similar a las traducciones que Borges intentaba sobre el anglo-sajón, el cual no admitía un uso metafórico del lenguaje porque sus términos estaban constituidos por aglutinación: camino+agua=mar, casa+aliento=pecho, etc. Sin dudas la traducción más ajustada, para el caso anterior, habría sido: “Ralph, a quien tomaban por una forma oscura y encorvada…”, la cual guardaría más relación con el sen­tido planteado por Golding, bajo el ‘encanto’ que la lengua natural provoca en el hablante, haciendo olvidar la ambivalencia intrínseca entre literalidad y metáfora; ocultando la poca claridad natural de las palabras, o al menos, economizando con un uso establecido la falta total de redundancia que supone una frase simple a traducir.





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4ta noche de Carnaval

por Oscar Assent


Los domingos el murgón arranca temprano, y terminan tarde, así que son cuatro las compañías que se verán en escenarios tradicionales como también en los nuevos escenarios. Son las bandas de murguistas con prosapia las que se encargan de difundir el espíritu del rey momo en las nuevas barriadas que se han lanzado a la vena de tambores y platillos.
En 1986 se inaugura el escenario de las calles Avellaneda y Oroño, en el barrio de Caballito. Las citas de las más de 100 murgas se dan por intermitencias aun en puntos de poca historia carnavalesca y aquel centro murguero que espera por salir será el que cierre la noche mientras otros murguistas festejan haber cumplido sus tres presentaciones del domingo.
Mientras, en la cabecera, los que han tenido tiempo de ensayar porque arrancan segundos, ven el ingreso de los que han llegado temprano, verán cómo el porta-estandarte asciende al escenario; entonces, los pre-murguistas realizarán una fantasía entre tanto el director de escenario toma posición junto a los cantantes. Se trata de La Resaca de Palermo, con una trayectoria añeja en su barrio y en toda la capital.
A las fantasías le sigue la entrada, que es cuando los tambores estallan junto a las bastoneras y las madrinas, quienes piden palmas y presentan las rutinas de los más ágiles. A esta demostración de destreza le sigue la ‘crítica’, y las bandas sacan a relucir el aspecto más porteño de su visión costumbrista. Como los versos de Los Cometas de Boedo, de la 3ra noche (…ese flogger
que un día volvió de la granja
y vivía en lo del verdulero
porque decía que extrañaba)
otros echarán mano a la música popular y trastocarán sus letras con un motivo local y barrial. Criticarán al chamuyero, a la presidenta, comentarán tipos característicos del Río de la Plata, y para ello se harán de recursos expresivos que mejor pinten la realidad que el carnaval subvierte.
Nuevos tambores para la batucada para acompañar el himno por antonomasia de la murga que es la despedida. Le dirán adiós, chau, al carnaval como un ensalmo que los libre de la magia que los ha prendado. Y una vez todos en sus lugares, La Resaca se irán con la murga a otra parte. Será de Villa Lugano el centro murguero de Los Dislocados el que despida esta noche número cuatro.
Los rezagados ya todos en sus puestos, ahora ven que el jefe de ceremonia arenga al público que va llegando. Por el costado pasan los de La Resaca que se dirigen al ómnibus que los deposite en la próxima posta. Quienes van segundos, Los Amos de Devoto, poseen carroza: un escenario adosado a un Citroen 2CV.
Con paso cansino, los pre-murgueros van haciendo lugar a su mensaje. El director los espera al pie del tablado, los directores de murga y las madrinas avanzan tímidamente. A lo lejos pueden comenzar a oirse los tambores, más tímido aún y destemplados, pero la primer tormenta de aplausos devolverá la dignidad al ensamble y el estruendo de los parches serán el contrapunto que vuelvan refulgentes nuevamente las estrellas del porta estandarte, luces incandescentes que alimenta una batería de automóvil sobre un chango de supermercado.
Teatro pobre, y a la vez repleto de colorido, serán los que hagan cátedra en estas calles sin abolengo en el murgón. Cuanto menos tradicional sea el escenario y más nueva la murga, más se amparan en la gala rigurosa: ingreso, entrada, fantasía, crítica, despedida y fantasía final. Son pasos inquebrantables ‘para los que no saben de que la va la murga’.
La espera nuevamente, la tercera compañía tarda en llegar. Sabemos que hoy es noche de cuatro desfiles, y que la última será de Lugano pero, ¿quiénes serán los próximos? ¿De dónde vendrán que tardan tanto? Sólo la organización sabe, celular mediante, lo que le depara el Rey de la Alegría a este barrio de Caballito. De pronto un movimiento en la primer esquina del ‘murgódromo’, bajan las lentejuelas, los tambores, finalmente aparece el estandarte, serán de la partida Los Alucinados de Parque Patricios, barrio que cuenta con siete agrupaciones.
Su crítica será contra la figura del diputado, coimero y de bajo perfil, que arregla del peor modo la falta que comete con la búsqueda siempre de algún beneficio. Nacidos en el 2002, se reunieron durante el año en el Parque Ameghino, donde quedaba la cárcel. Allí decidieron que sus colores serían el azul, verde, anaranjado y metalizado. Seguramente intentando anclar su proyecto en la historia profunda de la murga, se despiden con un coro legendario, coronado finalmente por una ovación de reconocimiento. Seguramente este año sea la oportunidad que han venido buscando, y tal vez los encontremos en algún escenario linajudo de la reina del Plata.

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guerrilla urbana vs inseguridad

La próxima asunción de Barac Obama a la presidencia de los EE. UU. aseguran al menos cuatro años de acumulación tradicionalmente progresista, y, en cuanto a los dóciles países emergentes, la garantía de estabilidad y previsibilidad que sólo el partido demócrata ha sabido cultivar entre los menos favorecidos del planeta. No obstante la cunvulsividad local, esos cuatro años sólo peligrarán cuando llegue el momento de renovar la primera magistratura de la República Federativa de Brasil, donde los medios Argentinos recurrirán a los antecedentes de corrupción que ensombrecieron los designios de Ignacio Da Silva. Lejos de este cuadro quedan las elecciones en Mexico, y la dinámica latinoamericana oscilará entre las decisiones que se tomen por un lado en Venezuela, y por el otro, en países como Perú, a la cabeza de los díscolos del Tratado Trasandino.
Este verano volverán las noticias de secuestros y crímenes que los medios desparramarán a lo largo de la costa atlántica, para regocijo de las viejas señoras porteñas. Pero con ello se decidirá la agenda de otro año caliente en materia de inseguridad. El primer año del mandato de Mauricio Macri en Buenos Aires aún no muestra las verdaderas intenciones del empresario del fútbol, pero todo indica que su posibilidad vendrá de la mano del control de la delincuencia urbana.
Hubo una época en que el común de la gente que leía un diario pensaba en términos de ‘revolución’, ‘izquierdas’ y ‘guerrilla’, lejos de la afinidad que hoy guardan esos vocablos con el mundo de la ilegalidad. Entonces era motivo de sonrojo o ridiculez postular un giro a la derecha. El golpe de timón vino desde afuera.
Era el agente externo el mayor cuco de las décadas del ’60 y ’70. Los líderes de opinión no aportaban soluciones al asunto, sino que dedicaban su salario parlamentario en levantar las sombras de una invasión imaginaria. Fue Perón tal vez en un último rapto de lucidez anterior a su muerte, quien hablaba de continentalismo y universalismo, cuando la palabra ‘bienestar’ comenzaba a ser demonizada. Entonces, en su histórico regreso a la arena política luego de 18 años de destierro, sentado en una butaca del Congreso advertía sobre los falsos democratizadores, y hablaba de los sendos pactos y convenios posteriores a Puerto Mont, como la táctica pacificadora de los que veían sus recursos naturales en peligro. Es que había asistido accidentalmente a Panamá, en el año 56, donde un enviado de Eisenhauer proponía la militarización de la lucha contra la subversión. Allí la historia latinoamericana parecía haberse detenido. De hecho así sucedió por casi 50 años.
Postular que la guerrilla urbana era un medio eficaz para mitigar la criminalidad tal como la conocemos hoy sería un efecto ilusorio, al menos en uno de sus rasgos. En las páginas policiales de dicho período, los secuestros cuya finalidad era política convivían con los fenómenos de secuestros extorsivos tal como los conocemos actualmente. Sin embargo, la predisposición de una contingencia que unía los distintos países dependientes, hacía que noticias como la que sigue llegaran al gran público. Un reportero francés, que circunstancialmente se hallaba en Camboya en el año ’75 hizo que un observador pudiera publicar experiencias como la narrada por Sanet, un mecánico de 35 años, ciudadano de dicho país. "La noche del 23 de abril, narra Sanet, los khmer rojos (facción que había asaltado el poder de Camboya) propusieron a los suboficiales de partir para una reeducación: escojan el lugar: Siemréap o Phnom Penh (capital de Camboya, que como toda capital, constituía el parapeto de las instituciones a ser derrivadas). Diez camiones esperaron a los que eligeron Siemréap, los suboficiales de unos treinta por camión. Llegados a Thmâr Kaul, a unos treinta kilómetros al norte de Battambang se detuvieron, pues era allí el asiento de las autoridades superiores. Bajaron en un lugar llamado Bat Kang, más o menos a 1 kilómetro de Thmâr Kaul, les ataron las manos detrás de la espalda y se los fusiló." El sentido era obviamente doble. Por un lado, deshacerse de los débiles y cobardes, y por el otro, se perseguía el castigo ejemplar, ya que "mucha gente vio los cadáveres, que estaban esparcidos en los bordes de la muy frecuentada ruta nacional 5."
El año que termina tuvo muchos acontecimientos dignos de memoria, pero sin duda, lejos de la presencia de Madonna, Betancourt et. al., un suceso en la esfera de la cinematografía es la que subreticiamente marcará nuestro destino americano. La película de Soderbergh, sobre la revolución cubana, Che, el argentino, con inmejorables actuaciones en los roles de Castro (así se lo imagina cualquier militante juvenil), y la personificación de Benicio del Toro en el papel de Ernesto Guevara ponen en el lugar de relevancia que se merecen ciertos aspectos de la historia de Latinoamérica. Es notable que un director en el centro de la producción norteamericana ponga en un lugar preminente la historia de una pequeña isla que ha marcado y signado, sintetizado y encarnado ese destino que no podrá ser mitigado y soslayado fácilmente.

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La inspiración y las fronteras

por Santiago Meilán

¿Cuál es la importancia que puede revestir un recorrido de lectura? Es decir, una serie de ideas que se encabalgan por acción y efecto de la lógica, revirtiendo con una nueva idea la relativa arcaización de lo inmotivado. Una idea lleva a la otra gracias a que cada salto contiene algo ínfimo que aporta a la continuidad de las secuencias. Luego está la intención, eso que escapa a lo inmanente y que supone el agregado de una voluntad ajena al material que se pone en relación. Esto responde a un interés personal del com­paginador y echa mano en primer lugar del sentido simbólico propio de los actos de lenguaje. Decir cuál es el sen-tido de unir algunas consideraciones borgeanas acerca de la inspiración la poe-sía de Whitman y la poesía gauchesca, con algunas consideraciones en torno a la producción y relevancia de la creación poética de las sociedades margina­les del orden mundial y con ello explicar ciertas opiniones sobre la cultura popular, re­cabadas de la experiencia personal, es el fin último de estas palabras.
En un texto de Anibal Ford del año 1994, el autor plantea cuestiones acerca de las cri­sis en los sistemas culturales. Allí se pondera el concepto de ‘frontera’, grado culmi­nante de la preeminencia de determinadas producciones culturales respecto de otras más subsidiarias. La frontera es la que interviene en la cons-titución de o reconstitución de nuevos espacios culturales, a partir de la corres-pondiente crisis producida por la diná­mica interna de las cultura central y por las condiciones de época. (1994:56-57) Enton­ces, se abren dos vías de la tesis i-nicial.
Borges, un observador residente del barrio porteño de Palermo, planteaba desde su poesía la posibilidad de existencia de una poesía rioplatense. La pregunta en ciernes responde al interés que el tema podría suscitar en un habitante pertene-ciente a otras co­ordenadas del territorio de la literatura argentina. Aquel exa-men inmanente que en otras circunstancias no es provechoso, aquí sirve para comprender una cultura que fuerte­mente posterga lo esencial en favor de lo ins--tantáneo. Una cultura que pone en relación lo lejano con lo cercano en una ló-gica del instante, que no impide entrever cruces entre un informe sobre la fibri-lación cardiaca y una serie televisiva. (57) Discutir esta idea no es fin, sino me-dio de los presupuestos iniciales de este texto.
La pregunta se refiere a la cultura popular, medio receptor de la producción cultural dentro y fuera de los límites de lo popular. Cómo aquella influye en su reproducción y transformación, y la cultura popular, en palabras de Borges, co-mo lo que los años vuelve antiguo con el único fin de lograr alguna veneración por parte de los eruditos, que permite polémicas y glosarios ([1932], 1996: 193), y este último como procedi­miento inicial que separa y distancia. Sin embargo ¿cómo sería posible entender, enton­ces, la cultura popular sin el concepto de ‘frontera’? Lo que sigue es en definitiva una posible respuesta, sin hacer de la o-pinión el elemento aglutinante.
Hay aquí dos poéticas, convertidas por el pueblo en fundamento de un imaginario vi­gente y cuyo punto inicial es coetáneo: Whitman, por un lado y la gauchesca por el otro. Para situarlas, además de una razón cronológica, un as-pecto metodológico, una petición de principio, una lógica metafórica contenida en toda hipótesis, se aferra a una dicotomía que atravesó todo el trabajo de Bor-ges: se puede sintetizar en el par inspira­ción/industria. A partir de esta opo-sición, Borges hablaba de la creación poética como resultado de un contexto, en que la belleza es la excelencia de la ubicuidad. El caso ex­tremo de inspiración era el de la Biblia, el cual, siempre en el ámbito de las religiones, se va sucesi-vamente gradando desde la más idealista ‘espiritualización’ hegeliana hasta el grado colegiado del catolicismo laico. Es decir, la inspiración como antecedente in­mediato a la sobrevaloración del individuo productivo señalado por Walter Benjamin en su estudio sobre Baudelaire.
Cabría la pregunta final acerca de lo atinado en Borges, de considerar la poesía de Whitman como poesía de la arbitrariedad y la privación. “Simplificación fi-nal del re­cuerdo, inconocibilidad y pudor de nuestro vivir, negación de los es-quemas intelectuales y aprecio de las noticias primarias de los senti-dos...” (ibíd : 208) y la posibilidad de po­ner frente a frente una poética colonial como la de Hidalgo, Ascasui y Hernández. Que­daría entonces la pregunta al respecto de la cita de Benjamin tomada del trabajo Orien­talismo de Edward Said (1990: 32) como punto de inicio de aquella instantaneidad con la que la cultura dominante provoca nuestro sentidos, y como elemento inicial de una racionalización de grandes ilusiones provocadas por el mercantilismo y la sedante ló­gica del consumo.

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programa Escuelas Abiertas





"El verdugo tiene la apariencia menos previsible"

17 de agosto de 2008


por Santiago Meilán

La reciente denuncia contra Jorge Corsi, director de la Especialización en Violencia Familiar de la Ciudad de Buenos Aires y presunto responsable de una red de prostitución infantil, desató una vez más la discusión en torno de los vacíos en los que la dinámica social actual oculta conductas delictivas. A salvo gracias a la indiferencia, muchas veces el verdugo tiene la apariencia menos previsible.
Escuché a Jorge Corsi una sola vez. Allí me pareció que su discurso estaba sesgado por una profunda represión y que su mirada de adulto responsable no se condecía con el rol que ocupaba en la Especialización en Violencia Familiar de la Facultad de Psicología. Más allá de atentar contra la diversidad, sus opiniones -no obstante- se amparaban en la institucionalización, que muchas veces echa mano del esquematismo reduccionista. En su oportunidad le hice saber que sus dichos no me parecían adecuados y sin más abandoné la butaca desde la cual lo escuchaba.
Jorge Corsi, diletante especialista en violencia familiar, asistía a cuanta charla y conferencia era convocado. A simple vista era un ser equilibrado, igual que el sujeto violento del cual él hablaba. Todavía hoy pueden verse sus intervenciones en medios públicos. Pero algo en sus palabras provocaba una fuerte sensación de extrañamiento; posiblemente sus opiniones demasiado despojadas respecto de la diferencia entre los sexos, siempre ubicados en medio de un esquema de poder que le servía de sustento para practicar en la vida privada esos actos que sus palabras denunciaban.
Corsi asistía desde 1990 a las convenciones realizadas por la OEA sobre la temática que luego volcó en su cátedra. En la situación puntual en que aquella vez el año pasado lo escuché hablaba de la construcción de la masculinidad como factor de riesgo en la violencia familiar. Seguramente había ingresado ya en el círculo que la jueza María Fontbona de Pombo había cerrado a su alrededor. Particularmente, hablaba en términos de "normalidad" y "anormalidad" con un lenguaje fuertemente institucionalizante, para acercarnos a un ejemplo del lenguaje que utilizaba en su disertación, la cual bien podría haber sido dictada por Lombroso.
En aquella ocasión Corsi ponía ejemplos por demás infantiles. Decía, entre otras cosas: "Un niño que juega con una muñeca y juega a que la cuida, a que la cura, nos permite, más allá de leer un rol de identificación, elucidar lo que le ocurre; esto se llama empatía". Llamaba "empatía" a la comprensión lograda por el adulto cuando "veía" jugar a un niño. Claro que usaba la palabra "niño" y no "niña", y eso formaba parte del rechazo que me producían sus palabras. Corsi pintaba un mundo ideal en donde todos gozábamos de empatía, como sujetos y objetos de amor. Eso quería decir cuando afirmaba que "en un mayor o menor nivel de empatía se promueve la construcción de una forma de relacionarse con el resto. El contexto en el que los hombres se van criando, alfabetizando culturalmente".
En aquella oportunidad no pude seguir el hilo de la charla; algo me llevó de regreso a una existencia onírica de la cual sólo desperté para formular una intervención que sin dudas pudo haber sonado descortés a quienes escuchaban conmigo, entre ellas la licenciada Lilian Fischer. Simplemente no concebía lo que escuchaba y sentía cada palabra de Jorge Corsi como un ataque a mi identidad. A la distancia, sin reproches contra los encargados del curso en el que Corsi participó en aquella ocasión, queda en todos los que alguna vez han podido creer en sus palabras la sensación de haber sido defraudados.
Corsi manejaba un lenguaje deficitario, si tuviera que usar sus palabras. Algo de la "construcción de la masculinidad" resultaba chocante.









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Campaña Nacional contra la Rubeola


por Luis Cáceres
y Santiago Meilán




Se ha lanzado este año la campaña de vacunación obligatoria tendiente a la erradica­ción de la rubeola en el territorio de la Argentina. La campaña de este año incluye a los hombres, y la vacunación se realiza en los hospitales y en los servicios de atención pri­maria totalmente gratuita Tradicionalmente eran vacunadas las mujeres, y entre ellas, las que se encontraban en período de gestación, pero este año la campaña tomó un nuevo giro.
La movida contra este flagelo había sido parte de un plan ideado por el gobierno na­cional y aunque el objetivo de la erradicación constituyó un fin constante, el año pasado el conocimiento al respecto llegó a tener una adhesividad masiva. Es por este motivo que este año le toca a los hombres, como un siguiente paso lógico a los avances logra­dos.
La rubeola es una enfermedad viral infecto contagiosa, que tiene características simi­lares a las del sarampión, llegando esta última incluso a ser más virulenta. La puerta de entrada del virus al cuerpo es a través de la zona rino-faríngea, esto es garganta y boca. El contagio se produce directamente a través de las gotitas de fluge (partículas diminu­tas de saliva). El período completo de la enfermedad es de 21 días aproximadamente.
Desde una incubación asintomática hasta los primeros signos de la enfermedad pue­den pasar pocos días. Los primeros signos y síntomas son: fiebre moderada, manchas rojizas rutilantes en el velo del paladar, inflamación de los ganglios palpable al tacto por debajo de las orejas. En la siguiente fase se comienza a percibir la aparición de ronchas en primer término en la zona facial, para luego extenderse con mayor predominio hacia el tronco y extremidades por último (sin afectar palmas de las manos ni plantas de los pies). Las inflamaciones ganglionales pueden continuar en la zona cervical, atrás de las orejas, en las zonas inguinales, y en las axilas. La enfermedad finalmente desaparece, muy pocas veces con descamación.
El sentido de la erradicación de este virus se halla, como dijimos, en las complicacio­nes que acarrean a los fetos en gestación. Ya que, como se ha visto, la enfermedad apa­rece y se va sola, lo ideal en ese caso es el aislamiento estricto en el primer trimestre del embarazo, lo que significa que la mujer embarazada no debe tener contacto con los contagiados. El hecho de que la mujer haya tenido en alguna oportunidad la enfermedad no atrae consecuencias al embarazo.
La vacuna se basa en gammaglobulina estándar, que es una vacunación de las llama­das pasivas, ya que la aplicación de anticuerpos se produce con cepas potentes, caso contrario a la vacunación activa o la inmunoprofilaxis, mediante las cuales se suministra fórmulas de virus vivos atenuados.
Las consecuencias más agresivas de esta patología son las sufridas por el ser en gesta­ción, estas pueden ser: agigantamiento de la fontanela (las llamadas molleras que per­miten el desarrollo del cráneo), y por ello la microcefalia (poco espacio en la cavidad que aloja el cerebro), sobredimensionamiento de los pómulos con caída de los labios, una serie de complicaciones en la sección oftálmica, tales como la retinopatía, la cata­rata, la retinopatía, derivaciones sobre las funciones auditivas centrales y periféricas, aumento permanente de los ganglios linfáticos, lesiones radiológicas óseas, desarrollo incompleto de la zona pulmonar, ductus permanente (un canal para el paso de sangre que es necesario dentro del útero, no se cierra), estrechamiento de la arteria aorta, ne­crosis miocárdica, recrecimiento del hígado y bazo, en la zona genital se verifican testí­culos no descendidos, además de retrasos de crecimiento generales y problemas sico­motores posteriores.
Campañas de estas características son frecuentes, pero en este caso se busca concien­tizar sobre el mal específico que afecta a la procreación. En épocas pasadas, cuando la morbomortalidad infantil ascendía, en algunos casos y en apenas 20 años un 115%, como fue el caso verificado en la provincia argentina del Chaco del año 1973, y con un índice no menor en el mismo período para la provincia de Buenos Aires del 50%, los especialistas entonces responsabilizaban a una creciente influencia de corrientes anticon­ceptivistas, que son aquellas que apuntan a bajar el riesgo de contraer enfermedades congénitas como las desencadenadas por la rubeola, a partir de disminuir la tasa de pro­creación, como medida más económica respecto de esta campaña que tratamos.
Contraria a esa perspectiva, encontramos la del combate de endemias. Enfermedades tales como la tuberculosis, el HIV o el paludismo, cuyos los factores etiológicos las convierte en factores de alto riesgo para la natalidad, que además nos enfrentan con grandes metas pendientes en la educación para la salud. Campañas como la de la ru­beola son el puntapie para la discusión seria en políticas reproductivas.


Control y Democracia

por Santiago Meilán

“Nadie da una coima en público”. La frase pertenece al manual de transpa­rencia que Luis Moreno Ocampo escribía en el año 93. En este manual, quien había sido fiscal en el juicio a los Jefes de las Juntas Militares, y que luego sería abogado de Domigo Cavallo entre otros, echaba mano a una fórmula que había sido creada por Robert Klitgaard, un profesor de Harvard miembro de Trans­parency International. La lógica de la falta de transparencia argentina.

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GUSTAVO GERMANO






GUSTAVO GERMANO

Juntas. Sola. Cuatro hermanos.Gustavo,Guillermo,Diego y Eduardo Germano. Grupo de amigos en 1971.Hoy faltan dos. Raul y su hemano Manuel con sus novias en 1973. Pedro con su compañero de banco en 1976.
Ni olvido ni perdon....




Jorge Corsi

Haz lo que digo

La reciente denuncia contra Jorge Corsi, director de la Especialización en Violencia Familiar de la Ciudad de Buenos Aires, responsable de una red de prostitución infantil, desató una vez más la discusión en torno a los vacíos en los que la dinámica social actual oculta conductas delictivas. A salvo gracias a la indiferencia, muchas veces el verdugo tiene la apariencia menos previsible.
por Santiago Meilán

Lo escuché a Jorge Corsi una sola y única vez. Allí me pareció que su discurso estaba sesgado por una profunda represión, y que su mirada de adulto responsable no se con­decía con el rol que ocupaba en la especialización en Violencia Familiar de la Facultad de Psicología. Sus opiniones, más allá de atentar contra la diversidad, no obstante, se amparaban en la institucionalización, la cual muchas veces echa mano del esquema­tismo reduccionista. Sin embargo, en su oportunidad le hice saber que sus dichos no me parecían adecuados y sin más abandoné la butaca desde la cual lo escuchaba.
Jorge Corsi, diletante especialista en violencia familiar, asistía a cuanta charla y con­ferencia era convocado, a simple vista era un ser equilibrado, igual al sujeto violento del cual él hablaba. Todavía hoy pueden verse sus intervenciones en medios públicos. Pero algo en sus palabras provocaba una fuerte sensación de extrañamiento. Posiblemente sus opiniones demasiado despojadas respecto de la diferencia entre los sexos, siempre ubi­cados en medio de un esquema de poder, el cual le servía de sustento para practicar en la vida privada esos actos que sus palabras denunciaban.
Corsi asistía desde 1990 a las Convenciones realizadas por la OEA sobre la temática que luego volcaría en su cátedra. En la situación puntual en que aquella vez el año pa­sado lo escuché hablaba de la construcción de la masculinidad como factor de riesgo en la violencia familiar. Seguramente había ingresado ya en el círculo que la jueza María Fontbona de Pombo había cerrado a su alrededor. Particularmente hablaba en términos de ‘normalidad’ y ‘anormalidad’ con un lenguaje fuertemente institucionalizante, para acercarnos a un ejemplo del lenguaje que Corsi utilizaba en su disertación, la cual bien podría haber sido dictada por Lombroso.
En aquella ocasión, Corsi ponía ejemplos por demás infantiles. Decía, entre otras co­sas: “Un niño que juega con una muñeca y juega a que la cuida, a que la cura, nos per­mite, más allá de leer un rol de identificación, elucidar lo que le ocurre, esto se llama empatía.” Corsi llamaba empatía a la comprensión lograda por el adulto cuando ‘veía’ jugar a un niño. Claro que usaba la palabra ‘niño’ y no niña, y esto formaba parte del rechazo que me producían sus palabras. Corsi pintaba un mundo ideal en donde todos gozábamos de empatía, como sujetos y objetos de amor. Eso quería decir cuando decía: “En un mayor o menor nivel de empatía se promueve la construcción de una forma de relacionarse con el resto. El contexto en el que los hombres se van criando, alfabeti­zando culturalmente.”
En aquella oportunidad no pude seguir el hilo de la charla, algo me llevó de regreso a una existencia onírica, de la cual sólo desperté para formular una intervención, que sin dudas pudo haber sonado descortés a quienes escuchaban conmigo, entre ellas la Lic. Lilian Fischer. Simplemente no concebía lo que escuchaba, y sentía cada palabra de Jorge Corsi como un ataque a mi identidad. A la distancia, sin reproches contra los en­cargados del curso en el que Corsi participó esa vez, queda en todos los que alguna vez han podido creer en sus palabras la sensación de haber sido defraudados.
Corsi manejaba un lenguaje deficitario, si tuviera que usar sus palabras. Algo de la ‘contrucción de la masculinidad’ resultaba chocante. De la extensa experiencia analítica que pudiera tener un hijo de clase media porteña, aún el discurso recalcitrante de los grandes ‘soberanos’ castradores no era nada al lado de lo que este ser ocultaba.


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EL TRABAJO CON ACTORES



Con esa no bailo

Cuando se le pregunta a Rafael Spregelburd acerca del trabajo con actores dice “no se trata de turismo con desconocidos, no es una guía, el libreto es una partitura”. Cómo organizan sus cooperativas los mayores directores actuales. El trabajo con actores es una disciplina que se emplea en el teatro desde épocas primitivas en la cultura del hombre. Algunos llevaban una especie de bitácora, el ‘rapsoda’, aquel que marcaba tempos en el espacio cronológico de la escena, otros como Marlowe se lanzaban a la arena sin más objetivo que el develar.

por Oscar Assent


Shakespeare y la escritura, Becket y la analogización entre acción y realidad. El trabajo con actores all’ italiana centralizada en parámetros todavía románticos entre el genio y lo fatal, lo escultórico en algún aspecto de la puesta neoclásica, y más acá en el Río de la Plata, el costumbrismo, que despojaba la solemnidad de la trastienda convirtiéndola en una propuesta de variedades, el vodevil, y próxima al teatro de revista. Ya sea con variables autóctonas o más tradicionales, una vena que también en la escena porteña se despliega desde los Podestá y los primeros guionistas, tales como Corsini y Holmberg, como una idea, una esencia que se dedicó a las artes escénicas.

Es Stanislavsky quien primero sistematizará un método, a las sombras del mayor reditúo que significó el 1900 –respecto de los aspectos económicos– durante toda la historia del mundo. Uno que se acercara a dichos textos notará el hálito potente y agazapado de la revolución soviética, expectante desde 1905 en la San Petersburgo de los zares. No obstante sus cuadernos significan la mayor posibilidad que se recuerde del trabajo concreto que desarrollaba este dramaturgo. De San Petersburgo, que pasará a llamarse Leningrado a partir de 1917, surge años después la escuela formalista de la Universidad de Petrogrado.

En pleno siglo XX, Lee Strasberg con el método de Stanislavsky adaptado en el contexto de las ciudades de Chicago y Nueva York, en Nevada y, fundamentalmente, California. De su mentor, Lee Strasberg va a rechazar todo tipo de concepto en torno a la investigación perpetuada por el director, debido al rol influyente que este constituía con sus actores en el Actor’s Study de Strasberg dejará de lado el semblante de director omnisciente y omnipotente. Strasberg hablará de la investigación que realizaba el actor como parte de su trabajo. El método de Strasberg debió mucho para cristalizar de los desencadenantes de la cultura del video tape, durante el período de consolidación de la TV.

Dramaturgos como Arthur Miller o Elía Kazan, actores como Pacini y Assante, piezas como Chicago o Cats surgen de esta revitalización de la escena dramática. Fenómenos como el stand up, los ‘monólogos’ que entonces se realizaban sin decorado y en espacios integrados a bares y pubs. El trabajo con actores del teatro de la modernidad constituyó la veta por la que fluye el regreso constante del arte de Esquilo y Eurípides, de Sófocles y Cátulo. Pasando por El nuevo arte de hacer comedias, de Lope de Vega, a la retórica de Aristóteles le siguió casi con una continuidad que arrastra siglos otra gran influencia: Antonin Artaud. La era del teatro dionisíaco se manifestaba allí en las contracciones de los directores al rol de observador, adquiriendo total relevancia el actor y los actores en escena.
Como disputa o tradicional enfrentamiento, el teatro se movió entre guionados e improvisadores, la gama de la performance, con el tiempo más parecido a una rutina televisiva, industrial, recorrió desde sus orígenes mismos todas las gamas de posibles prescripciones se pudieron hacer y conservar. Los mayores artistas en la preparación del actor fueron sin duda Sebold Meyerhold y Jerzy Grotowskyi, el primero más centrado en el ‘espacio’, el segundo relacionado con lo actoral, los apuntes de ambos seguidores del teatro de Chejov exaltan al detalle, el instante, con soberanía que no menguará sino hasta que el teatro de Bernard Shaw e Ibsen sean releídos y puesto en una nueva circulación apartada del clasicismo.
Más centrados en el texto literario en si, o en las indicaciones del oficio de guinista, “el director escribe una historia más extensa, de la cual sus hitos más interesantes a la historia son puestos de manera fragmentada, gracias a la ilusión teatral,” afirma Luis Cano, director que arma un proyecto en el C. C. Rojas para esta nueva presentación del Festival Internacional FIBA: “aunque lo que excede lo importante en la vida de unos pocos personajes es sin duda más espureo, pero el trabajo del director pertenece a ese ámbito, y a la inversa, es quien escribe las palabras que completan los espectadores, pero que no son escritas nunca.”

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CAOS EN LOS SERVICIOS PÚBLICOS PORTEÑOS
ESTO ES TIERRA DE NADIE

por Santiago Meilán

Días atrás, cuando aún era asistenta del área psicológica de Medicina Laboral del Go­bierno de la Ciudad de Buenos Aires, Andrea Gómez advertía sobre la creciente de­manda de maestros en el servicio de educación pública de la capital Federal y evaluaba que ya era tarde para hacer macha atrás con la cantidad de revocaciones que superaba al centenar en el apto psicofísico que ella misma había firmado.
Las características particulares de esta etapa de los servicios públicos metropolitanos están supeditadas al bienestar económico relativo que se vive en Buenos Aires. Este contexto de bonanza económica ha determinado que familias migrantes de países veci­nos hayan establecido su residencia definitiva en la Capital y el Conurbano. Por este motivo los servicios públicos, con especial incapie en Educación y Salud, se ven com­pletamente superados respecto de una situación que se reagrava por arrastre de insufi­ciencias heredadas de gestiones anteriores.
La puerta de salida de Andrea Gómez del servicio de Medicina Laboral que funciona en el antiguo hospital albergue Rawson, de Parque Patricios, lo constituyó la nota que concediera la psicóloga para el diario Clarín (13-04-2008) con motivo del escándalo de los chicos que pagaban sus entradas a las discos en Vicente López a cambio de favores sexuales. A partir de que asumieran las nuevas autoridades en dicha dependencia del Gobierno de la Ciudad, circunstancias simultáneas que esos días explotaron, muchos de sus profesionales fueron obligados a publicar el balance de su ges­tión como condición para poder dejar su puesto.
La nueva situación que afrontan las instituciones de la Ciudad, la pauperización de las selecciones de personal, sumado a la migración interna de la que se advierte, como así también de un nuevo problema, que se mantendrá latente por un tiempo dado, pero que las directoras de los servicios educativos ya ponde­ran. Laura Pardo de Müller, directora de la Esc. nº 3, del Instituto Fernando Félix Ber­nasconi, menciona el problema de los hijos de padres bolivianos, peruanos y paragua­yos, que por bienestar económico “han decidido establecerse a vivir en la Ciudad y sus alrede­dores, los cuales gracias a una tarea pedagógica de renombre, se han ido incorporando a los contenidos generales que se les imparte al resto de los alumnos, a partir de proyectos de integración”, con foco en la violencia y el medio ambiente. Pero señala que ya “han sido consultadas por los chiquitos de inmigrantes africanos, los cuales aún frenados por barreras idiomáticas, no han recalado en el país, pero que el problema ya les plantea inconvenientes que serán imponderables en los próximos 6 o 7 años.”
Esto nos advierte la complejidad del problema. Los funcionarios que se desempaña­ban en el Rawson, desplazados por la nueva administración de Mauricio Macri, al mismo tiempo denuncian las serias intenciones del nuevo intendente respecto del pro­yecto de vaciar el área, geográficamente hablando, la cual junto a los Hospitales Borda, Muñiz y demás terrenos pertenecientes al Malbrán y al ferrocarril de cargas del Sur, constituyen un interés inmobiliario desconocido aún por los vecinos de otros barrios. Los operarios inmobiliarios de la zona señalan a su vez que “los habitantes de Parque Patricios aún no se han concientizado como en otros ba­rrios de la Capital Federal, y las intenciones económicas de quienes apoyan al actual intendente, con limpieza de Riachuelo incluida, no se presentan como una amenaza tan cierta como lo es ya para los empleado cesanteados en la égida de la Municipalidad porteña.” señalaba

En el abismo

“Un piquete cada mes y medio, no es una marca desdeñable” se le oyó decir al líder de opinión Alfredo De Angeli en Gualeguaychú. Seguramente no lo habrá dicho pen­sando en la década setentista que le adjudican querer reflotar a Cristina, pero a la luz de la época en que Héctor Cámpora asumía el gobierno para dejar lugar a Perón en el po­der, la marca de un piquete cada mes y medio es sin duda un juego niños.


Transportistas

Cómo un medio crea la noticia (El Calafate + Porretti)

Carrió


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Dirigencias impresentables

Una vez más Carlos Kunkel, el jefe de la bancada justicialista en el Congreso, vuelve a ser noticia cuando los medios posan su mirada sobre las instituciones. También en el mismo momento en que la gendarmería vuelve a aparecer en medio de una protesta popular.

Sin lugar a dudas el jefe de un bloque que posee mayoría propia, como es el caso del justicialismo kirchnerista, en momentos en que está por definirse las reformas que impulsara la senadora, ahora presidenta, sobre la composición de la Corte Suprema (proyecto que duerme el sueño de los justos, pero que aguarda la sanción pública), y cuando se asiste a la represión por parte de la Prefectura, como sucedió con Raúl Victores el viernes en la localidad de San Pedro, despierta suspicacias, y la sospecha es, en la pragmática de la política, la más cruda constatación de la actitud corrupta.
Los hechos funestos de la represión policial que aún aguardan solución, contrapuestos a la sintonía que el gobierno de Cristina Fernández logró respecto del otro gran foco de reclamos que significa Gualeguaychú, y más específicamente con el gobernador de Entre Ríos, Uribarri, ya no sirven de modelo para la negociación necesaria con el campo. Tampoco los dirigentes agrarios, salvo excepciones (se extraña a De Angelli, retirado a las trincheras del conflicto ambiental), resultarían para nada presentables. Nadie olvidará la imparable y burlona tentación risueña de Luciano Miguens en el palco de Rosario.
En estos días comenzará a resonar nuevamente el nombre de Ricardo Jaime, cuando se venza el plazo de la negociación salarial con Hugo Moyano, guardia pretoriana junto al ex-piquetero D'Elía, y esta vez no se estará hablando de asistencia de seguridad respecto del campo, conflicto que ha sido solucionado y que permanecerá en compás de espera en tanto se resuelvan las elecciones estadounidenses; el reajuste tarifario ya ha decantado y esta vez el pase de factura salarial será un golpe duro a la economía argentina. La última batalla librada por las asociaciones gremiales de Aeroparque fue resuelta con la Gendarmería, y cuando empieza a hablarse de paz social respecto de grupos de conflictividad emergentes, las papas queman. Quemarán.
LA ECONOMÍA
Qué decir de la venta de papeles, monedas y empresas varias. El gran tema son los aranceles y, por el momento, el mercado libre americano ha entrado en un stand by que será difícil remontar. La última gira de Cristina Fernández por Perú dejó un tendal de ánimos neoliberales que buscarán satisfacerse en la era Obama.


La actual normativa de Radio y Televisión data del año 1980. Es con esta disposición que los jueces fundamentan sus resoluciones y desestiman en cambio las modificaciones introducidas en el año 1999 de la época menemista inmediatamente anterior a la tineli­zación que denunciara De La Rúa dos años después. En cambio del año 1993 es la ley que creó la figura del ombudsman o defensor del pueblo. Osvaldo Nemi­rovsci es de la opinión de hacer caer en Eduardo Mondino todos los reclamos que aten­ten contra el eter público. Nuevos proyectos ya han sido presentados a Cristina Fernán­dez, en estos vuel­ven a incluirse medios técnicos nuevos como la fibra óptica y los ca­nales de cable. Pero la figura principal, tanto en estos proyectos, como en la ley peri­mida menemista es la creación de capacidades tecnológicas para la creación de un nuevo canal de aire, verda­dera señal democratizadora en tiempos de satélites y wi-fi.

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Que la dinámica de las instituciones hoy entrecruza elementos desde la construcción mediática y la función más ortodoxa de la gestión hace para los objetos de la política la cosas más complicadas, a veces intolerables. Es una opinión de la doxa determinar que actualmente en la ciudad de Buesnoa Aires como así también en el Conurbano cualquier medio de transporte es imposible para satisfacer los requerimientos de la burocracia. Lanzados a la tarea de la creación, los sujetos del arte se parapetan tras las barricadas de lo novedoso, y esto, tampoco garantiza arte tal y como el arte era entendido cuando los sujetos de la política abraaron lo posible.

por Oscar Assent

Tres ejes acaparan hoy la discusión por la definición ideológica de un gobierno que tambalea. En el mar de las distintas gestiones que realizan los voceros involucrados en ellos constituye el ánimo de contemporización en el ámbito local. A medias voces, sin estrechar una metafísica particular, los medios se han embarcado en marcar diferencias a través de los resultados dados entre las discusiones y los actores. Tres son son los ejes que abarcan cualquier mirada recientísima sobre la realidad proyectada hacia lo regional.

el observatorio de medios

Sin posibilidad de dar un paso atrás, las autoridades de las Facultades de Cs. Económicas, Abogacía y Cs. Sociales estrecharon lazos con el gobierno, el rector de esta última Federico Schuster dio el visto bueno y así hizo entrar a la unidad más belicosa de las facultades mencionadas en el denominado Observatorio de Medios contra la Discriminación. Héctor Trinchero de Filosofía y Letras, concurrente del Movimiento Evita dio el sí también al observatorio.
Se trata de una política acuñada en la Pcia. de Santa Cruz mediante la cual, con años de implementación, la política monopolista de medios del matrimonio Kirchner solventó una imagen que le permitiera administrar la provincia más rica del territorio.
No es un tema menor que un brazo mediático externo al COMFER permita al gobierno desarrollar una política dirigista en cuento a la agenda periodística, que, similar al control de precios, en última instancia llegue a distorsionar de forma irrecuperable la relación poder-pueblo. Gabriel Mariotto, optimista, aunque en sintonía con sus compañeros en el equipo ministerial, asiente: "no hay off. El Gobierno de Crisitina Fernández no tolerará la conferencias de prensa a la salida de los hogares de los jueces mediáticos."

el problema con el campo

A nivel nacional el comercio de productos agrícolas constituye si no el gran eje vertebrador de la identidad, al menos un aspecto que opera en este sentido en la construcción de poder. Sin la menor duda lo que preocupa hoy es la masivización de los reclamos. El cuco son las cacerolas y una herramienta que permita al gobierno asir rápidamente esos reclamos espontáneos, piensan, le ayudan a una salida de negociaciones a la vieja usanza. Lo contrario es anarquía y dimisión.
Se vive una era de la imagen, nunca una carictura pesó tanto en el imaginario de la población, y el disgusto que genera la retórica misma del recurso que naciera de la mano de Max Manus y Dave Fleisher, fue el detonante para volver a andar el disgusto legentaderio de los Kirchner para con los medios, entre ellos Clarín.

las pasteras, fin y principio

Hoy el mayor antagonista que el gobierno posee, Alfredo de Angelli, proviene de las asambleas ambientales de Gualeguaychú. El de Sidor en Venezuela, no sería el primer contrato de una larga lista que caería si los cortocircuitos se extendieran más allá del desabastecimiento energético. La causa de las pasteras constituye hoy el lugar que espontaneamente une a todos los sectores opositores. Alejandro Kaufman, director de la carrera de Cs. de la Comunicación de la Facultad de Cs. Sociales fue el encargado desde esa unidad académica, de llevar adelante el diálogo con los estudiantes y así determinar la forma en que se daría anuencia al Gobierno Nacional con respecto del Observatorio.
Por su parte, Emilio Cartoy Díaz, rector de una usina madiática de Buenos Aires y realizador de un documental sobre las parteras de Uruguay, este jueves presenta la segunda parte de dicho trabajo frente a la Embajada de Finlandia.
Cristina Fernández por su parte, verá en este eje de la discusión, que indirectamente recoge a Clarín respecto de su pastera destapada en la localidad de San Pedro, las opiniones a favor y en contra de la gestión de su gobierno.

para ir leyendo:
http://www.clarin.com/diario/2008/04/23/elpais/p-00301.htm



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El riesgo de una sociedad adaptada a la violencia

Las agresiones en escuelas y colegios, entre jóvenes y adolescentes, requieren una mirada más exhaustiva sobre la educación y los valores.

Por: Carlos Campolongo
PROFESOR DE CIENCIAS DE LA COMUNICACION (UBA-UNLZ)

Reapareció en las crónicas la violencia en las escuelas, como si alguna vez hubiese menguado. Chicas y chicos que desencadenan la crueldad entre ellos. ¿Pero no reproducirán ellos patrones de comportamiento social "adaptativo" mucho más generalizados? Llegando hasta el homicidio individual o masivo, como ocurriera en Carmen de Patagones. O, también, el ataque a una docente, ya sea por parte de un estudiante o de un padre o una madre. Quizás, como en tantos otros acontecimientos infaustos, sea más "cómodo" quedarnos en los síntomas y no indagar las causas y trabajar sostenidamente sobre ellas. En nuestro país no se conoce ningún estudio cuanti-cualitativo sostenido sobre el nivel de violencia alcanzado, ni tampoco programas integrales y extendidos para "desnaturalizarla". Quiero decir que seamos capaces de prestar una atención menos superficial que la que puede deparar la atención de una noticia y un co­mentario barroco sobre "que barbaridad lo que está ocurriendo".La violencia, consustancial a la condición humana, muestra, paradojalmente, que a mayor progreso mayor "naturalización" de la violencia. Para su sublimación en fines constructivos existe la sociabilidad, el consenso, la cultura dominante y muchas otras cuestiones. Pero tampoco alcanza con explicar la violencia a partir de "las condiciones materiales de producción". Sí, en cambio, en una denegación de lo social y un abandono de lo político como las herramientas para neutralizar tanto desencanto. Para perder el placer en la destrucción del prójimo. En la imposibi­lidad de encontrar espacios para poner en palabras el desencanto.Educar tam­bién es sancionar, no de cualquier manera sino con justicia. Pero es reconocer que hay una Ley que establece prohibiciones para que podamos convivir y debe haber el consiguiente castigo para el que goza con su culpabilidad. Hasta Marx veía como inexorable que los hombres se viesen forzados a examinar sus rela­ciones recíprocas con "ojos desengañados". Y agrega que "todo lo que era sa­grado es profanado". Es el camino del cinismo, de no avanzar en la construcción de valores comunes. Remarco, cuando hablo de "posiciones finalistas" hablo de valores básicos, lugares "sagrados", Ley y Autoridad. Que muchos creen que es solamente un patrimonio de la derecha política. Por supuesto que este problema es imposible condensarlo en estas breves líneas.En uno de sus últimos trabajos, Leo Strauss —un pensador no demasiado divulgado— visto por algunos como un ideólogo de derechas dice, en "Liberalismo antiguo y liberalismo moderno", que la educación liberal (que no tiene nada que ver con el liberalismo económico) es el anticuerpo para producir sólo "especialistas sin espíritu o visión o sensualis­tas sin corazón". Educación liberal que se remonta a la antigua Grecia.Strauss concluye en que el liberalismo que niega la existencia de malestar en la cultura, se "olvida de calidad, excelencia o virtud". ¿No será hora que empecemos a in­tervenir más dedicadamente en las fracturas de los consensos perdidos, las mar­cas de un Terrorismo de Estado que prolonga sus secuelas en diversos aspectos actuales de la vida social? No lo reconstruiremos con ninguna variante de auto­ritarismo, seguro. Pero sí de autoridad. O seguiremos habitando las violencias encantadas.

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Remate millonario de 13 bienes por la quiebra del Grupo Yoma

UN CONGLOMERADO QUE TUVO SU AUGE DURANTE EL MENEMISMO

Los principales acreedores, sin embargo, creen que no se podrá recuperar toda la deuda.

Por: Julio Aiub Morales
Fuente: LA RIOJA. ESPECIAL


EMPRESA INSIGNIA. LA CURTIEMBRE YOMA FUE LA CARA VISIBLE DE UN GRUPO AHORA DEMANDADO EN LA JUSTICIA.

Mientras desde el gobierno de la Rioja se asegura que "todo marcha bien" res­pecto de la venta de la ex curtiembre Yoma, la Justicia chileciteña dispuso re­matar unos 13 bienes del grupo, ubicados en distintas partes del país, algunos de los cuales tienen valores millonarios.
El remate se realizará el próximo 25, a las 11, en la sede central del Banco Ciu­dad, que a su vez es uno de los principales acreedores de la ex curtiembre. Entre los bienes a rematar hay algunos como dos campos de 167 y 250 hectáreas en Realicó, La Pampa, que tienen una bases de $ 2.750.000 y $ 4.120.000, respec­tivamente.Hay otros campos en Córdoba, así como viviendas y depósitos en Catamarca, Córdoba, La Rioja, Avellaneda y Lanús, este último valuado en casi $ 4 millones. El otro principal acree­dor, el Banco Nación, no estuvo de acuerdo con la venta al grupo brasileño Bom Retiro, que fue por seis millones de dólares pagaderos en cuatro cuotas, a partir del momento en que se hagan cargo y tengan la promo­ción industrial de la que gozó el grupo Yoma en la década del 90.Por eso el Na­ción presentó un recurso ante la Cámara Civil, Comercial y de Minas de Chile­cito, que es la que dirige el proceso de liquidación. La Cámara lo rechazó re­cientemente y ahora se espera que vaya ante el Tribunal Superior de Justicia. Allí ya está otro recurso que interpuso el tercer gran acreedor del grupo, el banco Provincia de Buenos Aires. Los tres bancos, Na­ción, Provincia y Ciudad, habían prestado al grupo unos 140 millones de dólares, bajo condi­ciones "blan­das", en la década del 90, con lo cual los acreedores estiman que será difícil recu­perar toda la deuda.
Otro importante acreedor, la AFIP, busca en cambio que Emir Yoma, sus her­manos y otros ejecutivos del grupo se sienten ante la Justicia federal para res­ponder por millonarios rein­tegros por exportación que le habrían sido mal otor­gados.
Sin embargo, los Yoma presentaron un recurso solicitando la prescripción de la causa, lo que está a resolución del juez federal Daniel Herrera Piedrabuena.En tanto, el gobernador Luis Beder Herrera se reunió con el jefe del Gabinete Alberto Fernán­dez, para tratar la restitución de la promoción industrial a la ac­tual "Curtiembre de Nono­gasta". Según informó el gobierno provincial, Fernán­dez ratificó que "todo funciona bien y que cuando esté listo eso y cuando desde la AFIP y el Ministerio de Economía salga el expediente, va a ir a Jefatura de Gabinete y de allí a la Presidenta".
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Un blog de España no se contenta con ser ingenioso, también actualiza constantemente y lo único que dejaría fallcer es a su marido.

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¿OTRA OPORTUNIDAD PERDIDA? (a un año del asesinato de Fuentealba)

por Ricardo Kirshbaum

Si en el 2001, el cacerolazo fue urbano y de la clase media despojada por el corralito, en 2008 el cacerolazo fue del campo. Ese tránsito, dramático, de siete años obliga a preguntarnos con inquietud: si ocurre en la abundan­cia ¿qué pasará cuando lleguen, si llegan, los tiempos de estrechez económica?
Todavía se puede evitar perder una nueva oportunidad. Una oportunidad de ser, finalmente, un país normal como el que se prometía en 2003. Un país que haya aprendido de sus propios errores. Un país que deje de atrasar y de morderse la cola con una tenacidad y una necedad sorprendentes.
Ya no importa la anécdota, aunque sea relevante. Lo verdaderamente trascendente es que sigue la crisis de representatividad y que el estilo de conducción está cuestionado.
De la crisis de representatividad hay tantos ejemplos cotidianos que es una redundancia decir que la mediación política e institucional prácticamente no existe. Ni las organizaciones rurales, en este caso, ni los estamentos del sistema político, están teniendo la capacidad ni la inteligencia ni la generosidad para resolver el más grave con­flicto desde 2003.
Unos, porque han sido desbordados por sus bases y porque el protagonismo en los cortes, más la notoriedad mediática que hoy fabrica un líder y mañana lo sepulta, han desnudado una situación que ni el más febril agita­dor revolucionario podía imaginar en la Argentina: las bases del campo, alzadas, intransigentes y sin conducción. En ese grueso caldo, se cocinan otros ingredientes típicos de la inestabilidad argentina: intenciones políticas, querellas ideológicas, y de cualquier tipo. Allí, también, se montan conspiraciones. Muchas tragedias se cocina­ron con la misma receta. Y los que fracasaron apenas ayer, se sienten hoy autorizados a tomar las mismas ca­cerolas que los echaron a ellos, en una puerta giratoria fatal ya no para la política, sino para toda la sociedad.
Los chacareros se sienten despojados por una política agraria que ha sido equivocada.
Cristina sostiene que quiere redistribuir el ingreso y que eso no es indoloro. Debería mostrar resultados pronto para que esto no sea presentado como voracidad fiscal.
El Gobierno debe escuchar, debe saber escuchar. Y admitir que hay disidentes y sectores que no están —y no estarán nunca— de acuerdo con la política oficial. Así es la democracia. Si se denuncia las provocaciones, tam­bién tiene que evitar las propias, como las patotas.
El vaciamiento de los estratos intermedios —el Congreso, salvo una forzada declaración, ha estado ausente— ha convertido este conflicto en una puja entre ruralistas sin conducción y la Presidenta. Un disparate político.¿Por qué ocurre esto? Sería bueno revisar el estilo de gobierno hiperconcentrado y sin debate alguno. ¿No hay otra idea que no sea la de confrontar?
Una negociación es excelente cuando las partes sienten que han ganado algo y que han cedido una parte para que el otro se sienta satisfecho. Ese es el mejor resultado. Una negociación, en democracia, no juega con las instituciones. Las respeta desde el poder y desde el llano. Debería saberlo el campo y también el Gobierno.
Hay una oportunidad, todavía. Sería lamentable volver a perderla.

Lo crudo y lo cocido

Lo crudo y lo cocido

Por lo general, un medio está obligado a recabar la realidad y mostrarla 'como va saliendo'. A veces, cuando hay intereses de por medio [es decir, a veces siempre] la realidad muestra su cara más superficial, y el contenido desideologizado pasa a formar parte del acervo cultural de un momento histórico determinado. Aquí, publicadas en Pagina/12 del 26 de marzo, van dos cartas que muestran la grieta por la que siempre se cuela la realidad. El drama de la especulación en tiempos de vacas gordas.

Cañada de Gómez

Este tema del campo es complejo, pero no tanto. Primero: soy de la zona núcleo de la pampa gringa, Cañada de Gómez, provincia de Santa Fe, y porque mi viejo perdió un campo sé de qué hablo. Es obsceno en nuestra zona el proceder de los productores agropecuarios. Pero nadie le explica nada y, por lo tanto, considera que todo esto es normal. Esto lo decía antes del paro y ¿qué pasó? Ni el Estado ni los dirigentes le explicaron nada y creen que esto es normal. Lo más grave es que cualquiera se cree Los Grobo y no se dan cuenta de que el “gordo” se va a quedar con todo. ¿Es normal que tu patrimonio crezca el 500 por ciento en cinco años en dólares? La tierra valía 3000 dólares la hectárea y ahora 15.000 dólares. ¿Es normal que tus ingresos pasen de 15 dólares el quintal a 34 dólares? Pero el Estado no explica, aplica. Los dirigentes no explican, no dirigen, son dirigidos. Cuando aplico la palabra obsceno no lo hago en su conceptualización más complicada, en la que mi viejo decía “no contés plata adelante de los pobres”, sino en que en un lugar donde nos conocemos todos molesta a la sociedad que algunos le pongan precio caro a todo. No es catarsis, no es resentimiento. Es una verdadera lástima que ni los dirigentes políticos ni los dirigentes agrarios no sepan explicar.

Omar Zorzenon

zorze@steelcdg.com.ar

Cañada de Gómez, Santa Fe

Firmat

Vivo en Firmat, Santa Fe, tierra que ha dado las cosechadoras Vassalli y que en el 2001 fue escenario de reclamos de Federación Agraria y de la comunidad, que asistiendo al “entierro” de las fábricas metalmecánicas se juntaba en el cruce de rutas para pedir que cambiara el rumbo del país.

El país ha cambiado el rumbo y aquellos chacareros que se subían al lado “de un excluido” pidiendo que las cosas cambien son los mismos que hoy piden que el Gobierno afloje para... ganar más. Los chacareros han sobreactuado su posición y los medios compraron. Apunto algunos detalles que arrastran los buenos precios internacionales tranqueras adentro. En los últimos años se ha convertido en un problema poder alquilar una vivienda a un precio razonable en esta ciudad. A medida que el campo comenzó a moverse los chacareros “chicos” y las inmobiliarias fueron subiendo el piso de los terrenos y alquileres de la región. El corralito de Cavallo fue aleccionador para los gringos del campo, y huyeron de los bancos para caer a los brazos de las inmobiliarias, que olfateando que el dinero fresco “no quería volver a los bancos” vendieron terrenos a 10 veces de lo que se vendían en el 2002. Las constructoras entendieron la etapa y comenzaron a funcionar nuevamente: la mano de obra de la construcción (y los materiales) subió a precios imposibles para un matrimonio joven que intenta tener su propia casa. A la fecha, en Firmat la casa terminada se cotiza a 2000 pesos como mínimo el metro cuadrado. El techo puede ser de 3500 pesos. Una casa de 70 metros cuadrados vale más o menos 136.000 pesos. Cuando una inmobiliaria sube el precio del alquiler para el nuevo contrato, quienes alquilan no pueden hacer piquetes para mostrar su enojo con los chacareros que pusieron la plata en el mercado interno inmobiliario subiendo sus tasas de ganancias y los precios del mercado. A mi entender, el chacarero no es un tipo accesible, más bien es mezquino, y no es un tipo que cuando viene la plata grande “decida invertir en una pyme. Su vida pasa por lo que produzca su tierra y dudo de que el total de sus empleados figuren en blanco. Espero haber sido claro, lo que quise es graficar algunas cuestiones cotidianas que mueven el día a día de estos pagos y que si uno lo dijera en público “sería linchado por esos chacareros”, y por los medios del lugar, que no harían mucho para defenderme porque creen lo mismo que la Sociedad Rural Argentina. Qué ingenuos, porque esos sectores no pelean para que ellos con sus sueldos de 1200 pesos sean parte de una Argentina más justa.

Eduardo Bigotti

edubigotti@yahoo.com.ar


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El fin de la esquizofrenia

Autor, director, régisseur y cantante, Alejandro Tantanian tiene pelos en muchos lugares, salvo en la lengua. Confeso “aburguesado” a sus 40, se jacta de que la vida le haya dado eso que tantas veces quiso y tan poco le había durado hasta ahora. El sabrá. Aquí, adolescencia y pasión de un hombre capaz de reescribir a Shakespeare, Dostoievski o Brecht como cantar boleros cual diva trágica


Por Marta Dillon

¿Cuánto creés que influye la biografía de un autor en el modo en que se leen o ven sus obras?

—A mí me parece que la cuestión de la identidad es importante, pero también depende del contexto cultural general. Por darte un ejemplo, hace poco estuve en Berlín justo para la marcha del orgullo gay y es algo extraordinario, no sólo por la cantidad de gente que va sino por la cantidad de cosas que suceden a nivel de producción. Acá también se hace pero, inmersos en esta cultura, lo que se sigue reflejando en los medios es la nota de color de la señoragritando “puto” a uno que está subido a tacos de dos metros.

Acá prevalece la estigmatización.

—Y sí, pero a la vez si pienso en mi adolescencia en esta ciudad y veo a los adolescentes ahora... está buenísimo. Yo entré a la secundaria en el ’79. Y fui al Nacional Buenos Aires, que ya era como una sucursal del Ejército. Viví todo el descubrimiento de mi sexualidad durante la dictadura... Aunque, en realidad, no puedo hablar de descubrimiento.

¿Por qué?

—Porque para mí siempre fue así, no descubrí que me gustaban los hombres, siempre me pasó. Lo que se dio fue un encadenamiento lógico desde los tipos de héroes que me gustaban cuando era chico hasta los juegos que me gustaba entablar, me parecía que caía de maduro.

¿Superman, tal vez?

—Más cerca de El Increíble Hulk.

Más tipo oso...

—Sólo musculosos, para oso estoy yo.

Volviendo a la última dictadura, ser gay no sería la única clandestinidad.

—Obvio. A principios de los ’80 yo también militaba dentro del colegio en la izquierda más radical y tenía mucha conciencia de la clandestinidad. También es cierto que tuve una válvula de escape muy importante en el teatro, porque empecé a estudiar a los 14. Y a los 15 empecé a militar. Todo conformaba una suerte como de paisaje clandestino que estaba bien.

¿Bien o del lado de los buenos?

—Algo así. Era horrible, pero era tan normal... Sólo el teatro me permitía expresiones menos clandestinas. Y también me permitía el chiste de hacer con mis compañeras de teatro, que estaban buenísimas, una máscara de parejas que mostraba frente a la presión externa. Así podía competir, como hacían otros adolescentes, a ver quién la tiene más larga.

¿En el ámbito de la militancia también mostrabas novias falsas?

—Ahí no ocultaba, ya lo de “no somos putos, no somos faloperos” se había dejado de cantar... yo lo ocultaba sólo en dos lugares, en mi casa (yo soy hijo único y eso también traía una cantidad de “deber ser” que no iban a ser, como tener hijos) y en el colegio. Y con mis amigos también.

¿Ni un cómplice en la secundaria?

—A los 16 tenía un grupito con quienes éramos muy, muy amigos. Un día los senté a los tres y les conté.

¿Por qué contaste, te habías enamorado o algo así?

—Sentía que ya no podía seguir... era raro porque a veces me pasaban cosas con ellos y quería correrme de esa situación (pausa dramática)... Y fue tremendo lo que pasó... Era una mañana, antes de ir al colegio y dijeron “bueno, está bien”, y se fueron los tres. Cuando llegué al colegio me di cuenta de que no me hablaban y de hecho me dejaron de hablar completamente.

¿Nunca se restauró la amistad?

–Nunca. Me acuerdo de frases que me decían después, del tipo “si nuestra amistad era una a, ahora no será una z, pero sí una w”. O “si nuestra amistad era un árbol frondoso ahora será simplemente una rama de ese árbol”.

Qué poético.

—Así eran, por eso eran amigos míos... Y la verdad es que no pude ni enojarme, eso fue lo interesante. Era tal el dolor...

Estabas dispuesto a perder.

—Lo que pasa es que esa época era muy distinta a ésta, lo veo en mi trabajo en gente muy joven, ahora hay otro vínculo, más libre, más ambiguo, con una despreocupación, al menos exteriormente, por las definiciones. Ahora el deseo está ahí y uno lo pone en juego, ¿no? Me parece más libre vincularse de ese modo con lo que va pasando, hoy será así, mañana será de otra forma... o no. En mi educación había algo inexorable en el camino que se tomaba, que no tenía posibilidad siquiera de bifurcaciones.

Pero también habría una mística que fraguaba entre la clandestinidad y lo inexorable.

—Qué sé yo... uno también tiene que tratar de ver lo bueno que le pasó (risas), pero era pesado. Esa estúpida frase que decíamos, que “para ser puto hay que tener huevos”, bueno, hay algo de esa decisión que es o que era muy valiente.

El problema sería tener dudas.

—O confrontar con el afuera. Yo nunca tuve dudas, ni tampoco sentía que estaba haciendo algo prohibido o extraño. Obviamente, por lo que pasaba en el exterior, a veces la pregunta era por qué a mí... sobre todo cuando te preguntás por qué lo que te pasa a vos no le pasa al que te gusta.

Evidentemente ya no te preocupa confontar.

—Es que hoy es distinto decir cómo es uno, cuáles son tus preferencias, tus placeres y tus gustos. Diez, quince años atrás era distinto y habría sido un titular que alguien declare su identidad sexual. Entiendo que hablo desde un circuito que no es lo mismo que el pop latino; Luis Miguel no puede salir a decir “soy gay” porque se le cae el negocio.

Pero, fuera de la militancia específica, tampoco es tanta la gente que no tiene drama en salir del closet.

—La gente, en general, no quiere ser sectorizada... Además, si me venís a hacer una nota sobre Los sensuales, seguro que no te cuento toda esta historia.

Pero en Los sensuales (adaptación de Los hermanos Karamazov que Tantanian presentará en mayo) se colará tu manera de ver la sensualidad.

—Claro, uno produce desde lo que es... igual que lo que estoy haciendo con canciones (De noche, en Clásica y Moderna, los sábados a la 0.30). Yo juego todo el tiempo, canto canciones en femenino y a nadie le molesta. Es algo que hago desde chico, no es una impostura porque soy gay o me hago la diva. Yo creo que la expresión artística, en mi camino, fue el modo de resistencia y de militar para poder decir las cosas que yo quiero decir.

Y en ese camino, ¿recordás otras producciones culturales con las que te identificaste?

—El encuentro con (Derek) Jarman. El fue mi icono. Y no sé cuántos años tenía cuando vi La ley del deseo, pero fue muy fuerte. Yo me acuerdo de cosas tales como Otra historia de amor, que era lo máximo a lo que se llegaba acá, una película con Arturo Bonín en la que había un solo beso... ¡y sucedía detrás de una botella de champán! Imaginate que ver en La ley del deseo dos tipos en bolas cogiendo como perros, no lo podía creer. Aunque fuera algo que uno hacía cotidianamente. Pero esa suerte de veladura en la producción artística era conformativa de la personalidad. Hay algo de eso que como sujeto me construyó. Pero, claro, cuando vi Querelle (Rainer Fassbinder), casi me descompongo.

¿Te dio impresión?

—¡Casi me descompongo de felicidad!, me acuerdo de la saliva del negro cayendo y se te partía la cabeza. Igual cuando vi Eduardo II o Sebastián (Derek Jarman), que circulaba una copia en Liberarte con subtítulos en griego, como en un circuito de dealers. Y ni siquiera era pornografía, porque yo era un consumidor alto de pornografía, lo cual era lógico porque era el único lugar donde podía ver. Pero, bueno, se abrían ventanas que después te marcan.

¿Algo de eso se cuela en Los sensuales?

—Bueno, la música me permitió mezclar dos cosas, algo de ese cóctel que tenía dividido y que yo ligo mucho con la identidad sexual: algo como oculto, frívolo, divertido... gay, y una formación germanófila, culta, de dedo en la sien. Recién ahora me doy cuenta y verbalizo y lo pongo en acción. Los sensuales es una adaptación de Los hermanos Karamazov, pero como un melodrama en el sentido más literal del término. Pasiones descontroladas, en general siempre incestuosas, una especie de folletín en el que, cuando las palabras ya no permiten la expresión, aparecen la música y el canto. Ese cóctel, en mí, es unir lo que yo creía dividido y no lo está. Hay algo de la celebración para lo que ha llegado el momento, al menos para mí.


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DYLAN THOMAS


SCANDAL OF A LOST REVOLUTION

La índole perenne de la juventud de Thomas

1
señala más el re­sultado de una destreza, que le hará particular, adosada por la prodigiosa secularización sajona de la figura del niño-clown, ad­herida a lecturas veladas del amparo a una pubertad por clausu­larse con la resolución Galesa requerida a todo objetor del ex­tenso registro de pruebas afirmativas a la existencia de un im­perio, que una debilidad de carácter.

por Oscar Assent



El drama de Thomas responde a la maña con que un pueblo podría resolver la in­terpelación por la autonomía mediante un libreto com­puesto e interpretado al agrado de un público cuya homogeneidad se garantiza cada vez más enfática­mente como la carte de passe de la crí­tica, sometida a la amenaza constante por parte de la explicación simple que desaprueba toda apertura a la disolución de las posiciones más automáticas, me­cánicas, más bien que re­flexivas.

La ventura del mitógrafo en su preciencia consiste en re­conocer de antemano la inevitabilidad del entramado en que su materia lo in­cluye; en el caso del biógrafo, complicarse con la zarza discursiva del héroe de su presentación es la debilidad más previsible y de la que sólo alcanzan salir ile­sos aquellos que campean la articulación de la tarea de acuerdo a un plan de trabajo sumada a dos o tres prescrip­ciones oportunamente aportadas por la bondad del editor de un su­plemento especializado, la crítica literaria y sobre todo el máximo permisible de sentido común; más allá no hay “literatura”.

La arbitrariedad del sentido que Mark Alvyn (Chicago, 1963) en su biografía sobre Thomas, no se dirige inocentemente a señalar la revelión del poeta Thomas, perdido por el nihilismo que azotaba su persistencia en la poesía cuando esta con la que dialogaba era la tierra que los expulsaba. El matrimonio Thomas se exilian en Chicago en 1953.

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1ro. de marzo de 2008

La escena

Son en la actualidad dos, a falta de una diría el abuelo, las puestas que hasta mediados de marzo podrán disfrutarse, en la versión musical de Giuseppe Verdi subida al esce­nario de la Manofactura Papelera, en la calle Bolívar al 1500, y para el resto del año, a cargo de Martín Barreiro en la versión dramática del Teatro Del Convento.

por Oscar Assent

La saga de mujeres fatales, seguramente una de las constantes que cualquier investi­gador social corroboraría aún en la más originaria de las sociedades, inaugurado en el ámbito local con la resonante y majestuosa –nunca mejor usado al respecto el término—con Crisitna Banegas, el drama de las ladies Macbeths, tiene en los escenarios de Bue­nos Aires una posibilidad única. Tal vez por la elocuencia de los textos de Gambaro, la leyenda de las esposas ambiciosas, logró, junto a la siempre estratégica misión teatral del Complejo Teatral de Buenos Aires, el punto más alto en la tradición shakespereana de los últimos tiempos.

La compañía de Luis Camilión y Hugo Armoa, ambos provenientes del fructificador desempeño de las autoridades del Teatro Roma de la localidad de Avellaneda, presentan la versión operísitca de Macbeth. El programa de mano advierte ‘a mitad de camino entre Shakespeare y Verdi’, y puede que ello responda a la habilidad con que se inter­calan textos y cantos. Además de las brillantes actuaciones de Ernesto Bauer y Marcela Patulain, se destacan además Gabriela Zavaglia como Lady Macduff y el maestro César Tello.

Por su parte, la Compañía dirigida por Martín Barreiro es expresión fidedigna del texto de William Shakespeare. La idea de este grupo excelente de profesionales escéni­cos, ampliamente aplaudida por la crítica como la mejor operación experimental sobre los guiones del bardo inglés, se va convirtiendo en referencia de la vena dramática más honda y profunda que el teatro universal haya conocido, y para regocijo del público argentino, se trata de un fenómeno más que engalana la escena nacional.


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La escena shakespereana

Son en la actualidad dos, a falta de una diría el abuelo, las puestas que hasta mediados de marzo podrán disfrutarse, en la versión musical de Giuseppe Verdi subida al esce­nario de la Manofactura Papelera, en la calle Bolívar al 1500, y para el resto del año, a cargo de Martín Barreiro en la versión dramática del Teatro Del Convento.


por Oscar Assent

La saga de mujeres fatales, seguramente una de las constantes que cualquier investi­gador social corroboraría aún en la más primitiva de las sociedades, inaugurado en el ámbito local con la resonante y majestuosa –nunca mejor usado al respecto el término—con Crisitna Banegas, el drama de las ladies Macbeths, tiene en los escenarios de Bue­nos Aires una posibilidad única. Tal vez por la elocuencia de los textos de Gambaro, la legenda de las esposas ambiciosas, logró, junto a la siempre estratégica misión teatral del Complejo Teatral de Buenos Aires, el punto más alto en la tradición shakespereana de los últimos tiempos.

La compañía de Luis Camilión y Hugo Armoa, ambos provenientes del fructificador desempeño de las autoridades del Teatro Roma de la localidad de Avellaneda, presenta la versión operísitca de Macbeth. El programa de mano advierte ‘a mitad de camino entre Shakespeare y Verdi’, y puede que ello responda a la habilidad con que se inter­calan textos y cantos. Además de las brillantes actuaciones de Ernesto Bauer y Marcela Patulain, se destacan además Gabriela Zavaglia como Lady MAcduff y el maestro César Tello.

Por su parte, la Compañía dirigida por Martín Barreiro es expresión fidedigna del texto de William Shakespeare. La idea de este grupo excelente de profesionales escéni­cos, ampliamente aplaudida por la crítica como la mejor operación experimental sobre los guiones del bardo inglés, se va convirtiendo en referencia de la vena dramática más honda y profunda que el teatro universal haya conocido, y para regocijo del público argentino, se trata de un fenómeno más que engalana la escena nacional.

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Salir con ametralladoras


Otro hecho de violencia inflingida contra la multitud, por parte de un particular anónimo que irrumpe en las planas de los diarios a partir de su inmolación.

por Santiago Meilán

Steve Kazmierczac, a quien sus profesores recordaban como un buen alumno, el jueves pasado irrumpió en el aula de su Universidad y disparó contra los alumnos de los cursos iniciales. Hablar de noticia sería algo así como seguir fogueando el pánico que rodea a la gran mayoría en una sociedad en ebullición. El acto de Steve es una nueva prueba de la violencia que nos rodea, en un contexto de silencio y ocultamiento.

Steve era un doctorando en la Universidad de Illinois. Formaba parte de grupos voca­cionales relacionados con su carrera de sociología y algo estalló, de tal modo que un día decidió terminar con su vida y con la de sus compañeros.

No es algo nuevo. El fenómeno arranca con la pseudo inocencia que siempre consagró a las producciones estadounidenses. Estos atentados son hoy parte inmotivada de ese show de muerte, cuyo punto culminante es invariablemente una guerra. “Nadie se ani­maba a ayudarlo –narra Eduardo Galeano en su cuento “La pasión”, de 1973—porque nadie puede sentir lástima por un tipo así, algunos tenían ganas de abrazarlo, pero no sabían cómo se hace para abrazar a un tipo así. Había un músculo secreto adentro de este tipo: el músculo secreto se había despeñado y se contraía y se estiraba peleando a un ritmo furioso y alzándolo contra la muerte...”

Eran otros tiempos, el excluido, así como el musulmán en los campos de concentra­ción nazis era una figura bien reconocible, y que hoy, la hipocrecía socorre con superfi­cialidad. ¡Y medios!

En 1972, Armand Mattelart, estudioso de la escuela crítica de Frankfurt, en un libro que analizaba el fenómeno mediático de las sociedades post. En él volvía una y otra vez sobre ese tópico de la inocencia que recubre la ideología capitalista. Hablaba estrictamente del Plaza Sésamo, no ya del Pato Donalds de las grandes guerras, y hablaba de Vietnam. Dulzura y barbarie, sazo­nada con la producción bélica que no escampaba. Ni escampa.

Día tras día vemos en una misma página de cualquier publicación un avión al lado de un reloj, como si la precisión fuera la imagen. ¡Un avión Lockheed! Al lado, sí, de un reloj también Lockheed. O un lavarropas, inocente, ahí, blanco, níveo: White-Westing­house: esa inocencia de ama de casa que gira y gira, sin dar vueltas, pero fabricando motores de caza-bombarderos.

Esa inocencia, que estaría bien estractar en idioma de origen (ver más abajo), y ver que nadie es cul­pable, que era un buen chico y seguramente muy estudioso, trabajador, o como la co­mpañera de Steve que se salvó de la metralla urbana de ese furioso decía: “No podía creer lo que sucedía, parecía un video juego.”

"In the message, he said he was never violent toward individuals he knew, but noted, “I react poorly to aggressive strangers, especially those who purposely violate my personal space.” David R. Garvin in an e-mail he sent to Amanda Cooley Davis, 32, the actress who performed in his short comedy, because he is a writer. The emotional and psycho­logical factors that caused Mr. Garvin to unleash a torrent of violence (with two guns: a Ruger P-89 9-millimeter pistol and a Russian-made Imez .380-caliber pistol) on Wednesday (march’s 14th) night in Greenwich Village. At De Marco’s Pizzeria on West Houston Street — where Mr. Garvin shot a restaurant worker, Alfredo Romero, in the back, firing 15 rounds — people are still puzzled by the events. Mr. Garvin was a regu­lar patron of the pizzeria and had been ejected several times for unruly behavior, but no one could recall any overt acts of hostility between Mr. Garvin and Mr. Romero. (New York Times, 17 de marzo de 2007, acerca de la masacre de David Garvin, nota de Serge Kovaleski y Sarah Kershaw)



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Gertrude Stein, ante un auditorio en la Universidad de Chicago, decía: “Yo se que en la vida diaria no andamos por allí diciendo ‘una rosa es una rosa es una rosa es una rosa’, pienso que en esa línea la rosa es roja por primera vez en la poesía inglesa de es­tos últimos cien años."
A Stein le gustaba todo lo que una palabra pudiera hacer, pero no tenía interés en pa­labras extranjeras ni prefabricadas. El lenguaje debería estar en movimiento, “no en relación con nada, no en relación con sí mismo sino sólo en movimiento.” Al usar una palabra, no buscaba hacer que implicara demasiadas asociaciones. En lo posible, bus­caba hacerla exacta como las matemáticas; “por ejemplo, si uno y uno hacen dos, yo quería que las palabras tuvieran igual exactitud”.


COLECTIVO TEATRAL PUERTA ROJA presenta:



"REMEDIOS PARA CALMAR EL DOLOR"

CRITICAS REMEDIOS:


EL ATARDECER COMO PUESTA EN ESCENA


"Adrián Canale tiene de esas visiones teatrales que van mas allá de un trazado de puesta convencional. Tam­poco opta por la ruptura "under". Simplemente arma su maqueta con el brazo de la poética y la belleza. Nada mejor que esa parra, al atardecer. O los olores del jardín, o las caricias de la selección musical, para crear esta historia, no solo sensible, sino afectiva. Las interpretaciones son mas que correctas, pero cabe destacar la soltura y visceralidad de Carolina Tisera, una actriz para tener muy en cuenta"

Pablo Gorlero (La Nacion 5/3/2006 )

Para ver critica completa:

http://www.lanacion.com.ar/entreten imientos/nota.asp?notaid=786054

“¡Leonor, qué hace... qué pasa!” En un patio con plantas y una parra, una mujer toma decisiones a pesar de su miedo “a hacer cosas terribles”. La que dispara el alerta es su amiga y vecina. En los atardeceres suelen com­partir allí charlas y alejar tristezas refugiándose en “los buenos propósitos” que alienta Violeta, la vecina solida­ria. Inspirándose en textos de Osvaldo Lamborghini y fragmentos de relatos de Hebe Uhart (autora, entre otros libros, Del cielo a casa), más la incorporación de términos del libro de recetas medicinales del doctor Ed­ward Bach, el actor y director Adrián Canale elaboró la dramaturgia de Remedios para calmar el dolor, espectá­culo que comienza cada atardecer de los sábados en la sala Puerta Roja

(Hilda Cabrera, fragmento de una nota-entrevista de Página 12 7/11/06)

Para leer la nota completa:

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/10-4398-2006-11-07.html


“CONJURO A LA HORA EN QUE HUYE EL DÍA

En el atardecer de los sábados porteños ocurre un milagro en la zona del Abasto cuando dos actrices cabales –Carolina Tisera y Corina Bitchman– encarnan textos de Hebe Uhart y Osvaldo Lamborghini, con unas gotas de
flores de Bach. Pura poesía hecha teatro”

(Moira Soto, Las 12 17/11/06)


Para leer nota completa:

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/las12/13-3014-2006-11-17.html

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EN DVD

CORAZONES, de Alain Resnais

La actuación del actor fetiche (Pierre Arditi) del creador que perteneciera a la nouvelle vague, Alain Resnais, y el efecto buscado por el mítico compañero de Goddard y Truffaut brindan a la platea el cálido sentimiento que genera un invierno en Francia (¡!). A decir verdad, porque en efecto no para de nevar en toda la película.

Son situaciones problemáticas de parejas, constituidas y en veremos. Con un Don Juan venido a menos (Lambert Wilson) que no dudará incluso de citar a su amante al mismo bar en que trabaja el mejor amigo de su suegro. En fin, un melodrama, que el sello de Resnais lo vuelve del negro al blanco.

Con André Dussollier como agente de bienes raíces y padre de la bella Sabine Azéma, Laura Morante e Isabelle Carré, como la enfermera que mata con una noche de sexo al octogenario padre de su pretendiente, se trata de un film inevitable no sólo para quienes siguen la filmografía del coautor de El año pasado en Marienbad.

para seguir leyendo:

http://www.cahiersducinema.com/article955.html (artículo en es­pañol)

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¿Agustín P. o Juan B.?

Parece paródico, pero todavía hay quienes confunden una terminología de siglas. No es lo mismo un churrasco de ternera que tener terna en Punta Carrasco. Eso lo sabe cualquiera y sin embargo todavía hay argentinos que se disputan entre 15 días en Mar de las Pampas o ir directo (3 días) a Maldonado en la hermana República del Uruguay. Ya casi finalizando las vacas en febrero, los niños del Estado ya están en vacaciones. Libres de sus profesores, se dedican a interferir en la realidad de sus padres.
No ha sucedido ninguna tragedia entre las filas de los que asistieron a las colonias estatales, y por lo tanto, ningún compañerito debe extrañarse del próximo año escolar. Ahora sólo vale el chupetin más grande y la sesión de cine más power. En realidad, un aliciente para los profes, a lo mejor tan power haya sido el verano como para tirar hasta abril, porque una vez empezadas las clases, y con las cuentas bancarias (ahora todos cobran por cajero) vacías no se, a lo mejor haya sido mejor esperar hasta el 25 de mayo como para empezar con un buen motivo... patrio, por lo menos.
Lo cierto es que las bolsas están bien, los sueldos no tanto pero desde Puerto Madero algo tirarán y el resto corre por cuenta de los interesados, si no no habría ni Sarmiento ni escuela ni vacaciones ni nada,... Así que no jorobar niñitos, con los profes no.
Parece, pero sólo es una anticipación del año.

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¿Y PALITO ORTEGA QUE SE CUENTA?

por Oscar Assent

Circula por el entorno de los estudiantes aguerridos, que insisten con academicismo contra una política laboralista normal y corriente, la idea de que ahora, todo lo que no supone una trama farsesca, por lo tanto es grotesco. No es una discusión bizantina, sino mucho peor. No se trata de un problema de géneros literarios, sino de una realidad que con la novedad, carcome la base de sustentación de los que creen que no todo lo que se difunde en un pasillo laboral, ahora, es lo verdaderamente cómico.

Es trágico en realidad. Y más si lo desplazamos al ámbito de la Producción Nacional, así, con mayúsculas, porque la lógica nos daría que no todo lo que se entreteje en una trama central, es entonces un género subsidiario. Para ser claro, que si no llega a Holly­wood, en realidad no se ha dicho, o, para colmo de males, da gracia.

Si uno piensa que la imbricación del cine nacional llega de la mano de, no digamos Discépolos o Tinayres, sino Armando Bo y Rodolfo Ledo, entonces sí, la trama del grotesco sería algo así como inconmensurable. Lo cierto es más bien que es difícil para una industria cinematográfica no independiente, llegar a la taquilla de los países centra­les si no fuera por intermedio de los festivales de cine.

A pesar de que los productores nacionales, los malos, los coleccionistas de objetos, nos hagan creer que la lógica de la acumulación hace la fuerza, es idiotez y quien sabe si atraso. Algunos la pegan, y meten buenas películas en dichos festivales, pero, visto a la distancia, muchas veces invertir en objetos no da buenos resultados. Y además, crea hacia dentro la ilusión de cierto florecimiento, que, por estos días estará a la orden del día, si de atraer inversiones se trata.

Es cierto que por momentos la realidad pega duro, pero ¿qué es lo que lleva a que dia­rios centrales como Clarín o incluso Página/12, y ni hablar de Perfil u otros más o me­nos populistas, firmen apenas el 57, con suerte el 63% de sus notas. Más de un tercio de información permanece para el consumidor de ‘realidad nacional’ a oscuras. De los dos tercios restantes, cerca del 15% son directamente cables, que con el volumen de espacio, es el caso de Clarín, significa mucha información que pasa sin tamiz

No se trata de censura. La censura sería un medio para naturalizar la parodia, muchas veces utilizada por la masa. Es cuestión de miles de miles de ciudadanos que apenas tienen tiempo de responsabilizarse por el ‘imaginario’ que le dicen como para encima tener que ‘tragarse’, una peli nacional. Seguramente vayan a ver la última de la Thur­man, o les resuene más el apellido de Palma y decidan dormirse en los laureles de los gobernadores de nuestros cerebros.

No es crítica, es pura doxa, y la pregunta que hoy me hago sin necesidad de leer los diarios que esperan (ya, 2:34 AM) me desayunen con Palito Ortega hablando a favor o en contra de Duhalde, quién sabe. Quién no.

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Un autor genial para un gran mito

SE VIO LA SEGUNDA VERSION DE "EVA PERON" DE COPI EN EL FESTIVAL VILLERS DE FRANCE QUE TERMINA MAÑANA

Ficha técnica:


"Eva Perón" de Copi. Dirección: Marcial Di Fonzo Bo, con la colaboración de Bruno Gesin. Iluminación: Maryse Gautier. Vestuario: Laure Mahéo. Música: Hugues Lebars, Shostakovich, Grace Chang, Astor Piazzolla, Péres Prado. Actores: Marcial Di Fonzo Bo, Pierre Maillet, Elise Vigier, Jean Jacques Le Vessier y Rodolfo de Souza. En La Salle de Efets et beneficience Italiaine, Cullón 23, Villers. 21 hs.

Una tragicomedia delirante, farsesca y política a la vez, en la que se rescatan por mo­mentos el lenguaje del comic y la paro­dia y reinvindica el mito de Eva Perón y la vigen­cia de un artista como Copi, es la que mostró Marcial Di Fonzo Bo, con el estreno de esta pieza, que guarda una acertada fidelidad al espíritu creativo de su autor. Días antes se había visto la ver­sión de la misma obra, por el elenco argentino que dirigió Gabo Correa.
Escrita por Copi en 1969, fue estrenada en París, al año siguiente por el grupo TSE, que dirigía Alfredo Arias, con el papel protagónico en aquel momento a cargo de Facundo Bo, tío de Marcial Di Fonzo.

Escrita originalmente en francés, la versión que se vió ahora en la Argentina, tiene tex­tos en ese idioma con substitulados y algunos párrafos en castellano, dichos por la ma­dre de Eva Perón y por el personaje que hace del ex presidente de los argentinos.

VODEVIL PERONISTA


"Eva Perón", la pieza, en la magnífica versión de Di Fonzo Bo es como un gran vodevil, con algo de burlesque grotesco y sainetero, en el que se cuenta la intimidad en los últi­mos minutos de la vida de la ex primera dama de los argentinos.
Di Fonzo eligió un montaje escénico de cuadros que se juegan en distintos planos, con cortinas que se corren y descorren para dar paso a las diferentes escenas. Eso le dió a su trabajo un claro acercamiento a los "cuadritos" del comic (Copi fue dibujante e historie­tista durante muchos años en Le Novel Observateur, en el que dio a conocer "La mujer sentada"), a la vez que le permitió otorgar a su puesta en escena un acertado ritmo dra­mático y de disparate, que reforzó con aciertos el "artificio" contenido en la pieza.
En esta versión de Di Fonzo Bo, hace el travestido papel de Eva, igual que el personaje de la madre (Pierre Maillet) y la enfermera (Elise Vigier), la única mujer del elenco, que hace un topless y lleva una prótesis de genitales masculinos.


UNA DIVA DE LOS 50


En su obra, Copi ubica a Perón (Rodolfo de Souza) como un contemplador mudo, su­mido en sus propias cavilaciones, mientras a su alrededor como "un pesado moscardón" vestida con un traje de amplia pollera blanca y cabellera rubia, al estilo de las divas de Hollywood de los 50, revolotea Eva, a la que acompañan su madre, la enfermera y un hombre llamado Ibiza (Jean Jacques Le Vessier) -modisto y "alcahuete" de la presiden­cia-, insultándose unos a otros y haciendo dibujos obscenos o simplemente discutiendo sobre quién se va a quedar con las joyas y el dinero que Evita tiene depositado, según se dice, en unas cuentas en Suiza.

Casi sobre los últimos tramos de la pieza, un cuadro de Eva Perón ingresa a escena y es apoyado sobre el costado izquierdo de los espectadores.
Esa imagen de la "abanderada de los humildes" con su cara sonriente, vestida con traje sastre y con su cabello rubio ondulado y tirado hacia atrás, pareciera reírse con ganas de la farsa que sobre su vida han montado esa disparatado "troupe" de actores.
Mientras se escucha en off el discurso de Eva, en la voz de Teresa Parodi, cae al escena­rio desde el techo una bandera argentina y es el personaje de Perón el que arenga a la platea, reivindicando a esa Evita eterna, que se lleva en el corazón de aquellos que la amaron y también la odiaron.

El Festival termina mañana con la presentación de Mnouchkine de Les ephemeres, versión que fuera presentada en Buenos Aires, durante el FIBA 2007.

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UN BOTÓN FRANCÉS

Parece un cuento ideado por Alejandro Piscitelli y Víctor Bronstein, uno de esos casos que creaban Dahrendorf y Karl Popper para ilustrar los quiebres de sentido de la mo­dernidad y la sociedad de la información. El mayor fraude de lahistoria financiera fran­cesa se dio a publicidad estos días. Fue algo así.


por Oscar Assent


Primero haría falta hacer un repaso sobre los conocimientos previos necesarios para en­tender los movimientos bursátiles que, un poco a través de la película de Tom Hanks Quisiera ser grande, para ponernos en clima noyorquino, y luego una breve capacita­ción a través de la ‘enseñanza’ de Michael Fox en El secreto de mi éxito –da un poco de vergüenza pero aún recuerdo estas terribles experiencias clase b, muy posiblemente por la andanada impulsada también recientemente desde Hollywood con La leyenda del tesoro perdido, remake de la saga de Indiana Jones– como para comprender un poco la atmósfera que recubre este tipo de noticias.

Un operador de bolsa, milagro de la comodidad especulativa, es un señor que se sienta al borde del salón de operaciones de una bolsa de intercambio de divisas, algo así como un salón de bailes donde lo unico que danza es el dinero. Este señor, munido de un telé­fono, recibe llamados de sus clientes, quienes desde la comodidad del hall ubicado como un super pullman sobre esta pista de baile, monitorea el movimiento de las divi­sas. O peor, es posible que un viejito jubilado también le realice llamados desde el apa­cible living de su rancho ubicado en Ohio, viejito que en vez de estar in situ, observa los movimientos de sus cuentas de bolsa desde la pc en la tranquilidad de su hogar.

El operador, que además de tener un teléfono el cual atiende para tomar pedidos como si se tratara de un delivery de comidas, también cuenta con una pc en la cual registra esos pedidos de compra o venta de títulos o acciones. Por lo general esa pc está conectada con un panel de control, supervisado por las autoridades bursátiles del país en cuestión, en el cual se llevan a cabo los algoritmos sucesivos que una operación desencadena. Esos algoritmos, diseñados, merced del adelanto tecnológico –si la ganancia se comple­jiza, los ladrones también deben hacerlo para ser perdonados por 100– registran como si fuera una Arpac de los negocios, las derivadas necesarias que le permiten al tesoro del país donde esa bolsa se ubica, controlar las probabilidades de movimientos que entre otras cosas impidan que el Banco Central de dicho país, o ciudad o municipio, quiebre por culpa de la ambición desmedida, la cual iría más rápido, si se la dejara en libertad, que cualquier computadora humanamente posible.

Ahora bien. Ese señor que hasta aquí era hipotético, tenía un nombre y apellido tal en la bolsa de París. Se llama Jerôme Kerviel. El joven operador de bolsa, quien sabe si porque se creía dueño de un nuevo poder sensorial o creador de modernísimas tablas de cálculo bursátil, comenzó a crear una –atenti– ‘burbuja’. ¿En qué consistía? Bien, reali­zaba, y ahí su genialidad, que veremos que fue más bien una taradez ingobernable, anticipaba los cálculos que arrojaban los movimientos realizados desde su mesa de ope­raciones. Es decir, si alguien compraba una acción, supongamos, de Molinos (la marca de las galletitas dulces) a 1,80, y luego esa acción subía por esa compra (de acuerdo al cálculo, un compra por mínima que sea hace subir el precio de la acción porque reduce la cantidad de papeles ofertada por dicha empresa), no sólo la gerencia de Molinos impri­mía más acciones para mantener el precio (a veces se busca disminuirlo o aumentarlo para generar ofertas ficticias a la hora de ser necesarias para la gerencia determinadas cantidades de dinero con las cuales se saldan vencimientos de crédito u otros, etc.) sino que también Jerôme comenzaba a ingresar las ventas con el nuevo precio, sostenido en 1,80, más la ganancia que buscaba para su empresa operadora de bolsa, en este caso la Super­vielle Generale. Con dicha ganancia lo que hacía era sostener el precio del Supervielle sin necesidad de que la gerencia emitiera nuevas acciones o corrigiera el precio de acuerdo a los movimientos tanto a favor como en contra de dicha empresa.

Jerôme Kerviel llegó a ganar con este artificio algo así como 1.500 millones de dóla­res para la Supervielle. Pero aquí no termina el asunto. Ni tampoco con el descubri­miento de las prodigiosas cuentas de Jerôme. Movimientos y actitudes como las de Jerôme se dan continuamente en las plazas bursátiles. Muchas veces los accionistas son los que generan estas demostraciones de genialidad por parte de los operadores de bolsa. El asunto siguió hasta tal punto que los cálculos de Kerviel ingresaron, así com una fic­ción, al sistema de la Cámara Nacional de Comercio Francesa.

Fue allí donde se desató lo que Piscitelli y Bronstein llamarían verdaderos sistemas de feedback, por hete aquí que todo el sistema francés, incluso noyorquino y londinense, hasta paulista pudo haber operado cuánto tiempo bajo el régimen de Kerviel, que la ga­nancias de la Supervielle no pudieron desarticularse incluso una vez que el manejo fue descubierto. Los operadores bursátiles estaban obligados a calcular el valor de las ac­ciones de la Supervielle de acuerdo a los presupuestos y proyecciones que Kerviel había especulado para la empresa. De lo contrario, como podría decir RT2 en Star War, el 'no te entiendo, querido' del pobre viejito jubilado de Ohio hubiese desatado una risa que habría hecho perder aún más no sólo a la Supervielle sino a todo el sistema por completo. Fue así que de esos 1500 millones que Jerôme Kerviel había ‘dibujado’, la deuda real del chiste ascendió a 4.900 millones, apenas tres veces lo que hizo quebrar el Wall Street Merchadise Stockhouse de New York en 1930.

Es curioso lo que la tecnología puede hacer incrementar la inteligencia humana, pero también temible si se transforma en un juego inmanejable.


otros materiales:

La vehemencia de Carrió (Perfil)

La vehemencia de Carrió II (Página)

Como sigue lo de la Shell (Clarín)

Otra vuelta de tuerca: intendentes (Página)


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Sí o no a la Shell?

En los '60, el autor uruguayo Eduardo Galeano despotricó, no es ese el verbo pero así lo hizo, sobre la extracción mineral que día a día sufrían los países de Latinoamérica en manos de las multinacionales. Hoy ese disputa ha quedado en el olvido, merced muchas veces del poder de convocatoria que poseen los standartes más que los contenidos.
Hoy, luego de dos años de batalla y para evitar hacer poner al rojo vivo la contienda con los estacioneros, el gobierno mandó el mensaje de que la explotación petrolera dentro de los limites de La Argentina está controlada. Ahora resta la pregunta por los precios de la petrolera anglo-holandesa.

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¿CARLOS KUNKEL =JORGE RODRÍGUEZ ? (te pareció)


por Oscar Assent

El próximo 7 de febrero se cumplirán dos años del episodio de Gral. Las Heras en el que se diera muerte al sargento Jorge Sayago. Actualmente 3 personas cumplen con­dena por el crimen dasatado de los incidentes que protagonizaran agrupaciones piquete­ras horas después de que se informara a la prensa la decisión de dar marcha atrás a una mejora en las condiciones salariales de los empleados petroleros.

Hoy nuevamente vuelve a ser noticia el petróleo. En su editorial del día 18 de enero, el diario Clarín salía al cruce de las circunstancias que la falta de responsabilidad demo­gráfica y urbanística producen en devenir cotidiano de la Ciudad de Buenos Aires. Su excesiva pulcritud no logra más que corroborar una nueva carta blanca al arrasamiento que se viene digitando para los países de estas latitudes.

Pero Carlos Kunkel, subsecretario (suscripto) de la presidencia será encargado de ma­niobrar el terreno conflictivo de las peleas referidas al plano redistributivo de la cuestión petróleo, y quien correrá, además, de nexo entre las secretarías de comercio, el gabinete del ministro de economía y el despacho de la presidenta Cristina de Kirchner.

Por su pertenencia ideológica, Carlos Kunkel dará sus primeros pasos en el gobierno de Cristina Fernández, ejerciendo el arbitrio de la Nación en el proceso que finalizará su etapa de instrucción una vez los miembros de la justicia de Río Gallegos (Provincia de Santra Cruz) retomen sus cargos pasada la feria judicial del mes de enero. Su paso por el despacho del juez Garavano será para impedir que desde la Corte Suprema de Santa Cruz se impulse un resurgimiento de los móviles que han sido impelidos por las agru­paciones piqueteras respecto de la muerte del sargento Sayago, y que podrían apeorar más aún el conflicto establecido entre el gobierno y las ‘sordas’ compañías internacio­nales, extractoras de petróleo de suelo nacional.

Su par administrativo, un cuadro político aunque del ala albertista, Daniel Cameron, ha quedado estos días opacado por los festejos en Inglaterra con motivo de la ‘recupera­ción’ por parte de los ingleses de las islas Malvinas. ¿O el apellido de la Embajadora Emérita de las islas habrá sido una coincidencia solamente?

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Sábado 26 de Octubre de 1996

dedicado a Lautaro

23:30

Después de viajar de Bs. As. a Caracas y allí esperar 4 horas para ver si embarcaba, llegué efectivamente a La Habana a las 21:00 de la noche de aquí (23 hs. de Bs. As.). Pensaba que en lo que me tomó de viaje hasta aquí, tenía cosas para contar: la repulsión con que nos trataban en el avión de Viasa (por aquel entonces empresa aeronáutica ve­nezolana), en el trayecto Bs. As.–Caracas; la particular sensación que me dio el aero­puerto Simón Bolívar, la mala comida de Viasa de Caracas a La Habana. Pero definiti­vamente mi viaje comenzó al llegar a La Habana.

Hice la fila ñeque la que se fijaron en mi visa y allí comenzó la historia. Debía regis­trarme en un hotel. Por supuesto a la vueltita del mostrador había un puesto turístico donde podía reservar. Yo ya había pensado en uno de 2 o 3 estrellas: Villa Miramar, pero qué pasó, ellos me ofrecieron uno más barato.

–¿Cuántas noches vas a reservar?

–Una

–¿Pero cuántos días te quedás?

–8

Me intentaron convencer para más días y algo sospecharon. Me dejaron pasar, y el trabajo de inteligencia siguió en la aduana.

–¿Cuántos días vas a estar?

–8

–¿Y no traes nada más que esto?

Le expliqué que lo que llevaba era suficiente (¡una mochila grande nada más!). No obstante me hizo sacar todo menos la ropa. Cuando vio los casetes de video sudé, y peor cuando vio las cartas personales que me habían dado para entregar a la gente que me hospedaría. Pero pareció no haber problema con eso, inventé una historia con los case­tes y me fui.

Los taxímetros esperaban en la puerta a los pasajeros; y la puerta del auto que me llevó fuera del aeropuerto fue abierta por el que me hizo la reserva del hotel. Viendo el mapa una vez en mi habitación de El Morro, me di cuenta que el que yo quería podía ser el más caro, pero de seguro me lo ahorraba en taxi. Por más capo que uno fuera el taxi tenía tarifa plana de 15 dólares.

Mañana check out en El Morro, y me espera un largo día de caminata, me voy desde El Vedado hasta Centro Habana. A la noche o cuando llegue voy a intentar llamar a Vivian o a Ayesha. Y desde luego voy a llamar a casa como siempre, el primer día pre­feriría estar durmiendo en mi cama.

Domingo 27 de octubre de 1996

12:00

Desayuné en El Morro. Llamé a casa y salí caminando para Vedado. En el camino me encontré con un jinetero (=1 u$s) que me ”acompañó” hasta el hotel Deauville. Allí llamé a lo de Vivian y convine con la madre en que Vivian me pasaría a buscar por el Deauville. Aprovechando el tiempo que tenía me fui hasta el hotel Plaza a mandar las carta que me había dado Terecita. En el camino me encontré con 3 jineteros más. El primero quería venderme habanos y marihuana. El “rasta” me acompañó hasta el museo de la Revolución. Allí me encontré con los otros dos, y que enseguida me rodearon. Uno me ofreció una moneda con la cara del Ché, el otro me ofrecía habanos y mari­huana otra vez.

Recién empezó mi viaje y el sólo hecho de pensar que habrá muchos más jineteros me hace querer volver, no me siento seguro. Espero queVivian me de alguna frase mágica para hacer que desaparezcan. Hasta ahora La Habana parece pero que El Cairo: porque estos hablan mi idioma.

Son las 15:15 y recién acabo de verla a Vivian con su amiga Ayesha. Salieron las dos a buscarme alojamiento, y lo encontrarán en el culo de La Habana, pero en todo caso serán amigos de ella, lo que me da seguridad. Por lo que dijeron queda en Miramar, al este de La Habana.

Quiero bañarme y descansar, además de comer, porque la última comida fue hoy a las 9:00 AM, cuatro tostadas con manteca y 2 café con leche. Es impresionante el calor y la humedad.

Esperándola a Vivian eché a dos jineteros más, el primer parecía ilusionado con el su­puesto bienestar, la buena vida que me daría como turista, hasta que me ofreció una caja de habanos Cruz de no se que, a 13 dólares cada una, para venderlas en la Argentina a 60 mínimo cada una.

Al segundo le dije sólo dos cosas: ya estoy hospedado… sí, en una habitación parti­cular.

También me encontré dos veces con uno de los primeros, el cual se llamaba José o “el rasta” para los amigos. Creo saber como disuadirlos, pero no supero el miedo al atraco:

–decir que estoy hospedado en una habitación particular

–que ya se donde conseguir taxis particulares

–que no pienso comprar habanos

–que no fumo ni tomo droga y menos ron

–y que ya se donde comer barato, 1,5 dólares el plato.

Espero que lo último que escriba en el día sea en una cama en ese barrio de La Habana llamado Miramar.

Hemingway debería tener dinero, porque se que se puede pasar unas buenas vacacio­nes cubanas en La Habana sin que te molesten, pero estoy seguro que encerrado en El Nacional es la única manera de evitar a esos tipos. Era otra época.

23:00

Después de doce horas y media sin comer (uno se mimetiza y peor si se viaja en las condiciones económicas en que yo lo hago), comí. Lo chistoso fue que tuve que hacer cola, y para peor, se me filtraron 2 familias (así se llama a los grupos que ocupan mesas enteras), una de cubanos, y la otra de venezolanas.

Antes me hospedé en aquella casa lejana de La Habana, con gente muy amable, aun­que a la madre de Anabel (la amiga de Vivian) no cambiaba ni por un instante su cara de culo.

El barrió intentó ser alguna vez de gente de dinero, militares. Pero hoy las casas se caen a pedazos, y para mejor, rodeadas de un montón de árboles con las ramas apun­tando hacia las veredas, impidiendo el paso y agregando humedad a los porches.

¡Felicitaciones; concluía mi primer día revolucionario!

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TRES VERSIONES DEL “...decile que no estoy”

Es muy común que alguien prefiera no hacerse presente en momentos en que los nervios, el contexto o la algarabía no son propicios a alguien que no quiera some­terse al mismo rigor de sus responsabilidades, muchas veces ayuda, pero las más, logran marcar cierta forma, stillus, de hacer.


por Ezequiel Brantano

I

La primera impresión que arroja el ingreso de Martín Lousteau a la cartera de Econo­mía no contradice las expectativas que habían marcado desde estas páginas dicha candi­datura, que marcamos en otras circunstancias allá por mayo del 2007, cuando junto con su alma mater, González Fraga, lanzaban juntos Sin atajos (Grupo Unidos del Sur, 2005), verdadera declaración de principios en cuanto a las direcciones económicas que la Argentina debía tomar posteriormente a la salida del jefe de Ecolatina, Roberto La­vagna.

Era de esperar que, por un lado, los cuadros académicos, con cierta experiencia en la función pública (Bancos Ciudad, Nación y Banco Central) se vean menos visitados cuando alcanzan cierta posición en el manejo burocrático de las políticas económicas. Es verdaderamente maravilloso (¡!) cuando un cuadro administrativo cuenta con profe­sionales letrados en su cartera a un valor mucho más ajustado, distinto de lo que un par­ticular debería significarle contratar un letrado para llevar sus problemas particulares.

En estos días ha llegado la respuesta que obtuvo la cartera de Martín Lousteau a las reiteradas llamadas que ha recibido el despacho del anterior presidente del Banco Río, hoy propiedad de un holding, Enrique Cristofani. A él van siendo dirigidas las deman­das en respuesta al vacío de información respecto de las causas por el corralito. Es de esperar que Cristofani responda por estos días a la insinuación que le envía el hoy en­golado Martín Lousteau.

II

Por más maravilloso, me reitero, que pueda significar disponer de un letrado que agi­lice las cuestiones de amparos que, en última instancia, resolverá la justicia soberana, existe una segunda forma de borrarse del mapa. La conocimos en el actual formato (en decadencia) en los tiempos de Menem, y es el mensaje corporativo.

A nuestro medio llega con el típico acento de pauta publicitaria, pero a diario quien mejor reproduce ese efecto comunicativo son los operadores de bolsa. Un monótono registro de voz y neutro en cuanto al aspecto lingüístico, no hace más que reproducir la maniera en que nuestros explotadores (término demodé pero operativo) nos expropian. Es ese el tono de voz que usa el primer atorrante que atiende el teléfono en las refinerías de la Shell ubicadas en el Dock, partido de Avellaneda.

Lejos de haber cortado el flujo de derivados del petróleo al exterior, dichas compa­ñías, junto con la Exxon, siguen distribuyendo el tan preciado oro negro hacia destinos foráneos.

Ante el más mínimo pedido de explicaciones, allí viene el tan afamado non parlo di que el verano pasada hiciera furor en las playas bonaerenses.

III

El estilo transnacional. Luego del “¿por qué no te callas?” monárquico, sobre el presi­dente venezolano Chávez, se dejó ver cierta vía libre a las pasteras ENCE y BOTNIA. La primera de ellas será erigida entre las localidades de Colonia y Carmelo, y la se­gunda ya operando en Fray Bentos.

La dinámica de los poderosos, los únicos que se arroban el poder decir ‘no estoy’, hoy quiere que se haya invertido el mecanismo que antes era virtud de los desposeídos (de medio ambiente, de poder, de dignidad). Si antes los pasos fronterizos eran cortados por los asambleístas de las ciudades de Gualeguaychú, Colón y en menor medida, Concor­dia, hoy el flujo de tránsito entre ambos países se ha transformado en una negociación, en la cual Uruguay (Gargano) sólo actúa de mediador y ejecutante de las disposiciones de La Haya y Botnia.

Hoy los pasos fronterizos de Fray Bentos y Colón están siendo intervenidos por las autoridades uruguayas enfavor de vaya a saber que invento por parte de las partes inte­resadas en que allí se produzca pasta de celulosa.

En fin, tres formas de decir ‘no me busquen’, y salir.

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Comienza un nuevo ciclo en la ficción venezolana

Finalmente Chávez pegó el grito en el cielo. El motivo fue adelantado en estas páginas. Su mano derecha le advirtió como habíamos adelantado, que Venezuela y su principal productora Telesur, venían perdiendo terreno en materia televisiva en lo que va del 2002 a esta parte. El auge de la revolución bolivariana hizo que los medios em­presarios se preocuparan por temas como el de la energía (impulsado por Bolivia-Chile-Argentina) y el de la escasez de leche (tema este último que hoy los medios más libera­les toma jocozamente.

Es así que finalmente José Luis Escalona, vicepresidente de CANTV promueve hoy, a partir de los cambios de gabinete suscitados a partir de la derrota del progresismo en Ecuador (las constituyentes finalmente se empantanaron al mejor estilo Pacto de Olivos) y el conflicto difuso del traslado capitalino en Bolivia. Es así que se promueve, desde Telesur, hoy con un discurso reacio a la política de telenovelas, a las que consideran un producto infra en el sistema cultural, reformular las políticas de producción televisivas. “Seguramente los cambios de gabinete que se han realizado no sean suficiente para rever­tir el concepto de Richard Stallman", principal accionario de dicha televisora afirmó en una reciente ronda de prensa el productor general de RCTV, Andrés Izarra.

En otro orden, en el entorno nacional, los cuadros de campaña justicialista han co­menzado a probar la figura de Daniel Scioli para la candidatura máxima del PJ, en vitas a la sucesión de los Kírchner. Para ello han usado, en el mejor sentido posible, al nuevo ministro de deporte de la Pcia. de Buenos Aires, Carlos Salvador Bilardo.


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Miserias de la política

Los despidos de Macri en Capital como una visión "personal" de hacer política y encarar la hegemonía. "Nuevas" formas de hacer lo de siempre.


por Ezequiel Brantano

“Tú debes estar bien atenta, y no hacer el más mínimo ruido”, le decía a su hija Otto Heinrich Frank. Una andanada de malos augurios se esparció estos días entre los que concurren cada día a su lugar de trabajo. El motivo: la asunción de la nueva política argentina. Ya Scioli hizo sentir su artillería en la ciudad de Dardo Rocha y ahora el te­mor se posa sobre la ciudad luz de Argentina.

Se trata de una confrontación entre dos modos de hacer política. Por estos días volví a ver la opera prima de Albertina Carri, Los rubios, en una secuencia de dicho documen­tal que cuenta la búsqueda de respuesta ante la desaparición de los familiares del perso­naje encarado por Analía Couceiro (Albertina en la realidad). En dicho pasaje, los inte­grantes de la producción reunida a pleno, como en un ritual sagrado, en torno a los tex­tos sagrados (en ese caso la respuesta del INCAA ante el pedido de subsidio para finan­ciar la producción de la peli), comentan el desagrado que los cuadros administrativos le propinan al proyecto de la directora. Los argumentos son pedestres, pero lo que encar­nan es atroz.

Es el dilema que se plantea el arte en todas sus perspectivas, allí donde la política se transforma en religión y donde la belleza reclama una autonomía primordial que la fun­damentó desde la primer demostración de maravillas... hasta que llegó el dinero.

Cuando veía ese pasaje de Los rubios recordaba cuando yo recién me iniciaba, tam­bien por aquellos días en que también lo hacía Albertina, sobre la cosmovisión político-económica y pensaba en la Responsabilidad. Así en mayúscula como me enseñaban mis viejos. Albertina y su equipo, entre ellos la misma Analía Couceyro, Marcelo Zanelli y Santiago Giralt y Pablo Wisznia, no estaban haciendo una denuncia, no era ese el tono, es­taba, como primer concepto del arte, la representación, estaba mostrando. Y el autor de estas palabras pensaba. Un demente interpretando un anuncio casi teológico... pero pro­veniente de sus pares. Seguramente la denuncia por la función paterna estuvo en esa decisión de incluir “la lectura del acta”. Pero esta vez, y con el timepo más todavía, esa figura desaparecida ahora era encarnada por un hermano, alguien que esta en condicio­nes etarias de serlo para Albertina (que ya tiene 4, creo) y que le decía ‘no’.

Cómo sería con el tiempo, en que también por razones etarias serán amigos, y luego hijos y después nietos los que renegarán del arte de Albertina, cómo se soportará eso.

Las actuales crisis desatadas por estos nuevos dirigentes, con oscuras intenciones, se­guramente con formas “personales” de hacer política, y más que más, con un buen mo­tivo para seguir corrompiendo la dignidad de los que quedaron atrás en la contienda, ¿es un motivo justificado para revivir lo que Otto Frank le dijera a su hija en aquel sótano de Amsterdam? A mi me parece que el silencio sería un chiste de mal gusto.

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SIGEN, AGN y después.... (la Procuraduría General del Tesoro)

Finalmente pasadas las galas y festejos, el 12 de diciembre llegaban al conocimiento público algunos de los nombramientos de rigor encarados por cada nuevo primer mandatario del Poder Ejecutivo, que se hallaban pendientes. Publicado con anterioridad, el decreto 1344/07 del 5 de octubre creaba la figura del Servicio Administrativo Financiero (antes sólo era en un indeterminado plural, hoy es S. A. F.). Según la ley que la preside, la 24.156, y ella misma deben garantizar el control “anterior y posterior” a las actuaciones de auditoría interna.

Así como el Director de la Comisión Nacional de Valores funciona como contralor al correcto desempeño del sector comercial, el Director del Servicio Administrativo Fi­nanciero será la figura que injertará el control político sobre las partidas previamente aprobadas tanto hacia un lado por el cuadro administrativo correspondiente, y también, por el funcio­nario público que haya movilizado la medida distributiva correspondiente.

Según las versiones ese lugar lo ocuparía Julio Vitobello, empleado directo de Alberto Fernández, y lo haría desde el escaño de la SIGEN. Eso advertíamos hace unos meses, cuatro días posterior a la fecha en que se creó la figura que Vitobello dejaba vacía en el Ministerio de Economía de acuerdo a su inminente asunción en el organismo de control SIGEN. Dicho organismo se hallaba al mando de Claudio Moroni, quien hoy pasa a la ANSSES, tras dejar Sergio Massa el puesto conforme a que mudó su función a La Plata.

Todo esto no hace más que modificar el recorrido necesario por vía constitucional del control de los organismos del Estado. Allí se abren tres frentes. Al día de la fecha tanto el fiscal Montenegro como López Biscayart fueron removidos del papel prominente que adquirieron los días de las papas calientes con la energía (el De Vido gate). En su lugar por rango operativo, al salir Stornelli que hoy se dedica al ejercicio liberal, y el enjui­ciamiento de Tiscornia, dejan el lugar de querellante en el sector a Iribarne (juez de parte en esta última causa por mal desempeño).

Ahora el verdadero atolladero, ya que aún no se abarrotan los “pedidos” o partidas determinadas en el presupuesto (llegarán leyes para cuyos redactores los sueños adquirirán dignidad parlamentaria), lo integra el denominado team de la Auditoria General de la Nación, encargada de controlar a la institución que aprobará o rechazará dichas leyes, y encargado indirecto de la orquestación legislativa, es decir, de decir cómo se aprueban.

Según el diario Clarín del 12 de diciembre la composición de dicho ente de control estaría presidido por 4 peronistas, y tres radicales, uno de los cuales será el presidente. El problema radica en que de aquellos cuatro diputados y senadores, dos: Oscar Lam­berto y Vicente Brusca, ambos diputados, figuran en lo que tradicionalmente se llamó FREJULI, que hoy se encuentra jalonada por la pulseada entre radicales k y el nuevo peronismo (¡), (¡!!) de los Rodríguez Saa y los petro-pesos patagónicos de Sobisch. Como contraposición, Francisco Fernández y Gerardo Palacios, abiertamente mene­mistas. Actualmente, los últimos referidos ya se encuentran querellando al radical Despouy, titular de la AGN.



otras fuentes:

http://www.diarioperfil.com.ar/edimp/0221/articulo.php?art=4924&ed=0221

http://www.cippec.org/nuevo/index.php


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mamá... no quiero ir al recreo


por Santiago Meilán

Recurso para padres ocupados, aliciente para niños híperconectados, depósito para hijos de empleados del sistema, mecanismo de progreso de clases depauperadas, la Co­lonia de Verano del GCBA ha llegado a transformarse en un dolor de cabeza para los que durante el año cumplen la función pedagógica dentro de la enseñanza formal.

La postal que cualquiera que visitara el cuartel de campaña montado en una dependencia del Ministerio de Educación de Buenos Aires a los efectos del Programa Recreo de Ve­rano se llevaría, sería la del caos, las ansias generalizadas del aspecto remunerativo, y en ese margen las opciones recorrerían diversos aspectos que en nada acompañan el efecto educativo.

Hernán Herrero, coordinador del programa Recreo dice: “El programa es una forma que tienen los chicos de la Ciudad de no desvincularse con el trabajo pedagógico enca­rado durante el año escolar. Puede que los contenidos que se trabajen en el lapso de va­caciones no tenga nada que ver con los contenidos curriculares, sin embargo les ayuda a encarar durante el año sus obligaciones escolares.”

De hecho la mayoría del personal que se contrata para el plan de vacaciones es en su mayoría profesores de educación física. “El mecanismo mediante el cual los encargados de la integridad de los chicos es —a ojos vista de la Lic. Carla Toniuchi, jefa de recur­sos humanos—, severo. Los aspirantes pasan, con posterioridad al proceso de inscripción por una estricta barrera de selección. En muchos casos semeja un coloquio, que el que estará al cuidado de los chicos debe rendir ante un tribunal de profesores con bastante experien­cia en el proyecto.”

El programa de vacaciones tiene una extensa historia, arranca con las guarderías crea­das allá por la época higienista de nuestra escuela pública, con los jardines maternales, y en su formato actual, el antecedente es el Proyecto Vida Plena, que con la llegada de la democracia se desarrollaba en plazas y parques. Hoy los chicos del sistema educativo público cuentan con la posibilidad de ir a recreos veraniegos, tanto en Capital como en Provincia, donde les esperan actividades propias de la época del año.

“Es necesario que los encargados de los equipos de trabajo sean peritos en materia de seguridad y primeros auxilios, porque más allá de contar con los recaudos de atención asistencial, los profes deben contar con recursos para lo imprevisto.” —agrega Toniu­chi.

Sin embargo está el lado oculto del sistema que mantiene con las manos ocupadas a los niños de la ciudad. “No es la primera vez que inscribo a mi hijo en la colonia del Gobierno de la Ciudad, al principio lo dejaban colgado, no llamaban, y luego sólo me decían que los profesores que estaban a cargo de ese grupo al que iría no habían reunido las condiciones para coordinar el equipo.”—dice Dora, la madre de Antonella de 12 años.

“Yo me anoto siempre para dar clases durante el verano, pero nunca quedo seleccio­nada, no llaman y si llamo yo salen con evasivas, que me van a llamar, que se están haciendo los coloquios, y cuando dejás pasar dos o tres días te cambian todo, los colo­quios ya se tomaron, no quedaste, etc. Un lío.”—opina Marcela, maestra de primaria del Instituto Fernando Félix Benasconi, tradicional escuela de Parque Patricios.

Existen varios centros de selección de docentes para el programa, uno de ellos fun­ciona en Don Bosco al 4000, allí el clima es de movimiento continuo a partir de que durante los primeros días de diciembre se comienza a convocar a los que serán coordi­nadores, docentes y auxiliares de los chicos. Algunos rezongan, “es un caos, parece que no quedé” dicen mientras se retiran, otros salen en carrera veloz con su celular concre­tando un coloquio en alguno de los otros centros de selección.

“Una vez llegado el 2 de enero, todo se vuelve más tranquilo —continúa Herrero—, con los chicos en las piletas y los docentes trabajando el resto es una actividad más re­lajada para los que durante el año organizamos el evento.”

Con un buen target en seguridad y ningún incidente en su memoria, el programa salió siempre exitoso, sin embargo muchos de los que quedan afuera e incluso viejos participantes de la movida se preguntan si es necesario someter a los chicos, luego de un año de trabajo escolar, a la dinámica en la que quedan insertos los que lograron permanecer en el programa.

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A un mes del aniversario


Lo habíamos visto en Verdad Consecuencia, era el novio de Damián de Santo. Siempre predispuesto para encarnar el amante freak de una pareja de gays, lo había perseguido ya a Federico Olivera en Son de diez. Con un carisma particular no encaraba el papel típico de un homosexual, sino más bien algo similar a lo que pudo significar (con las distancias a salvo) Jorge Luz en "los cinco grandes del humor". El mes pasado se cumplió el primer aniversario de la muerte de Pablo Shilton, un director que había encarado su primer trabajo en dirección cuando un accidente automovilístico lo arrancó de nuestro lado. Aquí va un recuerdo de quien le rindió tantos homenajes.

Pablo: Email me

Si no interesa, mejor no saberlo

Los Ensambles Petersen, Moreno¸ y la familia Acevedo, protagonistas de la colum­nas económicas de la semana. Los primeros dos, abocados a la tarea de hacer viable las figuras financieras que permitieran el traspaso de la petrolera YPF al grupo local domi­nado por Enrique Eskenazi. Ya que finalmente el Grupo Petersen se hará cargo del 15% de las acciones de REPSOL, la cual antes de la operación contaba con el 65% de la cartera y que tras vender vía préstamos al empresario argentino, volverá a licitar en febrero otro 20% en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. Esto no impide que siga asumiendo el rol de controladora de la firma.

El Grupo Petersen posee una importante prosapia en las finanzas locales. Arraigado en la década de los 90 a las licitaciones de TV de cable, particularmente era el dueño de los locales donde 4 cabezas, la productora de Pergolini, comenzaba a producir el ciclo de reportajes picantes a políticos argentinos, y con fuerte ascendencia en el medio bancario cuyano, fue el elegido por el representante del Enarsa, empleado directo de Daniel Ca­meron y este a su vez de Julio de Vido, para comandar lo que supone una movida “na­cionalizadora” de las fuentes energéticas, previendo una crisis energética doméstica para el primer invierno de la presidenta Cristina.

En esta sinfonía de cheques en blanco, el Grupo Moreno dirige una avanzada sobre el desabastecimiento poniendo el hombro a la producción nacional pero, una vez más, sin muchas previsiones de continuidad más allá del 2011.

A decir verdad, las experiencias post-default de la administración central del Estado Argentino no tolerará muy lúcidamente una nueva ronda de negociaciones con el FMI, y a ojos vistas de que la agenda de corrupción, que es el medio por el que entra el mensaje en los países centrales, no hace parar las orejas, todavía con sus novelones venezolanos, de los caciques que contarían con ciertas posibilidades de mover metálico hacia las co­marcas del fin del mundo. Puede que se considere una versión arriesgada, pero en tanto no se produzca en la región una lógica similar a la que a principios de los 90 Carlos Mata produjo en Caracas junto a Maricarmen Regueiro, difícilmente las producciones brasileñas vuelvan a ser verosímiles al final de la era kirchnerista.

Finalmente, una buena noticias para la plaza financiera internacional es la adquisición completa a precio de mercado por parte de Lakshmi Mittal de la empresa socia del mayor complejo industrial de Latinoamérica en materia de aceros. La familia Acevedo terminó de desprenderse del control de la empresa que fundara Arturo Acevedo, empre­sario de la construcción, en 1942 junto a capitales británicos. Por el momento, la em­presa que sirvió como punta de lanza al que luego fuera ministro de economía José Martínez de Hoz, en tanto se concrete su salida de la plaza bursátil nacional, se hallará bajo la sola égida de la controlante Española Arcelor, aún vinculada con el medio ar­gentino a través de Iberia-Marsans-Eurnekian, y REPSOL-Transp. de gas del Norte.




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La nuvola YPF-REPOL-ENARSA

Un legendario amigo de los especuladores bursátiles, un acróstico suficientemente usado en los noventa para otorgar credibilidad a los balances contables de las grandes empresas, el EBITDA, (earnings before interest, taxes, descounts and amortisation), vuelve de la mano de los inversores internacionales en esta nueva etapa que comienza con el mandato de la primer mujer presidenta de la Argentina.

Muy lejano a los términos de intercambio en los International Stock Exchage Market de la antigua Europa, los acrónimos atraviesan hoy el mar de las colocaciones moneta­rias. Sin tener en cuenta ya el yield, que era la ganancia bruta de una inversión, o el clean pryce, que era el resultado de acrecentamiento sumado a la ganancia del Jefe de Bolsa, es decir el Estado, en lo sucesivo comenzará a hablarse de, anotemos, T. I. R., que no es una marca de lubricante para autos, y P. P. V. (promedio ponderado de vida), la medida keynesiana llamada también duration.

Finalmente se ha cerrado la novela “YPF-REPSOL”.

Sin embargo existe algo en todo su argumento que no encaja. A simple vista el nuevo interés de Repsol por las últimas licitacio­nes abiertas en el Brasil desde que Petrobras fuera readquirida por el Gobierno vuelve sospechosos los intereses de dicha empresa española respecto de los intereses particula­res de Argentina. Muchos dicen que su generosa inversión en YPF, allá por los años 98 cuando las papas quemaban, sólo fue una punta de lanza para luego desembarcar sobre territorio carioca.

Hace exactamente un año se firmaba el acuerdo multi-país sobre exploraciones en dos áreas específicas de la República Argentina, una situada frente a Mar del Plata, la otra en Tierra del Fuego. Hacia la misma fecha se publicaban las bases de concurso público para constituir la Base de Datos de Hidrocarburos, perteneciente al período 2007-2008. En el medio sucedieron algunos sucesos que empantanaron la cancha.

Por un lado el acto multitudinario de Chávez en el estadio de Ferrocarril Oeste, a horas de que George Bush hijo arribara a Buenos Aires, y luego la consabida gestión del jefe de Estado republicano en la región por el tema de los biocombustibles. Lo cierto es que los acuerdos firmados por Antonio Brufau y el Enarsa irían más encaminados a reconstruir el eje de intercambio entre países por la biodiversidad, arrasada por la im­pronta del jefe de Estado de EE. UU.

Como se afirma en la editorial del diario Clarín de hoy, el espaldarazo que aventó Kirchner y su esposa Cristina, al elegir la asunción de Mario Das Neves en lugar de asis­tir la asunción de Mauricio Macri, llevaba todo un correlato de cooperación entre la Provincia de Río Negro y el Enarsa.

SECTARIZACIÓN

La sectarización trata siempre de racionalizar las divisiones. Eso se llama sectarizar. Es una dinámica propia de la política, del famoso ‘divide y triunfarás’ de Cayo Cesar. La dinámica secesionista efectivamente proviene de esos días. Cuenta Guthrie en su manual célebre de Filosofía que incluso antes, en la península helénica, se dio desde múltiples registros la idea de ‘versionar’. Desde el teatro de Esquilo (en Siete contra Tebas, por ejemplo, en la que las erinias son las que provocan el pánico en la ciudad cercada, o en la Medea de Eurípides, donde los eunucos provocan que Alcestes se libre del poder vengativo de su madre) hasta en los relatos historiográficos (en la versión de Tucídides, el discípulo se atreve a contrariar al maestro, y el relato de la invasión por Perseo de Samotracia se debió al retardo con que el mensajero llegó a comunicarse con Jerjes), las versiones de información provocaron muchas veces consecuencias inmotivadas.

Mariano Montemayor, en su columna de la revista Confirmado, se preocupaba por estas custiones y sus recursos eran similares. ¿De dónde proviene ese ímpetu por escribir la historia?

Raymond Williams, en el trabajo citado (Cultura y sociedad, Bs. As. Nueva Visión) refiriéndose al ministro de educación de la corona, en tiempos revolucionarios (1830-1848), usaba algunas de sus opiniones para realizar dos topos de lo que luego sería intrínseco a la crítica literaria. Utilizaba de la pedagogía de Arnold, publicista anarquista del English Readers, los elementos necesarios para criticar desde su anarquismo la propuesta del ministro Burke. La mayor ferocidad se advierte cuando se llega a los elementos, digamos estereotipados. Williams, en todo caso, rastrea una ambivalencia de las posturas revolucionarias y no ya del liberalismo, carente por definición de conciencia social. En segunda instancia, hace que Burke mencione las peculiaridades, virtudes, de la poesía, las artes, y Arnold realiza con ellas una diatriba programática.

¿Qué hay de todo esto en la praxis cotidiana? Seguramente habrá que revisar, estimado lector, la confrontación entre Gibelinos y Güelfos. Ente Girondinos y Sints-Coullotes.



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LAS DOS FORMAS DE LA INFLACIÓN

Que muchas veces la mayoría de los naturales de este país, y también los otros, tengan que declarar, producto de los avatares históricos, que la inflación es un proceso radical, por el partido y no por su taxatividad se debe en principio a un error, parcial, y una voluntad de ocul­tamiento por parte de los especialista económicos de la patria.

Más allá del célebre estudio que lanzara Terragneo, manotazo de ahogado del alfonsi­nismo empantanado, nunca estaría de más aclarar que aquella inflación, la híper, por la que el Partido Radical se hizo célebre es sólo una de las apariencias del fenómeno de incremento de precios públicos.

Hace meses que, visto el nivel de crecimiento que no disminuye, se ha removido una vieja discusión de los círculos económicos de la Universidad de Buenos Aires. Una vieja reyerta que le dicen. De un lado los monetaristas, hoy desempleados estructurales, y del otro los tributaristas.

En el fundamento de ambas vertientes de la teoría de la mejora puede encontrarse el nudo de la situación planteada más arriba.

Y sería: existe la inflación por contracción de la demanda, que no es el caso que hoy se vive y sí es la denominada inflación tradicional del partido de Alem e Yrigoyen. Esta consiste en la necesidad en que se ve el Banco Central de la República Argentina de recuperar moneda emitida a partir de la bonanza.

Esto es, el comercio mejora, los precios internacionales gracias a la renta marginal de David Ricardo, pata derecha del discurso marxista, la entrada de divisa es incontenible. Es allí cuando, y esto es lo que sucede hoy, el gobierno debe incrementar el circulante ya que el desfasaje entre el dinero circulante, entre divisas y monedas nacionales, no se equipara con la demanda de los exportadores de convertir el peculio de su actividad en circulante, esto es contante y sonante. Alí el BCRA emite para que los productores pue­dan abastecerse y continuar con la producción.

La otra inflación, la mala, es la contracara de este procedimiento. La demanda de pro­ductos disminuye, el productor no necesita ya de la moneda nacional sino de divisas que se procurará por la vía del empréstito y allí el circulante comienza a devaluarse merced de la circulación ‘privada’ del capital. El dinero del Estado deja de contrarrestar el vo­lumen de divisas y se devalúa.

Si en una primera instancia, los precios subían porque, ya sea había poca oferta (vol­cad al mercado internacional) y el nivel de divisas revaloraban la economía doméstica, es decir, uno debía pagar más porque había menos pero además valía más caro; en un segundo momento, habrá mucha mercadería, a bajo precio por cierto, porque ya no es redituable fuera del mercado interno. Para estas transacciones el público percibe que el dinero no vale, que debe desembolsar más efectivo para comprar porque el productor se ha endeudado en dólares y el peso ya perdió relación respecto de las divisas escasas.

Esa primer inflación, la devenida de ingresos de divisas y escasez de producción, es un recurso insuperable para aquellos que entienden la economía como administración de lo escaso. Los tributaristas ven los buenos tiempos como oportunidad de ahorro, y ese desfase entre el cálculo de divisas y metálico circulante se ‘redondea’ con los tributos: subsidios e impuestos.

Por el contrario, sus oponentes, entienden que la maquinaria económica de un país se apoya en su soberanía emisora, por lo que, los recursos típicos de esta facción, tan tec­nocrática como la otra, digámoslo, son los de control de precios y... si hablan de tablitas, no quedan dudas, estamos ante un monetarista.

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La concertación, modelo latinoamericano

Una posibilidad que resultara verdaderamente superadora de la capacidad de generar cultura que posee la paranoia, en economía, llevaría a perder el miedo a las fosilizacio­nes que promovería la reticencia al establecer etapas científicas, temor al que suscriben eméritos de la talla de Gregorio Klimovsky.

Sin embargo, a 24 años de la recuperación de la autonomía universitaria, ciertos con­sensos establecidos desde la actividad académica, en la actualidad, promueven la pre­gunta sobre el valor positivo de que sigan operando.

No es posible distinguir si esos consensos se establecieron más bien como producto de ese temor infundado que se señala, o por el contrario, si habría que recurrir nuevamente a un trabajo de archivo para poder argumentar por la contraria, y promover otra periodi­zación de debacles económicas en perjuicio de las categorías establecidas. Las periodi­zaciones, seguramente surgidas de la intuición y del temor antes que de regularidades de la naturaleza (¿hay naturaleza en las economías?) privilegiaron en su momento (Ace­vedo, 1996; Samuelson 1979; Gelbarth s/f) unas coyunturas sobre otras, que funciona­ron en los trabajos académicos como bisagras para comprender la actividad económica.

De los múltiples cortes de manga internacionales, prevalecieron en la literatura de aquellos consensos dos: una de raíz financiera, la otra de carácter geopolítico. Hay, más que nada, en los modelos de interrupción del sistema económico vigente, cualquiera que se seleccione, una intención de visualizar dos prácticas políticas: los Consensos y los Planes. Con esos elementos, regularmente, se pierde de vista lo que subyace al op­timismo periodístico.

Juan Carlos Portantiero, el introductor de la literatura gramsciana en el ámbito político del marxismo latinoamericano, en el número 1 de la revista Debates, señalaba dos di­recciones que tomaría la interpretación de dicho intelectual italiano. La principal sería la del anti-economicismo, y no le faltaba coherencia aunque se tratara de un teórico mate­rialista, en ese período histórico se batallaba contra una inflación desembozada, que trepaba al 20% mensual (¡!). La otra orientación, percibida desde las circunstancias ac­tuales, apuntaba a denunciar la prematura longevidad de la hegemonía alfonsinista. Di­cha revista apareció en septiembre de 1984. La influencia de Raúl Alfonsín en la política local se extendió por lo menos hasta diez años después, en 1994, con el Pacto de Olivos.

Coherentemente se buscaba des-economizar el discurso político, y sin embargo el in­cremento distributivo, que había sido fuertemente contenido durante la dictadura, pe­leaba ahora por desatarse. Otras discusiones matizaban el furor político de la democra­cia: el parlamentarismo y la dinámica partidaria. Se trataba de introducir a toda máquina una dinámica progresista (progre) a la clase media, que durante ese período anterior había llegado a ser, tal vez para muchos de sus representantes, infantilizada y reprimida.

En la misma revista Debates, Mario Damill (analista económico de turno de la Con­sultora Fiel, hoy miembro de IDEA) propone una metafísica del crecimiento. Esta no debería pasar por alto el siguiente punteo:

a) frente a un crecimiento económico marcado por el monetarismo (cuando no hay producción, la riqueza se representa en la imprenta del Banco Central) era necesa­rio implementar las tablas heredadas del proceso, convertidas en control de pre­cios. Modelo que hoy se recupera.

b) también de la propuesta de concertación se desentraña un hueso estructural de lo que marcaría, como se dijo, el período radical alfonsinista. Esa concertación se llama multipartidaria; recién en el menemato volvería a llamarse multisectorial, con la inclusión de los gremios.

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10 de diciembre de 2007

A horas de la asunción de Cristina Fernández

BRECHT PARA UN EMPLEADO PUBLICO

Son ciertamente pocas la referencias en la obra de Karl Marx acerca de las diversas formas que pudiese haber adquirido en su tiempo el conocimiento psicológico. En reali­dad en su obra hay poco de especulación en torno al sujeto. La teoría marxista, puede decirse, es una psicología de masas.

En el artículo que ya citamos, Stuart Hall vuelve sobre la máxima de Durkheim, me­diante la cual, el sociólogo vislumbraba en los avatares de la ciencia decimonónica todo un mecanismo de selección a partir de la cual, llamémosle el iluminismo, había deter­minado un corte arbitrario en las áreas de conocimiento, que la elección que se había realizado en torno de la sociología había descartado el conocimiento de la psicología social. Seguramente haya sido, posteriormente, el legado de Saussure el que permitió, entre otros, el surgimiento de escuelas como la de Pichón-Riviere. Lo cierto es que Marx parece retroceder cada vez que se llega a las determinaciones subjetivas.

Un poco queriendo desentrañar las obsesiones de nuestros cuadros académicos, nue­vamente Williams se hace presente. En un capítulo, originalmente publicado en la re­vista de la editorial Presente y pasado, y luego recogido como parte del libro Cultura y literatura por la editorial Península, Williams reflota un topos tradicional de la teoría marxista. En Una contribución a la teoría política marxista, una compilación arbitraria llevada a cabo por su albacea, porque digámoslo, Marx escribía mucho, pero no editaba, habla de la ‘determinación’. Dice: “no es la conciencia de los hombres la que determina su existencia, sino, por el contrario, es su existencia social la que determina su concien­cia”.

Sumariamente, ese es todo el contenido psicologista que puede encontrarse en Marx.

Viene a la conciencia entonces la incertidumbre en torno a la fuente de donde la exis­tencia social fluye. Sin duda el imaginario social, la ideología, forma parte de ese de­terminismo tan taxativo.

El lunes próximo asumirá por primera vez en la historia un mujer a la presidencia de la Nación a través del voto directo de los ciudadanos. Culaquiera puede imaginar, en el seno de la familia Kirchner, las conversaciones, los diálogo cercanos en relación a este hecho histó­rico. Cualquiera puede imaginarse a un buen amigo del todavía presidente, recordándole las intervenciones de su mujer cuando siendo él gobernador de Santa Cruz, ella era por esa provincia, su diputada. Esa predisposición aguerrida desde la bancada de Cristina Fernández de Kirchner durante la etapa menemista, debe haber sido sin duda causa y efecto de este hecho de la historia.

En el mismo artículo de Williams, fuera de discusión, introductor de la reflexión de Antonio Gramsci (digo reflexión, porque difícilmente se acepta el mote de sociología del encierro) habla de cuatro concepciones fundamentales de dicho autor italiano: do­minio, hegemonía, ideología y cultura. ‘Dominio’ “se expresa en formas directamente políticas. ‘Hegemonía’ es un “proceso social total”. ‘Ideología’ “se aplica por medios abstractos a la verdadera conciencia tanto de las clases dominantes como de las clases subordinadas. En este sentido ‘ideología’ es un concepto superior al de cultura. ‘Cul­tura’, Williams habla de ‘sistema cultural’ y dice: “la política y la cultura existen en la sociedad como elementos significativos... como formas que han tenido un efecto signi­ficativo en el propio proceso hegemónico”, “el sistema cultural, político y económico nos dan la impresión a la mayoría de nosotros, de ser las presiones y límites de la simple experiencia y del sentido común”.

No se trata de un glosario, sino de un juego. Williams en dicho trabajo estaba pelián­dose con el marxismo estructuralista, que a esas instancias había opuesto al término de cultura, el de objetos culturales, de manera tal que la discusión, con ese solo puntito, quedaba fuera de la contrapartida en lugares tales como Argelia o América Latina. Pro­veyéndome del título del libro (Cultura y literatura) imaginé lo que de cultural había en aquellos gritos de la Sra. de Kirchner. Recordé el apartado de Martínez Estrada, un na­cionalista moderado del mitad de siglo XX, en referencia a una figura autóctona: el ti­lingo.

Imaginé a la Diputada Fernández recorriendo, en sus tiempos de estudiante, los dis­tintos departamentos administrativos de La Plata, Río Gallegos y Buenos Aires. La imaginé con ese talante. Y no tardé en hacerme la pregunta: ¿cómo habrá esquivado ese mote de tilinga? ¿Cómo pudo pegar esos gritos?

Mañana se asiste a un hecho histórico, tal vez determinado por la dinámica mundial (recuerdo a Violeta Chamorro, primera presidenta mujer de Latinoamérica por Nicara­gua), pero sin duda pienso un poco más.

Digo, la Dra. Fernández de Kirchner no pudiendo evitar la recorrida habitual por los pasillos administrativos a los que todo funcionario alguna vez le está definido recorrer, peleando contra la burocracia y haciéndolo con ese carácter particular. Me imagino sus “pequeñas” batallas ganadas a una Sra. Chanel nº 5 y cabellera platinada, aunque en su época ya hacía furor Moria Casán (me río, pero eso funciona en la administración pú­blica). Ganando de esos triunfos un collar de desconciertos asumidos por la Sra. de Beauboir de turno (eso también funciona así, detrás de toda belleza hay una buena loba feroz).

Y me pregunto si todo eso habrá hecho ‘cultura’. Si los requiebres que hoy un artista, un docente, un magistrado, pelea en la hacienda pública no es la otra cara de una hege­monía profundamente arraigada en el poder, y que funciona a base de ‘furores’ disimu­lados. Obstáculos en los que un ‘alma pura’ (así habla Harbermas cuando se refiere al Goethe del período Wilhem Meister) cae y abatido no le queda otra que reflejarse en ese ‘tilingo’ de la Geografía de las pampas. Si la templanza del carácter es todo. Sin duda no, también está el talento, y también Bertolt Brecht. Pero de eso Cristina no habla, pre­firió olvidar sus veladas en el Teatro Nacional de La Plata.

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¿AGN SMATA PJN? (Glo: todo un trama!!!)

No todo es lo que parece. Por más que Merlin el mago le jure en Danza Macraba al proto ratón Mickey que volverá con su "saco mágico" a devolverlo a la realidad, Mic­key no recupera la calma. Ni Merlin lo saca del bahído.

Walter Graziano acaba de editar un nuevo libro de pronósticos económicos. Quien es­cribe se sintió un poco erido en el amor propio al sentirse, después de tanta investiga­ción periodística, un poco engranaje de una maquinaria que ahora nos dicen, cayó des­pués de MATRIX. Sinduda no es tan así, basta con leer un poco de esa literatura para descubrir la trama de la mentira.

Hace poco también se editó una biografía (autorizada o no, tiene inventiva) sobre el "Coti" Nosiglia. Inventor de la Mesa Coordinadora del Partido Radical. Esa sombra que sobrevoló los ochenta y que nunca se ientendía bien si era un monstruo con cuatro patas o qué.

Releyendo y sobre todo reescribiendo en torno a esa literatura es como nadie se salva de sentirse en alguna forma el engranaje que le falta como informante al cuadro de conducción para que este no termine sientiéndose loco del todo. Uno fue enloqueciendo a la par que sus jefes pero no pudo darse cuenta hasta que se vio re­produciendo. Esa es la ley, dicen.

En la ciudad todo es posible cuando cualquiera puede sentirse que ha llegado al éxtasis de la creación artística y puede no inmutarse por un formulario rechazado. No bien un trabajo pe­dagógico paralelo, cualquiera que fuese, vuelve difícil que la telaraña se vuelva una ficción insostenible, ese es el escudo que los gurúes de la información empuñan como una excusa, la ficción esclarecedora.

Tomás Abraham, el filósofo, intentó hacer algo con toda esa farrafada, y a la distancia las alusiones eruditas a la filosofía (Erasmo, Platón, Ockham, Hume) no soportan todo el peso de la pragmática editoria­lista que en última instancia sostienen esas 500 y tantas páginas.

La mentira se hace insostenible en la literatura de divulgación periódica. Con ese axioma, casi hipótesis ya, se cae a su vez aquel que se le adjudica a Hegel, acerca de la lectura periódica de diarios. Hoy hasta parece paródico que lo hubiesen siquiera pensado, en una época en que el concepto de información no existía. Pero Marx, no.

¡Marx!

Por suerte, digo, existió alguna vez la universidad y no ese sonsonete de repeticiones fisonómicas. Comentarios tergiversados, sanata y técnica bibliófila, mechada con un sistema homogéneo de conocimientos científicos. Nunca esa retórica se arrimó a los anatemas profanos, sino tal vez al vómito.

Verdades que ese sistema invulnerable va decantando, hace que de pronto aparezcan buenos libros. El de Tomás Abrahan no deja de serlo. Allí nos dice, promediando el final, que tal vez, el nuevo milenio nos espere con la consagración de un gran cambio: "la economía se cambió por el psicoanálisis."

Stuart Hall, en un artículo publicado en el nº 1 de Causas y azares del año 1994 ("Es­tudios Culturales: dos paradigmas") llega a una conclusión no del todo explicitada en las performances expositivas de argumentaciones académicas: hacia un lado de la tradición marxista se puede hablar de cultura e industria cultural, hacia el otro sólo hay sobrede­terminación y arquitectura estructural, es decir concreto. Raymond Williams, en Cultura y sociedad, utilizando esa metáfora, "desacelera" sus contrincantes continentales (Levi-Strauss, Lukacs) hablando de "cemento necesario para la organización social".




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El problema energético: cómo licita el nuevo gobierno

CRUCE DE OBJECIONES ENTRE SIETE INTERESADOS EN EL PROYECTO ELECTRICO

Línea NEA-NOA: pelea por una obra de US$ 800 millones



fuente: http://www.clarin.com/diario/2007/12/02/elpais/p-02001.htm

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Cosas de Bonelli, pero bue

DEFINICIONES EN EL GABINETE ECONOMICO DE LA PRESIDENTA ELECTA

Un ejecutivo de una automotriz será el secretario de Industria


Fernando Fraguío, el actual titular de la empresa automotriz Iveco, se integrará al Gobierno y será designado como secretario de Industria.

Fraguío recibió esa oferta de la presidenta electa Cristina Fernández de Kirchner y la aceptó después de una consulta en el Grupo Fiat, del que Iveco es parte integrante.

Su incorporación es una clara ratificación del nuevo Gobierno de que la política económica intentará mantener un perfil productivo y de profundización del modelo industrial.


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CINE (NACIONAL) CON POLICÍAS

,apropósito del estreno de EL AURA de Fabián Bielinsky

Me myself

Un exotismo al que las circunstancias moderan, en torno a los peligros en que se advierten expuestos aquellos que acechan una confianza momentáneamente interrumpida en la conducta de algunos de los personajes que ahora intentan huir de la sospecha; infidencias ensoberbecedoras en las entrelíneas que constituyen los adelantos y retribuciones provenientes de la certeza de sí de la inocencia, y a veces socavadas por la mordaza amenazadora de la muerte; cosas que prevalecen más allá de la imaginación de quienes pretenden reponer la habilidad del asesino en los lugares en que por naturaleza solamente es el escritor el único que dispone.

En el Río de la Plata, el delito puede ser el deseo de abandonar una soltería persistente cuando en realidad se es víctima de la ambición de una muchacha del pueblo; también convertirse en dramaturgo afamado o recibir correspondencia en el seno de una casa de pensión decadente puede suscitar indagaciones aprensivas; son estas casas de pensión el ámbito en el que se registran la mayoría de los hechos delictuosos en el país fílmico hacia mediados del siglo XX y constituyen dos de las escena más privilegiadas por los directores cinematográficos. La figura del investigador, aquí no se da ni más ni mejor que en la literatura y mientras la figura real del personaje, el delincuente parece afluir de la frustración artística y la molicie empresarial, se sustituye ese pathos, o se lo interrumpe, con sucesivas interpelaciones entre los concurrentes del set. Recurso económico, en ese contexto las características habituales del policial holliwoodense se diluyen en las grandes productoras nacionales; la producción fílmica parece seguir las determinaciones del mercado tan sólo cuando las tramas de las narraciones se despegan del policial canónico a favor del rodaje de thrillers o melodramas policiales[1].


Los filmes consultados fueron:

Daniel Tynaire (1948), Pasaporte a Río.

Carlos Hugo Christensen (1948), La muerte camina en la lluvia.



[1] El melodrama policial encarna puramente los avatares del delito aislado, porque la figura principal parece desplazarse al rol del delincuente, sus estelas. Como si fuera el Paradise Lost de Milton en donde toda la atención se focaliza en los planes de Nosferatu, el thriller policial sigue paso a paso la manofactura del crimen.

II

LA DALIA NEGRA, de Brian de Palma

Consecuencia del intelectualismo, es sin duda, la heredada costumbre de simplificar. Proveniente, también sin ninguna duda, del organicismo, en sus múltiples acechanzas, hacer pasar por el tamiz de la cultura popular leyendas pertenecientes a las raíces de la humanidad misma, no logra, muchas veces “convencer al populacho”. La verdad es que salta siempre a la vista el falso montaje de facciones e intereses. Cuando el interlocutor balbucea, “el pobre, el mendigo” (de espíritu puede decir un progre optimista) duda.

La legendaria mentira que nos hacía pasar a todos los escritores por personajes cultos, quienes proveníamos de un clímax erudito que nos había hecho nacer con el Quijote memorizado y las novelas de Salgari releídas, cayó con la llegada del cine. La cos­tumbre de ir al cine quebró la ilusión de la torre de marfil y devolvió esas historias naci­das del hastío y la rapidez mental, al terreno horizontal de la reflexión. Pero un nuevo enemigo acechaba. Ahora, lo que se alejaba era la leyenda cinematográfica.

Referencias ocultas entre los fotogramas del celuloide, fueron logrando que los encar­gados de sintetizar la cultura en 120 minutos de los 5000 metros de cinta bruta de una idea, volvieran a efectuar un alejamiento respecto del destinatario, alejamiento que la cultura letrada tardó 400 años en hacer familiar al público ocasional de la literatura.

Más que enemigo, se convirtió en un peligro, en el demonio que cada realizador bus­caría evitar más allá del grado mercantil de sus objetivos artísticos. No hace mucho Bertolucci y Resnais, en una entrevista realizada por el conductor de la TV Francesa Bernard Stiegler, realizaron desde la pantalla una defensa de la edición y allí señalaban que incluso el fin económico es tenido en cuenta por los realizadores a la hora de decidir un corte, una determinación al equipo técnico.

La Dalia Negra, reciente trabajo de Brian de Palma (Los intocables) en un primer momento parece no escatimar con el recurso monetario, sin embargo, el derroche no habilita otra interpretación que la del genio, todo desde la butaca de un cine porteño. Así y todo, la sucesión de efectos intimidatorios tradicionales de los estudios de cine esta­dounidenses no despeja la duda acerca de la contundencia del argumento.

La película, desde el aspecto de la ruptura esquemática de la historia, recuerda a pelí­culas nacionales tales como Pasaporte a Río o Puerta Cerrada, donde el drama de la actriz de revista, envuelta en una pesadilla policial que, la hacía sufrir verdaderamente ante una situación paradójica. Este film de de Palma no morigera esa deuda con el cine ita­liano o mexicano. Pero tampoco se contiene a las referencias holiwoodenses.

Del marasmo de textualidad contenida en la película La dalia negra, de Palma me hizo recordar una en particular: El hombre equivocado. No recuerdo en este momento si finalmente el Henry Fonda es o no el ladrón que busca la policía pero sí permanece ese trabajo que sólo Hitchcock hubiese podido lograr en el que a medida que avanzan las pesquizas uno como espectador va dudando de la verdad que el actor encarna. Esto mismo funciona en la película de de Palma cuando finalmente la conciencia moral, pro­pia de los detectives, se abandona junto con el sentido y la coherencia.

Siguen en los filmes del creador de Eliot Ness las referencias a David Grifith y aquí el guiño se toma como una despedida a su maestro Robert Altman, quien también quedó alguna vez prendado por los vericuetos de Hollywoodland.



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Se lanzó modelo brasileño del Eco Sport

Con un target masivo, y desde las sugerentes características de la publicidad con que Ford Argentina lanzó la semana pasada el nuevo modelo del Eco Sport brasileño, se envía un fuerte mensaje a los productores nacionales de automóviles y autopartes. Tal vez, suceda como con el Ford Fiesta, quizá el canto de cisne de la industria nacional de los '90. De hecho, este último modelo es el que el año pasado reinició en términos mediáticos la relación, nunca interrumpida pero si deprimida -entanflacionada- de Argentina con el Brasil. Esta 4x4 es promocionado desde la página española Autoblog, y en Autocosmos la venden como la 4x4 más vendida en Argentina; en la página de Ford Motor de Venezuela en cambio la ubican como el modelo más comercializado en Latinoamérica. Tardarán todavía las noticias que anuncien convenios de ensamblaje y contrucción en relación a la sucursal venezolana de esta Compañía Multinacional en la provincia de Valencia de dicho país.

LO QUE FUERE, POR UN ASADO

por Santiago Meilán

Como se sabe, el asado no proviene de las pampas. No es un dato proveniente de una enciclopedia de estudiantes dedicados, bien lejos del asador criollo, la baracoa, la carne asada a las brasas es un producto proveniente de Italia, de la Emilia Romana más precisamente. En su momento, Etto Brant, dramaturgo prolífico de esa región de Italia, movido muy posiblemente por el aliciente que supuso el nobel de Pirandello en el 34, en referencia a una de sus obras dice: “los hombres llegan a una edad en que son capaces de todo por ganar un asado a un amigo”. En el 54 finalmente quien ganará el Nobel será el poeta Salvatore Quasimodo, autor de Y de repente la noche y Etto murirá 12 años después sin ver otro compatriota investido con dicho premio.

Se promueve desde el gobierno, después de superar las ansiedades propias de las elecciones de octubre, en las que se confirmó lo que se sabía desde meses antes, los frentes por donde la nueva presidenta tendrá que hacer lugar a la crisis. Los frentes son múltiples.

Con fecha 18 de octubre, en un movimiento más que electoralista, la Superintendencia de AFJP, el BCRA y la Comisión Nacional de Valores acordaron decretar la repatriación de fondos de las AFJP invertidas en acciones y papeles públicos en el exterior. La medida en principio resonó en la Bolsa de San Pablo, pero la medida fue tomando carácter, por su naturaleza, de ser extensible al resto de los movimientos financieros de las empresas que manejan la porción monetaria más significativa del país.

El tema se serenó incluso más allá de las elecciones, lo cual siempre sugiere la polarización de los frentes por donde las crisis luego reaparecen. Esta advertencia tiene cierta tradición en los movimientos económicos de las cuentas nacionales. Nadie olvida que parte de los fondos que hoy caen en el morral de la deuda con el Club de París, ademá de contener los ahorros atrapados por la sociedades de Fondos de Inversión, allí también se contabiliza el déficit dejado por la impericia de los agentes de fondos de retiro. La primera de estas dos cuestiones volvió a resonar con el caso Skanska y la segunda todavía la lloran los abuelos itálicos.

En el Clarín de hoy un nuevo eje problemático, tal vez más estructural como lo es el de la inflación, se abre a partir del viaje que harían el presidente de Ecuador Rafael Correa y Hugo Chávez para reforzar los vínculos de sus respectivos países con la OPEP. Organización que a mediados de los ’70 promovió, mediante una suba en el precio del petróleo, y que hoy aquel precio representa nada frente a los 80 dólares que promedia ese producto en la actualidad, la ruptura del gobierno argentino con el plan Cóndor, y la subsiguiente polarización que siguió en la matanza de argentinos.

Mario Rappaport, actual pope de la economía política en el ámbito de la UBA, recordemos que el ámbito académico sigue a pie juntillas el pragmático de los gabinetes, lanza desde su trabajo para la cartera del ministerio de Cultura y el de Educación la siguiente hipótesis, a la que el cronista de estas líneas adhiere por coherencia antes que por experiencia. Mario Rappaport apoya la teoría que dice que el gobierno militar se vio más enrolado a los antecedentes del Ejército Rojo, a partir de las realciones estrechas que se dieron entre la URSS de Brezhnev y el gobierno de las Juntas, causa y efecto del desconcierto que reinaba en los despachos de la Casa Blanca.

Hoy un nuevo frente de crisis se hace nítido (pulula esta pretemporada el logo de Nike-90, ¿será una remisión a la década?), pero aún se espera saber si realmente se está en un círculo virtuoso como los que anunciaban González Fraga, alma mater del nuevo ministerio de Economía, en mayo del 2006, es decir, todos se preguntan qué pasará con la producción. Todo indica que este ciclo será un suave despegue y seguramente el hecho de una nueva división en el Ministerio que tomará Martín Lousteau el 10 de diciembre, como ya lo hiciera Menem en su segundo mandato en favor de un Ministerio de Industria anuncia algo más que la tradicional venta de Alpargatas Brasil, la cual nuevamente vuelve a manos cariocas.

Malena Bystrowicz, Agujeros en el techo

Nuevamente, la gente de Avellaneda es de la partida en la búsqueda por reconstruir lazos identitario. Como se había dicho desde estas páginas, esta vez Malena Bystrowicz presenta en el Centro Cultural Caras y Caretas (Venezuela 330) y en el Goethe (Corrientes 318) la experiencia realizada después de vivir 4 años en la Villa 20 de Lugano, de la cual salieron una serie de videos además del suyo que, pensamos, se pondrán a circular como lo hiciera su trabajo Cartoneras (2001).


http://www.clarin.com/shared/v8.1/swf/fullscreen_video.html?archivo=http://videosfla.uigc.net/2007/11/09/agujeros.flv

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El cerro se yergue a lo largo
como tu cuerpo a mi lado,
el viento es tu aliento
y los queltehues tus
besos endiablados.

Duro rodeo tras los Andes
para llegar a tí del otro lado
del atlántico.
Las nieves blancas,
las rosas amarillas.
tus ojos café, los mios verdes,
y el cielo azul frio de Chile sin tí.
El río argento suena en lo
más profundo de mí,
donde nuestra playita nos espera
una vez más.
Duelen las tripas, duele el alma
de tanta soledad de tí, amor.
Cruza el mar, cruza las montañas
que del otro lado te espero para calmar mi dolor.
LEBTXARU, SANTIAGO 9 NOV DE 2007
--------------------------------------------
Verde, azul, marrón, frio y calor.
Blancas las nubes, blancos los Andes.
Roja mi sangre, rojas las flores,
una estrella clavada en mi corazón.
Un río de de recuerdos, una cordillera
de proyectos.
Una vida sin tí pero contigo,
Una vida juntos a la distancia cercana
de nuestro eterno amor.
Dolor, amor, miradas y pasión,
te amo como aquella noche
de olvido y perdón.
9 noviembre de 2007, Santiago.

LEBTXARU
Lautaro Eduardo Salgado
ahora desde Chile
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I didn't vote her

Por Joe Goldman *

Mi tarea para el domingo a la tarde fue bastante simple. Para un paquete televisivo sobre la elección en Argentina tenía que ir a la calle y entrevistar a los votantes saliendo, con tres cosas adicionales haciendo el trabajo un poco más difícil: tenía cuatro horas para llegar al satélite o tres para el FTP (Internet), a tiempo para ABC’s World News Tonight-Weekend, tenía que buscar gente pro y contra Cristina Kirchner para dar los dos lados y, por estas limitaciones de tiempo (sin un minuto para traducir) y por los gustos de los televidentes en EE.UU. (como dice mi jefe, “pensá en las viejitas de Iowa”), tuve que hacer las entrevistas en inglés.

Después de hablar con más o menos ochenta personas en la zona de Barrio Norte, me di cuenta de que no había ningún angloparlante que hubiera votado por Cristina. Peor todavía, la gente respondió con tanta vehemencia, tanta rabia en contra del Gobierno que fue sorprendente y a la vez sentí que estaba rodeado de psicóticos. Escuché respuestas con mucha bronca contra los Kirchner y gente puteando al gobierno K, algunos llegando a decir que es el peor gobierno de la historia, que nunca robaron tanto, que estamos mal, etcétera.

No pude menos que acordarme de otros momentos en que hice notas con la gente en Barrio Norte, también buscando angloparlantes, pero en un ambiente totalmente diferente. Me acordé de la entrevista en 2002 con un señor que tenía un piso muy lujoso por Las Heras y no tenía plata para pagar la factura de luz. El hablaba inglés a la perfección. El departamento estaba oscuro, con velas y las luces de la cámara alimentadas con pilas permitiendo la filmación. Me acordé también de ir con esa cámara a filmar a las señoras de Recoleta vendiendo sus pieles y otras posesiones en un centro de trueque en la calle Junín. ¡Qué bien hablaban inglés esas viejas!

Me acordé de la noche del 19 de diciembre de 2001 siguiendo la multitud en Barrio Norte que salió a la poca comodidad de la calle, de la protesta, motorizada y enfurecida por el discurso casi incomprensible en cadena nacional del entonces presidente De la Rúa. Caminaron a Plaza de Mayo, pero primero pasaron por el edificio del entonces ministro de Economía Domingo Cavallo para pedir la cabeza de la misma persona que seis meses antes era el salvador del país. Por lo menos para esa gente que, por supuesto, hablaba inglés y hoy putea contra los K porque no matan a los piqueteros que bloquean sus calles.

Me acordé de filmar las multitudes rompiendo vidrios en los bancos, en protesta contra el congelamiento de depósitos, impuesto por el mismo gobierno que ellos habían votado en masa sólo dos años antes. Muchos de aquellos vándalos hablaban perfectamente inglés y son hoy los mismos que putean contra los K por falta de políticas contra los criminales.

Quizá me estoy poniendo viejo, pero estas memorias son de hace apenas cinco o seis años. No estuve aquí durante el proceso, pero uno tiene que pensar, ¿son las mismas personas que pidieron el golpe militar en 1976?

Ahora tengo que decir que si yo pudiera votar aquí, el domingo mi voto probablemente habría sido para Cristina. Simplemente, creo que merecen un premio por cuatro años de una muy buena administración de la economía, que ha crecido como nunca con poco o nada de ayuda de afuera para apoyar este boom. Para los que hablan de los precios internacionales muy altos de granos, carnes, etc., hubo otros momentos propicios en la historia argentina que no fueron tan aprovechados. Es mi opinión.

Ahora, este gobierno está lejos de ser perfecto y creo que hay mucho de racional en no haber votado a Cristina. Hay otros candidatos que ofrecen proyectos interesantes y distintos que uno puede argumentar que podrían mejorar lo hecho durante los últimos años. Lo que me cuesta creer es la vehemencia, la rabia contra los Kirchner. Entre la gente que entrevisté el domingo pasado había varios que dijeron “Es el peor gobierno de la historia” y, refiriéndose a la segura elección de Cristina,“¡no va a durar dos años!” Si fuera por la gente de Barrio Norte y Recoleta, Argentina entraría al Guinness: el país que tendría un golpe militar en medio del mayor crecimiento y éxito de su historia. Hay cierta culpa del Gobierno por lo que se ve en esos barrios. La soberbia sin freno de este Gobierno, la campaña inexistente de Cristina, la poca habilidad y agilidad para explicar políticas de una presidencia con quizás el peor manejo de comunicaciones que he visto. Todo esto contribuyó a un clima adverso en centros urbanos del país. En lugar de puteadas, los Fernández y Cía. harían bien en mirarse al espejo y tratar de cambiar equivocaciones en políticas comunicacionales y actitudes en general.

Pero, ¿de dónde viene esta bronca? ¿Es gorilismo? Dudo, después de todo Kirchner ha hecho más que cualquier peronista por modernizar el partido, deshaciéndose de muchos de los dinosaurios del pasado. ¿Puede ser que el milagro económico no les ha tocado? Falso, son los que más se beneficiaron en los últimos tiempos. Pienso que este comportamiento irracional es una patología de cierto sector (por suerte pequeño) de la sociedad argentina que no va a cambiar sino alterar su manera a instancia de expresarlo.

Me acuerdo de cuando llegué la primera vez a la Argentina, hace un cuarto de siglo. En uno de mis primeros días aquí, una mañana primaveral bellísima, tomé un taxi de Barrio Norte al Centro con una amiga medio cheta. Al entrar al taxi ella comentó, “¡qué frío!” Quince minutos más tarde, bajó la ventana y dijo: “¡Este calor me mata!”

* Periodista nacido en el Bronx, Nueva York; corresponsal de ABC en el Cono Sur.

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-93979-2007-11-02.html




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Una cajita y celuloide en bruto

Tuve el honor de ver hace algunos años en algún seminario de estudiantes en la Casa de la Cultura de Avellaneda una propuesta que me pareció en principio un delirio. Hoy más que nunca estoy en lo cierto en que el tiempo y las ganas lo puede todo, y, además de darle valor, esos elementos esenciales de la vida humana se enaltecen cuando de ellos surge algún testimonio. En su oportunidad Malena Bystrowics presentaba sus esbozos de lo que sería su documental "Piqueteras", de la que además formaría parte de su producción Verónica Mastrosimone. En esos encuentros informales, organizados gracias a la paciencia de los profes de dicha institución, Verónica presentaba junto a su compañero de taller de fotografía, Esteban Widnicky, algo que al principio no me pareció más que un recurso pedagógico interesante. Se trataba de las fotografías estenopeicas, una serie de cajas de medicamentos provistos de celuloide virgen en su interior, a cuya cámara oscura se le formulaba una exposición lumínica y de la que acontecían impresiones "fotográficas" y "atmosféricas". Con el tiempo se ve que le agregaron lentes y esas cámaras viajaron hasta lugares ignotos para permitir un registro, bajo el tono de esta propuesta. Hoy, la delirante por fantástica propuesta está siendo presentada en la fotogalería del San Martín, es la segunda vez que lo hacen (la primera fue con fotos de la Amazonia virgen), con motivos extraidos con las estenopeicas por miembros de la comunidad toba de San Carlos, en la provincia de Formosa.

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Qué quieren nuestros banqueros

Como hubiera dicho mi abuelo Floro "hoy somos jueves". Lejos de una irrupción ideologizada en la cocina de mi abuela Carmen, lo que hoy Floro le hubiese dicho a su esposa de toda la vida sería algo así como "viejita, salgamos el mismo lunes a pedir plata". Ha sido una escalada sorprendente la noticia acarreada por las circulares del Banco Central en torno a la programada emisión monetaria en vistas del ingreso de inversiones extranjeras. El fin de la etapa de zánganos kirchneristas se dará con bombos y platillos. Todo comenzó el sábado, con un titular minúsculo, pero que sirvió para agitar el avispero financiero. Se hablaba de bajar las tasas de interés en los préstamos a la economía doméstica. Sin embargo la información fue dándose en apenas cinco días de forma vertiginosa. Hoy jueves, el público ávido de dinero casi ha racibido con su diario el formulario de las casas financieras.
Las palabras claves fueron "consumo" y "producción". De ellas sólo la primera se sostuvo hasta el día de hoy. Las noticias en torno a la mesa de diálogo en los despachos del Central fijaban una disminución de 0.25% (!), las tasas de représtamo del Banco nacional a las casas minoristas de efectivo. Sin embargo detrás de esa cuenta que desenmascara el verdadero objeto de la puja dialéctica por el efectivo, para el diario La Nación la sintonía con la actualidad del conflicot en torno a la asignación de billetes 'derramados' hacia el país pasa por el ya ideologizado distintamente motivo de la SIGEN, figura institucional que aún no aparece en los cuerpos textuales de la realidad. Sin ser foquista, sintécticamente el titulero del diario de los Mitre ya hablaba el viernes sobre el tema de conversación que sería de la semana próxima.
El períodico de los Noble, sin embargo y afecto a indigestar a sus lectores los días domingos, aunque sea ya una movida global, pudo contenerse bien y nada publicó acerca de los highlights de la semana entrante. No así el lunes, feriado. El titular principal de dicho día es "Disputa por unos U$S 4 mil millones extra de cosecha". Es complicado pensar que toda la cuestión en torno a si modernizamos el living o no viene urdido desde tan lejos. Lo cierto es que el campo ha dado siempre para la economía, nuevamente, doméstica de la patria y ahí se aloja el sentido cortoplacista de esta apertura de préstamos baratos.
La discusión de fondo de la movida monetaria, monetaristas y tributistas es la gran dicotomía de las papas calientes, es que comience a moverse la dinámica de las Sociedades de Garantías Recíprocas, piedra basal de, si todo vaya a seguir como se calcula, los contratos autopartistas locales hacia las plazas automotricies cariocas. La verdadera discusión de fondo salvado este financiamiento del interregno del segundo período kirchnerista será cómo transitar el camino hacia la reconciliación con los verdaderos surtidores del efectivo necesario para circular por un nuevo ciclo ascendente concedido a este granero del mundo emergente.
Finalmente hoy, los plazos para esos préstamos baratos, se habla de un año y medio, quedaron muy lejos de las intenciones verdaderamente progresistas de la distribución para un gran sector de la población en vías de promoción social y abre interrogantes acerca de los préstamos otorgados. La otra pregunta es en torno a la recepción que tendrán las pymes de ese efectivo aperturado al público de consumo. Sin embargo la perspectiva apunta a que habrá que esperar una vez más, ya van tres desde que salieron a mercado, a que nuestro vecino consumista mejore su plasma. Prefiero que mañana sea otra vez domingo.
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El teatro arriba

Los amigos con ventaja

En esta relación no hay recriminaciones ni nada por el estilo. Estos cómplices silenciosos suelen ofrecer algo más que su desinteresada compañía. Email me

Teatro del Mundo en Argentina, FAIT, Mendoza 2007

Querer mantener un ritmo de vida similar al de Buenos Aires fuera de Buenos Aires repercute sobre todo contra las entrañas, lo mismo debe ocurrirles a los habitantes de Mendoza fuera de aquí. Lo cierto es que por estas fechas ya se promedia el III Festival Andino Internacional de Teatro, una propuesta local para el desenvolvimiento de producciones tanto argentinas como foráneas y que contó con la presencia de compañías internacionales, algunas de las cuales pudieron verse en el FIBA de Buenos Aires. Los mendocinos contaron con la presencia de Pippo Delbono con su Racconto di Giugno y también de Italia, la visita la compania Jolly Roger con su version marlowiana de la leyenda de Fausto. El Festival de Teatro del Mundo en Argentina continúa en las ciudades rionegrinas de Cipolleti y Viedma durante el mes de Octubre.

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La llegada de Andy Fletcher, ex Depeche Mode para participar del Festival de Arte Digital "Onedotzero" promete escribir una vuelta más a la historia del POP y algunas de las cosas que dijo en su charla telefónica con Clarín vuelve sobre el tópico del lugar invasivo del género de música popular sobre los espacios.Email me

¡Eso no!

Nada hay tan ambigüo ni efímero; el concepto de la vida que se contiene en el artículo 86 del código penal, resabio de la Argentina higienista reglamenta los cuerpos y ha servido durante décadas para legislar los cuerpos. Marta Dilon preparó un informe sobre el último caso que alcanzó resonancia acerca del estado de la vigilancia biopolítica en nuestro país.Email me

Julio López

Opinión

No sabe, no contesta
Pepe Eliaschev
A un año de la desaparición de López, bajo la presidencia de Kirchner, hay que recordar el caso de Felipe Vallese. Jorge Julio López desapareció el 18 de septiembre de 2006. Felipe Vallese fue secuestrado el 23 de agosto de 1962. No se ha vuelto a saber de López.

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Lautreamont: el hecho maldito de la literatura, de regreso

Una nueva edición de Los cantos de Maldoror . de Isidore Ducasse, Lautreamont (escribime conde)

¡¡Horror, terror y furor!! o víctimas a granel!!!



de la Escena III



PAZ y JUAN, por el foro.

JUAN
Alma mía.
PAZ
Dueño amado.
JUAN
Mi esperanza.
PAZ
Mi alegría.

JUAN
Me tienes acongojado 30
tanto, que por ti he llorado
todas las horas de [día]1.
PAZ
¿Me amarás?
JUAN
Hasta la muerte.
PAZ
¿Lo aseguras?
JUAN
Ya verás.
35
PAZ
Pues amando de esta suerte
no he de dejar de quererte;
mas se oponen los papás.
JUAN
¿Qué has dicido?
PAZ
Lo que pasa. 40
JUAN
Tus palabras
me han herido.
¿Te aconsejan en tu casa
que a mi amor le pongas tasa?
PAZ
Sí, Juan, así ha sucedido. 45
JUAN
Me has matado.
PAZ
¡Ay de mí!
JUAN
Tan sensible
y despreciado.
Yo que a los hombres vencí 50
y para las damas fui
el tipo más agraciado.
Ley maldita.
PAZ
No comprendo.
JUAN
Pues escucha: 55
enseguidita,
cuando en casa estén durmiendo,
tú y yo salimos corriendo.
PAZ
¿En un coche?
JUAN
No, a patita.

(versión completa)
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Rene Crevel
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Kafka and his occasional fiancée, Felice Bauer. Photo taken in Budapest.
(1917), más fotos (algunas trucadas)


Panorama Económico


por Raúl Dellatorre (Pagina/12)


Las lecturas no pudieron ser más opuestas. Mientras que algunos medios señalaban que el Gobierno pasó esta semana por “la peor crisis financiera” desde que asumió, el presidente de la Nación aseguraba que no le preocupaban los temblores financieros internacionales. “No tenemos ningún problema”, dijo. Está claro que un problema tan complejo como la crisis bursátil a escala mundial y sus repercusiones en el país no se pueden resumir en una sola frase. Semejante intento de simplificación supondría pasar por alto los elementos que componen el cuadro actual y lo dejan entrever con respecto al futuro. Y no permitiría advertir que, por un lado, Argentina tuvo en esta oportunidad herramientas de política que le evitaron pagar un costo mayor por una crisis ajena; pero, por otro, que la dimensión de la crisis del sistema financiero mundial, de la cual lo sucedido esta semana no fue más que un episodio, no dejará a nadie al margen, en un mundo económico interrelacionado. No es como para despreocuparse.
...
El día que se desplomaba la Bolsa de Shanghai, el 27 de febrero, el secretario del Tesoro estadounidense, Henry Paulson, se encontraba recorriendo Asia buscando convencer a los países “amigos” sobre la solidez de la economía norteamericana y tratando de tranquilizarlos acerca de la gravedad de la crisis inmobiliaria en su país. Pero se equivocó, todavía no era su turno. Era el episodio chino, el estadounidense ocurriría cinco meses después. Quién sabe dónde será el próximo, aunque cada vez es menos probable que ocurra en países periféricos (Asia o América latina) como era corriente en los ’80 y los ’90. Las de esta época son más frecuentes y suceden directamente en los centros de poder. Miles de especuladores financieros en el mundo y el gobierno de Bush, obcecado en no cambiar el rumbo, siguen trabajando para que así sea. Desde este lado, más vale seguir tomando precauciones, aunque suenen críticas contra el presunto aislamiento del llamado “mundo desarrollado”.

El siglo de Auschwitz

Está todo en Ser y Tiempo, pero también en la respuesta velada que Heidegger da a Sartre en la “Carta sobre el humanismo”, donde la defensa que el filósofo hace del sujeto está desprovista de una ética, o peor, porque se dice que el sujeto viene después, y que primero, entre la nada y el sujeto hay logos, y todo señala que si el logos puede ser algo en lo que cualquiera pudiera pensar antes de plantarse como sujeto, antes de ser sujeto, en realidad sería imposible hacer nada contra una forma de banalización de la vida que abriera el paso –ya todo en nombre de una construcción teórica, una ontología–, a la subestimación con la que Eichman mucho tiempo después podría, trivializando o mostrando la mediocridad de su vida, dar lugar al desinterés con que se tomaba la muerte ; en los prolegómenos que bastaban para sumir al ente en una actividad “legítima” de la filosofía, el Hombre, la humanidad, iban en camino de un cambio radical.
En sus investigaciones etimológicas Heidegger anuncia misterios que harían tambalear la esencia del hombre , con ello, reclama un modo más digno de cuestionar el logos, y lo hace a través del fragmento 50 de Heráclito: en legein hay algo del preservar, del poner –legen– (a resguardo) y del reunir. A pesar de que esa ambición etimológica aparece a cada paso en la obra del filósofo, como cuando “representar” pasa a ser ‘poner-adelante’=’stellen-vor’, cuando en alemán corriente sería simplemente ‘vorstellen’, el interés de Heidegger por la etimología hace del logos (la palabra-lo coligado) la “amarra” de la historia acontecida desde el comienzo del pensamiento occidental, el hilo conductor de todo lo que está en el lugar de lo que perdura, principalmente desde que en el parágrafo 125 de La gaya ciencia de 1882, Nietzsche escribe la parábola de un loco que busca a Dios y dice:
“¡Dios ha muerto! ¡Dios permanece muerto! !Y nosotros lo hemos matado! ¿Cómo podremos consolarnos, asesinos entre los asesinos? Lo más sagrado y poderoso que poseía hasta ahora el mundo se ha desangrado bajo nuestros cuchillos. ¿Quién nos lavará esa sangre? ¿Con qué agua podremos purificarnos? ¿Qué ritos expiatorios, qué juegos sagrados tendremos que inventar? ¿No es la grandeza de este acto demasiado grande para nosotros? ¿No tendremos que volvernos nosotros mismos dioses para parecer dignos de ellos?”
Un final premeditado en la historia de la filosofía se anunciaba, señalando la aprehensión humana de la esencia de Dios con su muerte, y el logos adquiere de nuevo trascendencia debido al signo de su permanencia, en un contexto fuertemente marcado por el nihilismo, que para Julia Kristeva , se extiende como gesto opositivo contra los valores antiguos, o lo antiguo en general, pero a la vez como suspensión de la consideración de lo nuevo, o los nuevos valores. Cuatro años más tarde a que escribiera la parábola del loco, Nietzsche agrega a La gaya ciencia, el aforismo 343 donde dice: «El suceso más importante de los últimos tiempos, que ‘Dios ha muerto’, que la fe en el dios cristiano ha perdido toda credibilidad, comienza a arrojar sus primeras sombras sobre Europa”. Hoy diríamos que son las sombras del nihilismo las que Nietzsche avizoraba, después de veinte siglos de religión monoteísta . Esas sombras implicaban la agonía de la idea de Dios, en cualquier posibilidad de una nueva metafísica.
Cuando Heidegger trabaja en su ontología, cuando se muestra ocupado en su trabajo –dejando de lado las consideraciones que demuestra en los Caminos de bosque donde se limita a la escueta exégesis, donde, con respecto a la tesis nietzscheana, se refiere a las multitudes con una neutralidad tal como: “En la medida en que la voluntad quiere la superación de su propio poder, no descansa por muy rica que sea su vida.” , y pareciendo dejar de lado su enaltecimiento- ubica la voluntad de poder en el mismo lugar en que Descartes reconocía un ego cogito –un remanso desde donde continuar– con la intención de apartar del camino de la indagación todo lo que no se contuviera en ella. A poco de andar vemos que la voluntad de poder es algo que se contiene mal o no se contiene del todo, mientras es cierto que convierte a toda “estima” en esencia de esa voluntad, pero puesto que la voluntad quiere para sí más de ella misma, busca incrementarse como en el movimiento de la vida, y entonces toda voluntad se resume en primer lugar en voluntad de poder . Esa voluntad de poder, que en última instancia no pasaría la prueba de la vanidad, es algo de lo que imagino habría superado en cualquier agente SS del tercer Reich toda posibilidad de retorno amistoso dirigido de vuelta sobre sus deseos exacerbados de dominar entre quienes se hallaran bajo su égida, sobretodo cuando se enfrentara con la esterilidad de abandonarse a la psicología del poderío, por motivos que veremos más adelante.
En el planteo de llegar lo más lejos posible, la impiedad de la voluntad, imposible según la vieja filosofía, con la decadence, es en parte, el impulso de la negatividad que Nietzsche criticaba en Schopenhauer, Nietzsche niega la futilidad que persigue la voluntad y aunque sea imposible determinar el momento en que ésta termina por perderse, no desaparece por completo si antes no se percibe como una falta de especialización filosófica , cuando se pretende incluir sensaciones o emociones intensas y en ello va que el trabajo filosófico adquiera cierto rasgo de abandono, y hasta de enfermedad que contiene también la santidad, en su puro estado de deseo. El ascetismo al que se entrega el santo ponía en primer lugar la consideración de ese Dios, que debido a la incomodidad con que comenzaba a aparecer en la indagación –tanto podía ser nada, como vacío, etc.– Heidegger termina abarcando ese habitus por mera voluntad humana: “bloß Menschen sich gewinnen”, en el momento en que a ésta intenta frenársela, imponiéndosele la compasión, la resignación, y los demás sentimientos “inhumanos” o, en la implementación de toda esa filosofía concentracionaria, simplemente no arios.
Hacer jugar las transgresiones junto con la disciplina abre el paso de una voluntad, que, en primera instancia, requirió ser construida sobre una síntesis lograda, sin el auxilio de la exuberancia o bien superando el irracionalismo de la primer fenomenología hegeliana, y que en su exacerbación, terminara posteriormente incluyéndola como un intento abarcador de su emancipación, entendiendo la exuberancia como un aspecto de la superación de la experiencia fenomenológica en sí. En sí; el anuncio de la transvaloración de todos los valores es la marca de la transgresión desatada.

A lo Eliaschev, lectura dura de diarios

Es cierto que la economía Argentina ha vuelto a reencarrilarse, y también, que esta disciplina será tema de conversación al rango de "highlights patrios" un tiempito seguido. Desde quien la mire, el ciclo ascendente ahora reconduce el plano de previsibilidades (piedra basal del ahorro) por un camino conocido de nuevas y viejas discusiones. Para quien vivió su etapa pedagógica fuerte durante la era menemista, hoy no le es difícil percibir que lo que intenta buscarse en términos generales es atraer todo lo beneficioso posible de la porción de capital internacional excedente; una nueva etapa concedida por los grandes productores de divisas, materias primas y producción tecnológica, en la dinámica global de la generación de riquezas. ¿Industrias para el campo? ¿Industrias sustitutivas? ¿Capital cultural? Como en una lógica telúrica los empresarios nacionales se agarrarán de donde les permitan, pero nadie –ni siquiera ellos– se preocupará por el traspaso inmemorial de los obreros y los changas, del personal permanente de la marginalidad y la informalidad. El Trabajo será tema de conversación de acá a un par de años, cuando la producción se estanque porque ya no se consumirá los bienes durables que ahora la clase media comenzará a sustituir. Heladeras menemistas se amortizarán como fernández-de-kirchneristas; ¡los automóviles! ¿Se logrará el glamour de la guerra de nuevos modelos de autos entre los socios del MERCOSUR? ¿Se ampliará la nómina de socios, o se tratará de un Brasil vs. Argentina clásico, con miras mediáticas puestas en la Italia de los Fiat y la Francia de Peugeot-Renault?
Se hablará de impuestos para frenar las billeteras abultadas, voraces de fetiches que harán bombear en vacío la economía local, llenando de plástico y hule (vinilo) las dársenas de Retiro. Aquellos que puedan leer los diarios atrasados del ’98 podrán seguir paso a paso el devenir de la patria que nos espera. Se trata de volver sobre eso, con un perfil más social en lo posible, pero esta vez se pondrá en el laboratorio la estanflación, parece, que produce fiebre monetarista en los países emergentes. Las pautas ya están previstas, ahora la convertibilidad se sostiene a un valor de cambio más elevado y seguramente se suba la relación entre divisas a medida que las inversiones amenacen más fuertemente por derribar las economías de los Estados-Nación que aún se sostienen en los países pobres. Tomás Abraham decía en su libro anterior a la debacle, en el año ’99, que la economía aporta el grado de reflexión que la psicología niega en las crisis. Un buen economista a veces es mejor que un mal psicoanalista, y más cuando el estructuralismo hoy parece un resabio de quiebra de jardín de infantes: sillitas, mesitas, pizarroncitos, caballitos y pupitritos, ticitas (lo que queda de la niñez y que no ha pasado nunca por el tamiz de los consultorios) y mujeres tan desdichadas como lo son las maestras argentinas.
Discusiones a fondo. Préstamos. Tasas de interés, encajes. A lo mejor una buena película nacional donde otro Darín caiga en las trampas de los especuladores y donde pocos de nosotros seamos de esos que creyó mal y tarde en el sistema financiero nacional. ¿Será la clave apostar por la producción de la que hablaba Adam Smith, dentro de un concierto de especializaciones? Es una buena pregunta aunque ya hayan sonado las sirenas de los cuarteles de bomberos del Imperio: la internacionalización de las regiones puede ser una buena cosa que pensar para los que perdieron la cintura con los asados, las pizzas de delivery o se hayan quemado con un plato tan frío como el sushi.

enlaces
Juan Pablo Bertazza
Fernando Krakowiak
Paul Samuelson (columna casi perdurable del Económico de Clarin)

Deportes|Viernes, 29 de Junio de 2007


Deportes|Viernes, 29 de Junio de 2007
El amor y la guerra


Por Juan Sasturain
DESDE LA CASA

Del fútbol, se sabe que es juego y competencia a la vez; se juega “con la pelota” y “contra un rival”. Los tratos con ella y él son diferentes. A la pelota se la debe tratar con cuidado y respeto, delicadeza y precisión. Al rival se lo debe doblegar, vencer, abatir. Esa es la combinación de aptitud (para hacerle hacer a ella, la pelota, lo que uno quiere) y actitud (para demostrarle al rival, en los hechos, que uno es mejor). Así es cómo se gana jugando bien. Porque también se gana jugando mal, se pierde jugando mal y se pierde jugando bien. Es que todo puede pasar y todo pasa (y no es una cita de Grondona o Machado). Anoche Argentina ganó bien jugando de jugar bien aunque lo hizo regular.

El error, durante una hora larga, fue tratar al rival como a la pelota: la religión (convertida para la ocasión en herejía) del cuidado de la pelota hizo olvidar la agresividad, el cambio de ritmo, la busca del desequilibrio en el mano a mano. Los medios se convirtieron, durante muchos minutos, en fines. Y así, es difícil desnivelar. Por eso le costó más de la cuenta, aunque tuvo la pelota todo el tiempo.

Claro que finalmente los goles llegaron, siempre se respetó el estilo, se tuvo paciencia (esta Selección la tiene y la requiere también de quienes la queremos desde ya) y se llegó a un triunfo holgado. Lo que habrá que ver es cómo combinar mejor las proporciones de delicadeza y agresividad: porque esto del fútbol es como hacer el amor, compañeritos. La franela está bien, tiene que ver con el buen gusto, el manejo de los tiempos, la puesta a punto. Pero hay que ponerla. Y en ese momento, el amor verdadero y convincente tiene ese componente agresivo, de imposición, de quiebre que posibilita la ruptura de la tensión creada a puro toque, y el desahogo. Para hacer bien el amor, la guerra debe estallar en el momento justo. Y esa guerra (al rival) hay que ganarla, para que triunfe al amor (a la pelota).

Quiero decir: me gusta un equipo así, me gusta cómo piensa Basile, cómo se aplican los jugadores, cómo se esmeran en jugar. Así debe ser y está muy bien. Hay jugadores aptos y dispuestos. Es un gusto verlos. Ya hicieron los deberes: sabemos que saben tratar la pelota. Ahora, respetuosamente, jugando al fútbol, vayan y pásenlos por arriba.

no todo lo que se ve

Ricardo Bartís, Cancha con niebla, Atuel, 2006

no todo lo que se ve


por Santiago Meilán

La actividad del director teatral, el oficio, el trampolín desde el cual los actores pegan su salto hacia la libertad, es decir, la pregunta por el director –postergada hasta no hace mucho.

Esta nueva edición del volumen de herramientas para comprender el universo del creador de Postales Argentinas y Hamlet o la guerra de los teatros seguramente viene a mitigar ese desliz que borró durante tanto tiempo de la escena al director teatral; un gesto pródigo o bien un compendio de la exuberancia que caracteriza a la razón cuando la praxis requiere de la acción instantánea; desligada de improvisaciones, ese es el teatro de Ricardo Bartís.
Registrar la acción efímera, quizá sea la función directriz de los pertrechos que componen Cancha con niebla. Libro de fragmentos, reescrituras apeladas a la memoria donde el texto fundamental se ha perdido. Como la reconstrcción del texto preescénico de Postales Argentina, donde hay toda una cadena de diálogos que señalan mejor el lugar de la construcción del drama, mejor que la conservación facilona del guión; “el guión se ha perdido” es la ilusión que Bartís retoma, apartándose de los presupuestos del teatro convencional y hace surgir de la nada todo un material poco problematizado hasta el presente. Ese guión fraguado resurge en grabaciones de ensayos, o bien en trabajo de archivo sobre la recepción que el público –con mayúscula, esa máquina de asignar identificaciones– devuelve acerca del fenómeno de la observación.
Suele hablarse del texto literario como guión, pero habría que ver lo que es guión para Ricardo Bartís. Seguramente, y cuando mucho, algunas marcaciones necesarias para ubicar al/un autor. “Desde que se creó la imprenta el teatro se vuelve algo legal”, la disolución del yo que queda en la impronta del hecho teatral se sustantiva y se vuelve un uso corriente del cuerpo del actor.
Son todas palabras de este gran creador escénico, del “dramaturgo” si el término resiste la puesta en lenguaje de la evanescencia que otrora fuera el lugar del redactor de dramas. Creador, ideólogo, ponedor de escenas, se percibe una fuga respecto de las definiciones y en el camino está Bartís: lo encontramos al costado, cediendo el paso con un cartel que dice “performance volátil” –“teatro del devenir” sería lo más “pancarta” que Bartís se permitiría. Bartís, sin duda, también omitiría definiciones sobre lo que es la vida, sólo por evitar un desgarrón dictatorial sobre escena. Está en la esencia misma del hecho teatral que algo se pierda para siempre; esa comunidad de seres humanos haciendo cosas “tontas” va con el sentido profundo de la vida, por eso el teatro de Bartís resiste las definiciones. También para evitar el fin didáctico, se supone que aquello que es “con” el actor se resuma con la simple palabra acción, por ello se ve aun hoy escribir a Bartís, quien sabe si como deuda a su entrañable Lamborghini quien hacía uso de esta fórmula– Bartís, en sus textos dice: “acción de escribir”, por ejemplo, “acción que no le hable de esos temas”, como queriendo explicitar que allí hay teatro; parecen desaparecer las didascalias. Si el actor es ese ser dispuesto a representar todo lo que el director pudiera llevar al lenguaje, Bartís conmueve a sus actores a moverse en contra del rol, no es un anti-rol ni un rol hacia atrás, sino todo lo que no prohíba que el actor descubra la potencia poética que un texto pueda otorgar.
Hay el Bartís que dice que versionar es una tarea de más de uno, el Bartís que no cree en las versiones de actor, porque allí no hay historia, y todo desaparece al más mínimo instante de creación solitaria; hay otro, anterior, coherente, dispuesto a desmentir lo que soporte ser registrado, porque nada es lo que llega a igualar el verdadero sentido del hecho teatral. Puede que un poco más artaudiano, pero entonces ¿hay varios Bartís? Los fragmentos recopilados parecen mostrar esa autoconciencia deletérea que sólo el actor posee, y afirman: “con” actores un texto que.

Carlos Abraham, Estudios sobre literatura fantástica, Quadrata, 2006

por Santiago Meilán


Con motivo de su nuevo trabajo filológico, esta vez Carlos Abraham incursiona en el género fantástico, en la ciudad de La Plata llevé a cabo una charla con el autor donde nos cuenta entre otras cosas la perspectiva de la crítica en el legado de Jorge Luis Borges.


P.–En la oposición que hacés en tu libro entre la dicotomía progreso/decadencia y novela de aprendizaje/gothic, uno de los términos de cada dicotomía permanece negativo y el otro, por el contrario, es súper valorado.
Carlos Abraham–En mi libro clasifico el fantástico, como género de la literatura de lo insólito, esta última se divide en cuatro categorías: ciencia ficción, literatura de lo extraño, fantástico y maravilloso. Para comprender el fantástico, y el gothic como parte del fantástico, hay que comprender en primer lugar el origen del maravilloso, que es el género en el cual los elementos sobrenaturales no están problematizados, es decir, son aceptados por los protagonistas como algo natural, algo constitutivo de su mundo. Por ejemplo los cuentos de hadas, pero hay tras grandes ramas en la Edad Media, cada una puede adscribirse en buena medida a los distintos estamentos de la sociedad feudal. Tenemos para el sector del campesinado los cuentos de hadas, donde aparecen gnomos, duendes, espectros, brujas, aquelarres, hadas, gigantes. Después hay el maravilloso aristocrático, son principalmente las novelas de caballería, donde hay algunas tan antiguas como las del ciclo artúrico y las del ciclo de Rolando. El libro de caballería tuvo muchas vertientes, tuvo la vertiente realista renacentista como la de Tirant lo Blanc, autor catalán, y luego las historias donde los caballeros luchan contra magos, hechiceros, o se alían a estos como en el caso de Arturo y Merlín, o luchan también contra encantadores o gigantes. Luego tenemos el maravilloso religioso. Todo desde una perspectiva laica, desde una perspectiva más religiosa, todas esas historias se ven como parte de la realidad; para una persona que cree en ángeles o en milagros, eso forma parte de la realidad. En cambio desde una perspectiva laica, los relatos de San Francisco de Asís, por ejemplo, hablando con animales, puede ser considerado como parte de una faceta del maravilloso, que es el maravilloso-religioso.
P.–¿Y cómo se llega del maravilloso al fantástico y al gothic?
C. A.–Ya en el renacimiento, pero luego, más que nada cuando empiezan a prevalecer posiciones racionalistas, ya en el siglo XVIII, y los elementos sobrenaturales comienzan a ser cuestionados en el seno mismo del relato, por ejemplo, un protagonista ve hadas pero qué ocurre, eso pasa a ser racionalizado mediante una ambigüedad, la ambigüedad es el mecanismo en la estructura del texto que permite que eso narrado sea creíble, y en qué consiste esta ambigüedad, en que el lector, y también el propio personaje, no puedan determinar si lo narrado pertenece efectivamente al orden sobrenatural o al orden natural; ¿y cómo al orden natural?, en el sentido en que los sonidos que oyó un protagonista, sonidos misteriosos o de fantasmas, resulten del viento o hayan sido un sueño, es decir que los sonidos que oyó hayan sido parte de un sueño, o hayan sido un caso de locura, por ejemplo. Y también otro mecanismo aliado a la ambigüedad es la vaguedad, donde lo fantástico es más bien algo poco descrito, más bien insinuado, que vuelve imposible lo sobrenatural en sí. Estas tres vertientes del maravilloso medieval, en el renacimiento y más aún en el siglo XVIII se transforman en fantástico, en función de esta representación problematizadora del elemento sobrenatural. Tenemos que el maravilloso, se transforma en el fantástico popular. Un ejemplo es La posada de mal hospedaje de Lope de Vega, donde el protagonista tiene visiones nocturnas, lo acosan los duendes y luego, al amanecer, encuentra todo en orden; el relato plantea un caso de onirismo, es decir, se plantea la ambigüedad de si se trató de un sueño o de si, realmente, le sucedieron esas cosas.
P.–¿Qué sucede con las novelas de caballería?
C. A.–A partir de 1605 o 1615, que es cuando aparecieron las primera y segunda parte del Quijote, estas obras pierden popularidad, dejan de imprimirse, siguen escribiéndose obras que tienen a nobles como protagonistas, y sí a veces con argumentos un tanto sobrenaturales. En 1750, Horace Walpole escribe El castillo de Otranto, que es considerada la primer novela gótica: El se plantea el objetivo de combinar los hechos de la antigua novela maravillosa, la antigua novela que tenía a héroes y nobles como protagonistas, con “una presentación contemporánea”, al menos eso dice en el prólogo de la segunda edición. Si el maravilloso aristocrático presenta al noble triunfante, siempre fuera de sus tierras, o sea, corriendo aventuras en otros lados, es decir, al noble como conquistador –y eso corresponde a una etapa de esplendor de la nobleza–; ya durante el siglo XVIII, que corresponde a una etapa de crisis de la nobleza y su peso social y de su reemplazo como entidad dominante por la burguesía, la novela gótica presenta a los protagonistas aristocráticos como sobrevivientes de viejas glorias, sobrevivientes con antepasados aristocráticos, que viven recluidos en sus castillos –lo cual es una clave de que ya el noble no es conquistador, sino que es una entidad que vive recluido en sus tierras. El gótico siempre representa decadencia, y dentro de los espacios cerrados y oscuros donde suceden las tramas prevalece la entropía, en el castillo prevalece el desgaste del encierro, y surge el tema del horror, el tema del fantasma, que es la aparición del pasado, como así también los temas diabólicos, las taras hereditarias procedentes de la pretensión de dominio de la estirpe, esto se ve en Macbeth, donde la visión que le presentan las brujas consiste en que su descendencia será de reyes hasta el centésimo hijo, es decir, que tendrá una estirpe próspera; en cambio en la novela gótica tenemos lo contrario, la estirpe noble está en decandencia y esa decadencia es propicia para, digamos, como toda decadencia, vinculada con la muerte, brindar el ámbito ideal para la presentación de entidades macabras.
P.–¿Qué sucede con la recepción de esas obras?
C. A.–La novela gótica es un género que narrativiza una clase social; toda la novela gótica temprana tiene protagonistas nobles, que viven en castillos, de hecho el castillo es un elemento básico del gótico. Hay que hacer unos cuantos distingos; en primer lugar el gótica fue muy popular, en el contexto particular de Inglaterra del siglo XVIII y hasta 1850 se escribieron un total de 2000 novelas góticas, muchas de ellas, como los grandes clásicos del gótico, que se publicaban en libros que tenían tres volúmenes –la primer edición de Frankenstein tenía tres tomos, pero también en la época había literatura gótica de consumo para clases muy bajas, posiblemente antecedentes de los penny dreadfuls como así también de los llamados Cuadernillos Macabros, que eran leídos por carreteros; hay que tener en cuenta que ya hacia finales del siglo XVIII había una gran alfabetización de la sociedad inglesa, y que por otro lado, no era necesario saber leer para disfrutar de la novela gótica, debido a algo muy común en la época, y está documentado, a que en las fábricas o en los pubs londinenses, si había una persona que sabía leer y otras que no, el letrado leía a los otros folletines como los de Dickens, esa literatura sí absolutamente masivizada, o bien las dime-novels en el caso norteamericano. En estas versiones, por ejemplo, existen ediciones de El castillo de Otranto, y que cuentan con 30 paginas. También a través de versiones teatrales, por ejemplo, Frankenstein fue llevado al teatro en 1819, un año después de que Mary Shelley lo publicara. Ahora bien, el gótico no es simplemente un género popular sino masivo en la Inglaterra del siglo XIX, era consumido por todo el mundo.
P.–Y en el caso de Lovecraft, ¿era un autor masivo o más bien no lo era?
C. A.–Lovecraft es un autor que está en la línea del gran fantástico anglosajón; está en la línea de Poe, Arthur Machen y Lord Dunnsany. Y está también en la línea del gótico; vos conocerás ese librito de Lovecraft El horror sobrenatural en la literatura; allí Lovecraft hace un rapaso bastante informado de lo que sería la novela gótica, recorre a Walpole, a Shelley, menciona que cosas le interesan de cada autor, un repaso bastante interesante. Lovecraft despreciaba un tanto a lo que serían los Cuadernillos Macabros, por el hecho de que a menudo ponían más énfasis en la truculencia, en el despliegue de sangre, que en cuanto a lo que implicaba la creación de una trama, atmosferas o el efecto del terror; si te ponés a ver, Lovecraft, a pesar de su profusión de adjetivos era un autor medido, no abundaba innecesariamente en asesinatos; ahora bien, en cuanto a la masividad de Lovecraft, él publicaba donde podía, no era un autor conocido, comenzó publicando en la Amateur Press, un grupo de amigos que había en Estados Unidos, que publicaban con imprentas caseras, en forma mimeografiada tanto libros como textos. Lo primero que escribió Lovecraft fueron artículos científicos sobre física, astronomía, etc., en ese sello. Antes había buscado publicar en revistas pulp, como la The Argosy. Lo único que Lovecraft llegó a ver publicado en vida en forma de libro es La sombra sobre Innsmouth, que tuvo una edición de 150 ejemplares en 1936, un año antes de que Lovecraft muriera. En realidad, fueron tan populares la novela gótica como así también la obra de Lovecraft; la novela gótica en forma de estos folletos o cuadernillos masivos, y Lovecraft en las revistas pulp.
P.–¿Y en la literatura hispánica qué sucede con todo esto? En tu libro hacés una digresión acerca de las barreras de la crítica en el caso particular de España y te dedic