Anatomía de Grey
28 de abril. 15:30hs. Teatro Tornavía. UNSAM
A decir por viajeros, París, y contra lo que pudiera pensarse, es una ciudad ordenada. La noche parisina es poco interesante. Y a diferencia de otras ciudades con poca vida nocturna, París carece además de movimiento popular durante la noche. Sólo algunos empleados dedicados al negocio del turismo, la actividad urbana se renueva cada mañana y culmina con la caída del sol. Por ello a veces causa extrañeza cuando se habla de la cultura francesa como cultura de vanguardias. En nuestro medio el mito del europeísmo llega a tener alcances que el aquel medio no logra satisfacer. Sin embargo el caso de Artaud será una contradicción más que una excepción.
Si pensamos en Artaud y su tiempo, veremos que aquellos que el autor tiene en mente cuando habla del teatro de actualidad refiere sin duda a la ópera cómica que por aquel entonces comenzaba a ser resignificada por los nuevos movimientos poéticos. Cuando Artaud hace referencia al teatro del texto, piensa en experiencias muy anteriores al teatro de la acción, que recientemente empezaba a expandirse fuera de Rusia, piensa más bien en el teatro clásico como el de Racine, y Shakespeare. Por eso el autor de El teatro y su doble habla en contra del teatro en donde el mayor efecto viene dado por la preponderancia de una disciplina artística sobre todas las demás que deberían constituir un espectáculo, en especial la literatura y la puesta en escena entendida como lo que hoy se denomina como regie.
Si tuviésemos que realizar un corte en el año 1936, fecha en la que Artaud escribe su libro mayor, encontraríamos en el medio local rioplatense un fuerte resurgimiento del sainete, que aquí se da posteriormente a 1880, este vez con marcado “contenido social”. A esto Artaud bien lo hubiese llamado teatro psicológico; teatro creado con la sola intención de conmover y alejado completamente de un sentido espiritual con el amplio sentido que él le daba.
Entonces, este extenso movimiento que luego se reconocerá como origen del populismo posterior, se releva en las creaciones teatrales sobresalientes que entonces comenzaban a fundar el mito de la calle Corrientes: Florencio Sánchez, Gregorio de Laferrere. Sólo algunas compañías dedicaban parte menor de su repertorio a temas históricos como los llevados a cabo el siglo anterior, época de verdadero surgimiento del teatro rioplatense; puntualmente temas clásicos como Juan Moreira y el Gaucho Martín Fierro, temas que arraigaban en el sentimiento más íntimos de estas nuevas muchedumbres del siglo XX, y que en términos generales constituían para Artaud la vertiente principal del teatro tal como él lo concebía.
Estamos entonces en un contexto de reasignación estratégico de las muchedumbres. En opinión del mismo Artaud, a este movimiento sólo le basta con asimilar la profunda crueldad que el sistema impone.
Las dos grandes posibilidades que en aquel entonces podían servir a la revuelta, España y México, imponen desafortunadamente dos realidades distintas y aíslan todavía el errático desarrollo de un teatro local. La primera dedicada a realizar un cierre de la etapa signada por la decadencia de un sistema político a nivel continental, en un rol subalterno producto del proceso de restauración decimonónico, agravado por la repartición desigual de intereses tras la unificación de territorios anteriormente propios por derecho. La otra, sumida en una revolución con fuerte incidencia de movimientos aborígenes, fuertemente anclada en materiales precoloniales, es cierto, pero alejados del imaginario que la Pampa había determinado para el caso del Río de la Plata. El exotismo que la conquista de América podría despertar en el ambiente francés, perdía significado en una metrópoli fuertemente europeizada, ávida de lo mejor, o peor según quien lo viera, del imaginario europeo. Por ello, en estas orillas depararía una suerte dispar a una perspectiva como la de Artaud. El mito de la liberación no había sido vivida como un encuentro entre civilizaciones sino como un hecho fortuito del desarrollo político-económico de un Estado.
Sin embargo Artaud constituye un aporte tan integral que en la versión final de El teatro y su doble de 1938, incluye una crítica al humorismo cinematográfico hollywoodense; habiendo sido considerado más cercano por nuestros “próceres” el mito de los colonos norteamericanos, esta crítica al humor nos ubica proféticamente frente al hecho revolucionario como una posibilidad contemplada por Artaud respecto de una relectura necesaria sobre lo dado. Dice: “es una pena que los estadounidenses consideren que lo que hacen es humor tal como debería entenderse el trabajo de los Hermanos Marx, cuando en realidad en ese humor tan legitimado se encuentran los elementos más esenciales de la rebelión.” Allí Artaud se dedica a enumerar los hallazgos de ese nuevo humor, nacido involuntariamente del teatro, justificando así este arte como el que brinda siempre los rudimentos para la rebelión del espíritu.
Como sucedía con la picaresca contenida en el sainete, aplacada luego con esa función emotiva que Artaud aborrecía, el momento de Artaud se dará cuando ese populismo comience a transitar un camino crítico de su constitución como fenómeno masivo. De ahí que el aporte de Artaud sea retomado, luego de su desaparición, como un hecho profético. Será entonces cuando ese contenido social aplacado en la emoción, junto a la resignificación de los mitos telúricos y originarios, luego de la segunda mitad del siglo XX, hagan del teatro de vanguardia una constante al punto de crear nuevos públicos ávidos de lecturas como la que aquí presentamos, que por otra parte Artaud ponía de manifiesto en sus creaciones.
Es así como el teatro de Artaud pasa de una recepción en pequeños círculos hacia una legitimidad que hoy él mismo regiría, pero que por su legado, superan el mito francés y lo transforman en una manifestación universal de la llama viva del teatro que sus textos alientan.
Email me
El teatro nacional y la habitación del loco
por Oscar Asent
Cómo un hecho tan inexplicable como el teatro, algo que vive de la asistencia permanente de un público que se reconstruye en los medios, todavía sigue devolviendo una imagen acerca de la vivencia de la actualidad… lejos del teatro de la actualidad.
Siempre es insuficiente el esfuerzo que pueda hacer un teatrista por desapegarse del texto. La historia del teatro señala un recorrido que en los últimos cien años ha ido ejerciendo presión por despegar de lo escrito y volver a la experiencia más inmaterial del teatro.
Algunos obstáculos se interponen con este objetivo. Artaud se refería a esta batalla que el teatro de la actualidad libraba contra formas menos occidentales del arte de representar dramas.
Ese teatro de la actualidad, busca en primer lugar significar desde lo anecdótico, siempre entendiendo el ‘cuento’ como un elemento lineal antes que asincrónico. El resultado es que la noción de narración es uno de los elementos preponderantes en el teatro actual.
Hace por lo menos un siglo que la nueva forma de entender el teatro, a la que se entra también a través de la visión naturalista del espectáculo, busca entrar al omnímodo poder del público a través de múltiples canales de expresión.
Principal enemigo, pero gran colaborador el hecho de lo audiovisual, le agregó al teatro por lo menos el elemento esencial de la oposición de perspectivas, entendió así una nueva forma de agón. Así, el Juan Moreira de los Podestá, como el teatro de zarzuela o vodevil, el teatro revitalizaba el poder de reconocimiento con los protagonistas de la trama.
Es descorazonador, para quien investiga teatro, indagar la historia de la escena sin otro recurso que remitirnos a la institución textual. Podemos participar del mítico estreno del Moreira, que se dio ‘hojeado’ durante sus primeras presentaciones, gracias a la crítica de los diarios de la época.
El lugar textual del periodismo y el lugar del convivio. Aquellas presentaciones eran puestas en teatros pensados para el espectáculo circense, y mostradas con el fin de beneficencia que las clases acomodadas realizaban en los momentos de ocio, cuando no concurrieran al Frontón a ver alguna contienda deportiva. De hecho los predios donde se corrían carreras de turf eran llamados circos, y aunque no fuera un buen ejemplo, la unión de estas ideas respecto de un ámbito de entretenimiento duró y heredó además la cultura del tango con alguna posterioridad.
Teatro y deporte tienen en el ámbito nacional muchas implicancias, pero que más allá de toda lógica hacían del teatro una opción para el público ur-futbolero, cuando no también de la alcurnia que visionaba ópera.
Con un origen abarcador, el teatro une sus raíces a la arena de la contienda. Como dice Kartun, la arena que tendría más que ver con el tiempo con el escenario a lo Brook antes que el teatro a la italiana.
Nos remitimos entonces a la prensa de la época, más allá del diario La Prensa, con un antecedente popular frente a los periódicos elitistas, El Nacional también seguía la actualidad teatral según una misma posición: la cobertura era escasa y hasta causaba inconvenientes a la hora de fijar su relevancia o ubicuidad.
Teatros que se incendiaban en París, el mítico Teatro Colón que parecía postergar al infinito su inauguración definitiva, y al mismo tiempo la visita de magos y circos venidos de tierras allende el mar. La división era tajante y pocos eran los medios para el teatro de acceder a la sección que le correspondía en tanto hecho universal.
La mayores preocupaciones eran comentar el desempeño de determinada cantante lírica, o bien, respecto de los incendios en los teatros -algo que llegó a provocar pavor haciendo suspender funciones- publicar verdaderos tratados que aportaban un material en base de amianto para la fabricación de cortinados y revestimientos para teatros porteños como El Nacional.
De un modo o de otro, tanto espectáculos de alta cultura como populares, eran publicados; existía ya una concepción de público Locus. Esa es la voz que los latinos usaban para referirse al ámbito en el que sucedía la novela, mucho antes de que esta existiera como género. Allí remite el núcleo de la teatralidad, el lugar donde se realiza la obra convoca desde el inicio una fuerte atención.
Hoy el ámbito en el cual un drama teatral puede ser perjeñado es tan etéreo como el espacio donde invariablemente va a ensayarse y realizarse. Stanislavsky llamaba “la habitación del loco” al espacio donde el texto era urdido. Ese recinto inefable donde se establecían sin necesidad de gran participación actoral los ejes principales de la historia que iba a ser narrada.
Ese “locus loco”, en pleno siglo XIX, amenazado por las llamas de la eventualidad, se defendía como podía de la mayor amenaza: la desaparición que el hecho teatral entraña. Un hecho misterioso, que en plena desaparición de nacionalidades, de Estados y de conceptos, se trata de la teatralidad, aún vigente y en peligro.
Email me
Oscar Araiz en la UNSAM
Contra la política que venía dando a las universidades regionales el rol satélite de las tradicionales casas de estudios nacionales, las autoridades de la Universidad de San Martín, siguen redoblando la apuesta y generando ámbitos de estudio con interés poco frecuente. La poca llegada que grandes personalidades de la cultura tenían con respecto a las principales universidades nacionales como la Universidad de Buenos Aires o La Plata, en principio por los impedimentos que el ambiente académico impone hacia fuera, hoy supone una limitación que es necesario derribar.
Aunque la institución que preside Carlos Ruta aún sigue avanzando en ese sentido, hoy sus carreras en artes cuentan con la participación de profesores regulares como Gerardo Hochman (circo), Cristina Banegas (escénicas), Tito Lorefice (títeres), Antonio Pujía (plástica), y Oscar Araiz (danza). Y es este último quien esta vez ha dado la profunda enseñanza de su labor en un nuevo encuentro abierto a la comunidad, dedicado a la disciplina que encumbrara a Pina Bausch o Ana Itelman.
Se trató puntualmente del análisis práctico, de la obra La consagración de la primavera, de Igor Stravinsky, en el contexto de un Seminario de Historia de la Danza, perteneciente a la diplomatura de danzas. Por tratarse de una carrera que se surte de jóvenes inclinados a esta disciplina artística, la clase de este importante creador se encontró bien provista. Como promesa de la continuación, que se dará cuando el curso de historia ya haya avanzado a aspectos de la danza contemporánea, allí se produjo los primeros instantes de una posible coreografía de la obra.
La propuesta se apartó un tanto de la versión de Nijinsky, pieza recientemente redescubierta, ya que de la misma no habían quedado rastros. Resultó asombroso la facilidad con que Arais planteaba la creación, haciendo apreciable en muy pocos minutos la imagen buscada, para una partitura musicalmente difícil. La reunión terminó con una breve charla con el director de la Diplomatura, la cual giró en torno de la propia versión de La Consagración, su visión personal de la danza y parte de su vida profesional, en una actividad abierta al público, lo más notable: en una universidad pública.
Email me
Procesos de producción de un libro
En primer lugar un libro no sólo debe ser escrito sino que también puede llegar a ser pre-diseñado en el caso de ser un libro de fotografía o pintura. Ese material es el que contiene la idea del libro.
b-presupuesto, diseño, compaginación y correctores
-el presupuesto consiste en las previsiones de la editorial: stock y amortización, es decir, como se daría en cualquier empresa dedicada a la comercialización.
-el diseño comprende desde el gramaje de papel que se utilizará (la Cámara Argentina del Libro toma este dato cuando una obra debe ser registrada), hasta el tipo de caligrafía como el uso de márgenes o gráficos. El diseño puede ser una decisión de la editorial, pero la legislación argentina sostiene que es el autor el último que decide. No obstante también se ha extendido el uso de los contratos para la edición de libros.
-la compaginación es la transformación que “pone en caja” la obra, la ajusta a sus dimensiones por página, los márgenes, los epígrafes, el formato general del texto o distribución del material en cada una de las páginas.
-el corrector es quien lee el material una vez ya formateado y señala o corrige cosas. La actividad del corrector se extiende hasta el proceso final del libro, por lo que no sólo debe estar capacitado para entender las demás áreas, sino que además será quien más relación tenga con el autor. No obstante el trabajo de corregir pueda iniciarse con la primera digitalización misma, muchos autores se reservan las correcciones hasta el print de prueba.
c-mono
-el mono es, digámoslo así, el juguete que manipula el editor en tanto la idea no haya sido materializada en el print de prueba. Consta de un librillo rudimentario, que calca el volumen aproximado que tendrá la obra final. Algunas editoriales, sobre todo las más importantes ajustan la proyección de la obra a estándares.
d-print de prueba
-es la primera oportunidad de ver el aspecto gral. de la obra que será publicada. En esta etapa se vuelve a corregir. Por lo general los autores se reservan hasta este momento para efectuar alguna corrección o indicar algo. Las modificaciones pueden corresponder a cualquiera de los aspectos correspondientes a la impresión de la obra.
e-las tapas
-cuántas veces habrá acariciado un editor la tapa de su mejor libro publicado. La impresión de una obra está muy relacionada con la trascendencia con la perpetuación no solo material sino simbólica, y en este caso el libro reúne ambas cualidades. El libro como objeto es un entramado de cosas muy particular, lo que lo convierte en un libro y no en, digamos, un cuadro. Si bien el aspecto externo del libro ha ido variando en todos los casos, en cambio, siempre ha sido objeto de atención e interés. Tal vez en la actualidad se exagere el fin mercantilista, sin embargo aún los autores tienen ingerencia en ello y participan activamente de la realización de las cubiertas de su libro.
f)impresión, armado y guillotina
-es vox populi que es más caro publicar un solo ejemplar que 1000, ya que el proceso más oneroso ya ha sido realizado a la hora de llegar a este momento. Las técnicas de impresión han variado enormemente, sin embargo hay un mecanismo de reproducción de obras impresas que ha venido perdurando a lo largo de la historia de la edición de libros, su nombre es off set, y es el mismo que se utiliza para imprimir los periódicos.
-el armado tiene dos variantes: existen en la actualidad máquinas que fabrican libros. Por lo general se trata de libros encolados, esos que con el tiempo empiezan a perder las hojas. Pero aún muchas de las más grandes editoriales siguen recurriendo a la técnica de la encuadernación. En esta las cuartillas, que son especie de fascículos que se obtienen del plegado de una hoja de resma tantas veces como lo requiera el tamaño que tendrá la página, se cosen o se engrampan.
-cuántas veces abrimos un libro y nos encontramos con las páginas pegadas. Se trata de los pliegues de esa hoja que conformó las distintas paginas que contendrá en un cuadernillo. La guillotina se usa para cortar esos pliegues y hacer de una hoja plegada muchas hojas plegadas por un único vértice, el del lomo, sector que no se guillotina.
g)presentación y venta (distribución)
-la presentación es el momento culminante de la producción de un libro. En muchas oportunidades, la ocasión de la presentación en sociedad de una obra constituye el mejor momento para realizar la venta a distribuidoras y libreros.
-la venta es la colocación del libro en bateas de librerías. Aquí es donde se realiza el presupuesto de ejemplares. Si la cantidad de libros publicados llegara a ser excesivo, es lo que constituye una venta de saldo posterior. Se estima que al menos 20 de cada 100 libros deberían dirigirse a promoción, es decir, distribución a diarios, periodistas, y cualquier otro medio que permitiera su difusión..
Email me
POLÍTICOS DEPORTISTAS
por Santiago Meilán
¿Qué pasa? ¿Cuál es el motivo por el cual vuelven a estar de moda los políticos deportistas? No se trata de meros aficionados a la vida sana, al mejor estilo Cleto Cobos o Marcelo Tinelli. Esta vez todo un boom de deportitas amedallados protagonizan los comentarios de la política local.
Tal vez todo empezó con Reutemann y Scioli. Seguramente la metáfora de la gloria sirvió a sus padrinos para manotear algún triunfo provincial. De los mencionados, sin duda Scioli fue el caballito de batalla de al menos tres presidentes, y quien se hizo de la gobernación de la provincia más caliente del país.
Y ellos constituyeron sólo el primer paso a un recurso que da de comer hasta el día de la fecha. Sin ir más lejos, Carlos Espínola, en la misma rama que Scioli, hoy desempeña el cargo de intendente, y no es el único con ofrecimientos para la vicepresidencia.
Hace no mucho, Agustín Pichot renunciaba al ofrecimiento de Mario Das Neves para acompañarlo en el 2011.
Como si toda una filosofía de la disciplina los convirtiera en números fijos para las encuestas, todos quieren sacarse la foto con ellos y tenerlos en sus listas. Pero esta verdad de Perogrullo no es suficiente para entender el fenómeno, como si algo de la lógica del esfuerzo sirviera también para la función pública.
Es emblemática la neutralidad que caracteriza al deportista respecto de la vida política. Sin embargo hubo casos como el de Gatica, en los que el líder se proveía del afecto de un deportista para la foto, como también todo lo contrario, baste recordar el púgil Rocha de Cuarteles de invierno, de Soriano.
Y como no podía ser de otra manera, el PRO no iba a bajarse de esta movida deportera. Y fue entonces que Gabriela Michetti ni corta ni perezosa se consiguió su propio candidato con divisas. Esta vez en el rally, tal vez intentando exorcizar la rémora menemista, viajó a la ciudad de Mendoza para apoyar a Orly Terranova, campeón en el último Dakar, para que acompañe a la fuerza de Macri en las próximas elecciones de concejales.
Como toda moda, que de tanto en tanto reaviva fantasmas como los de Uriburu, esgrimista versado, o el mismo Menem, basquebolista aunque amateur, tal vez sólo haga falta esperar que, ya que estamos, Maradona resigne toda intención eleccionaria y pueda en el campeonato de este año hacer soñar a
¿APARTAN A ZIN DEL MINISTERIO DE SALUD?
por Santiago Meilán
Más allá de la discusión respecto de la idoneidad que un mediático puede aportar a un cargo administrativo, los medios han librado en estos días una batalla, tal vez la batalla final de los Kírchner, contra un sistema que ya está en franco declive. La hegemonía es como el gremio intelectual de la clase dominante, escribía Gramsci en su celda, y hoy más que nunca la clase dominante se ve atravesada por un poder irrefutable ejercido por los grandes propietarios de medios y tecnología.
Un escándalo que para un amplio sector de la población era moneda corriente sirve hoy para entender el funcionamiento del poder y sus alternativas. En este, donde se encuentran involucrados gremialistas como Juan José Zanola, funcionarios como Néstor Lorenzo, que lejos de representar hace tiempo el cuco de los trabajadores de la salud y funcionarios y adherentes a su sistema mafioso, compulsados diría, ha dejado en evidencia la cuestión superficial del rol de funcionario en sí, es decir, ya no los juzgan por portación de cargo. Hoy, en tiempos del anonimato de los recursos y las fuentes de dinero, silencio compartido por los medios, es difícil que una papa caliente como es el nombramiento ante una cartera ministerial sea algo tan opaco que permita la reproducción de un modelo corrupto. Al menos se espera que el nuevo funcionario esté lo suficientemente apercibido de las debilidades de su rol. Zin parecía desconocerlas y estos días se resolverá en que medida lo está Abel Posse, al frente del Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires. Por un lado se jode con la vida, por el otro, con la juventud.
La transparencia debería agradecerse en parte a los medios, en parte también a las organizaciones independientes que golpean sin cesar las puertas y amontonan pedidos justos en las mesas de entrada de los edificios estatales y privados, además de la gama de individuos que saltean la agenda de unos, y los intereses concretos de las otras, y promueven sin saberlo cambios significativos en la estructura orgánica de una institución. La cuestión de los alajamientos en cuestión, o viceversa los nuevos nombramientos, da igual, es establecer, sin contar las buenas intenciones, en que medida es significativo que la aceptación o renuncia de un cargo público, por parte de un hombre de los medios, o de la "cultura", como Abel Posse sirven a los medios para dar a ver la dinámica de lo que se resiste a la plana periódica.
Los medios no son el poder, los medios son la piedra que molesta en el zapato del poder, y la forma en que los medios se intentan librar de las consecuencias de sus desaciertos generan la confusión que caracteriza las decisiones de todo jefe. Hoy los medios bastardean como nunca el rol de las instituciones, todo es cercano todo es asequible en razón del argumento de la transparencia, y en lugar de dejar ese aspecto de la vida ciudadana en manos de observadores más imparciales como lo son los artistas, acaparan más y más lo ámbitos donde los artistas deben dedicarse a su tarea crítica, con su lógica particular del silenciamiento programado
Hacer del periodismo un arte es una amenaza contra el buen gusto. Pergeña tramas paranoicas y las devuelve en comentarios afectados de la sección espectáculos; inocentes, inofensivos, cubriéndolos de banners publicitarios, rociándolos con el alcohol de lo que fue siempre la primera traición al arte más que un ágape, ocultándolos detrás de premios estériles, se calla el mensaje revulsivo del artista. Dejando intacta la pregunta acerca de la farandulización de la política que los medios crean como razón categórica de su existencia.
Teofrasto decía que el tonto se caracteriza por preguntar a la piedra de dónde proviene, Miguel Angel casi dos mil años después destruía su Moisés con las mismas intenciones. Cabe la pregunta superadora que todo publicista debería formularse a fin de hacer verdadero periodismo, ¿cuál es el motivo de extenuar y fatigar el bronce?
Email me
El viernes el ministro de educación de la Ciudad de Buenos Aires entregó ejemplares de "El Eternauta" a los alumnos de la escuela 7 de Pque. Patricios. Mientras su cartera afronta los conflictos edilicios en la provincia más rica del país, en la provincia de Buenos Aires corren riesgo los subsidios para remodelación de las escuelas más carenciadas.
ejemplares de la obra de Oesterheld y Solano Lima. Lejos ya de los incidentes de espionaje a que fue sometida su cartera con evidentes objetivos políticos, se refirió al paro del miércoles último y señaló que el departamento de Contaduría evalúa los pedidos elevados por las sindicales. En medio de amenazas que envuelven a todas las administraciones nacionales, respecto de la imposibilidad de aumento salarial para el año 2010, una escuela del conurbano bonaerense aún espera el subsidio que le permita reparaciones en el sistema cloacal, problema por el cual se ve en la obligación de poner a
resguardo a los alumnos y debe suspender las clases. Audio de entrevista brindada por M. N.
Email me
Perla Zelmanovich
Todo ese significado de la asimetría se quiebra con la accesibilidad indiscutida con que los nuevos medios se nos ofrecen, haciendo del responsable del trabajo en el aula, un creador de filiaciones -de las que Perla Zelmanovich nos habla, y de las que hablaremos enseguida– y supone una nueva forma de permitirle ser a él, el sujeto de alfabetización.
Cuando esa relación básica falta, la prematuración humana se torna indefinida; el desamparo en ese lazo que impide la intemperie para el cachorro humano. El vínculo de un niño “malcriado”, industrializado, arrojado al consumo como un integrante autónomo más del mercado, y vuelto a ser colocado en el ámbito de la naturaleza por un viaje que realiza a la casa de su abuela del campo, es decir, en un entorno desprovisto de alicientes tecnológicos, hace que su prematuración sea puesta otra vez en conflicto. Sang Woo, así se llama el niño, exteriorizará toda la violencia con que ha sido subyugado en la vida urbana, y contra la que se revelará socavadamente, poniendo de manifiesto la ruptura con que una Margaret Mead, recuperada por Zelmanovich, llegó a caracterizar la relación inversa entre socialización/educación, adultez/infancia, dada en una sociedad que ha obnubilado la antigua distribución de roles en el proceso de culturación. Perla Zelmanovich es clara, piensa que determinadas intenciones o deseos subjetivos, deben vaciarse, para ser vertidos en nuevas configuraciones de intersubjetividad; para poder crear vínculos en una escuela, que se caracteriza por estos vaciamientos en estado crítico, no es suficiente la denuncia ni el mero señalamiento, y esta cuestión es la idea prevaleciente de la nuevas posturas en pedagogía. La función docente es hoy el vaso vacío, con el costo que supone deshacerse de prejuicios y preconceptos, que muchas veces sirven sólo para afirmar estados de situación que, paradójicamente, hacen agua. Vaciar el vaso, entre otras cosas, implica la constancia de un “ofrecimiento sostenido”.
Sucede algo maravilloso mientras el adulto se ofrece desprovisto; Sang Woo, por caso, en su película "Camino a Casa" (2002), redescubre la naturaleza, reconoce en la pasividad, el silencio necesario para encontrarse a él mismo, silencio que en su “ambiente natural”, la ciudad, falta, y en cuyo lugar se posicionan los medios masivos, la tecnología, como instrumentos precarizados donde los niños –y no tanto– buscan tramitar el desamparo que les dirigen sus mayores, resolver baches, en lugar de hacerlos un lugar desde el cual pueda reponerse y recuperarse aquello que se ha vaciado.
El adulto se vuelve el “medio” que actúa con todo el amarre de que carecen estos nuevos medios, proveedores de eficacia simbólica, pero insuficiente; el adulto con su sola presencia, hace que se construyan lazos que no pueden establecerse con máquinas, que no “entienden”, no abrazan, no tienen gestos y sí mucho de golpes de efecto.
El vaciamiento sin ofrecimiento sostenido, con desamparo, promueve la ilusión de que los medios “comprenden”, y sirve en gran medida a que la educación sea depositada sobre los hombros de los niños mismos, haciéndolos responsables de sus adultos, y dejándolos supeditados a las patologías con que la incomunicación traduce ese orden subvertido: abulia, hiperquinesis, ADD (los llamados problemas de formalización y un gran etc. incierto), que no deben olvidarse como creaciones de verdaderos frankesteins de la anorexia filiatoria, que en realidad son transformados en slóganes, con los que reacciona la cultura, para poder colonizar la discontinuidad de las relaciones.
La filiación es la responsabilidad adulta ante esta cultura, que aparentemente tiende a la estigmatización y la psicologización, ante lo cual no debe olvidarse cuál es el estado real del malestar. Se trata de una trama socio-cultural determinada por una falta estructural de referencias, que, en casos extremos, llega a aplastar el deseo, si a esto se le suman las segregaciones, elevadas a porción necesaria de mortificación.
Perla Zelmanovich nos propone pensar esta cosas y logra suscitar el debate entre-generaciones.
—En el problema con las nuevas generaciones, la culpa la tiene la televisión –dice una docente.
—¿Cuál es el problema con la televisión? Tengo 18 años –le contesta un joven estudiante de profesorado– No entiendo eso de la “mala influencia”. En mi caso, no uso mucho el chateo, pero puede ser útil si se vive en país alejados.
—Yo, a mis alumnos, los hice escribir un cuento –otra docente retoma el eje problematizado– y nombraban personajes que yo no conocía; recién pude comprender de qué hablaban cuando me dijeron que se trataba de los nombres de unos dibujos animados.
Las nuevas tecnologías –puede ser cierto que sean impulsadas por los más jóvenes– nos abordan a todos con nuevas formas de intercambio y el quiebre generacional hace ver la formulación de nuevos códigos, que interpelan con la novedad el lugar que debería ser jugado siempre por el adulto. Perla Zelmanovich asegura:
—Se trate de sujetos de nueve, dieciocho o cincuenta años, estamos hablando del amparo que por momentos se desarma, de eso y de recuperar filiaciones a como dé lugar.
Sandra Bellino (*)
Alicia De Guzmán
Santiago Meilán
(*) Sandra Bellino es docente formada en Artes Plásticas y maestra de grado, Alicia de Guzmán es psicoterapeuta y Santiago Meilán es docente de nivel primario y secundario.
Email me
EN DEFENSA DEL TEATRO
por Oscar Asent
“Si TN cierra se perderán muchas fuentes de trabajo… sí, pero se crearán otras nuevas.” Esto que es un vox pópuli, un saber de superficie, refiere a la crítica que de una y otra parte de la discusión sobre medios se suscitan en estos días.
Es cierto que a simple vista, la legislación de un país, producto de una política pública, en primera instancia no podría poseer la misma energía que una reglamentación interna de una multinacional, ya que algunas de estas manejas cifras que multiplican el PBI de un país como
La fuerza de la ley ya no refiere a los grandes principios, es ya un sistema concreto de asignación de recursos que el mismo Estado se provee en un círculo virtuoso. Al menos contra esto no hay quien discuta. Algunos lo llamarán democratismo creciente, otros liberalismo cínico y otros burocracia orgánica.
Se piensa que la nueva ley de medios ataca un grupo en beneficio de otro (muy posiblemente el Kirchner&Co.), sin embargo, esas imágenes que provienen de otro período histórico, esas agencia online durante 24 horas al día, nos recuerdan más al neoliberalismo que entonces presionaba por instalarse, y que hoy en retirada, nos brinda una distorsión imposible de digerir.
Estos años se ha avanzado en la contemporización con las ciudades de los grandes productores. Se han instalado cámaras en la vía pública, se ha mejorado el sistema de imágenes satelitales, y acompañando este crecimiento de imágenes banales, se ha avanzado en los mismos términos en sentido discursivo.
La pregunta refiere a si un país austral, con una población que no alcanza el 10% de aquellos países centrales, posee el hadicap para proveerse de elementos tecnológicos que en la mayoría de las veces, no es el adelanto en sí lo costoso, sino su manual de instrucciones.
A qué punto ese fin tecnológico no viene a ocultar detrás problemas profundos: la falta de solidaridad cada vez más animal, los procesos de inseguridad incontrolables, la creación de industrias del ocio, etc.
A la par que EE. UU. demuestra un crecimiento del desempleo, lo hace también el índice de alcoholismo, cuando en relación a esas dos variables, el pico máximo inverso se logró hacia el final de la era Clinton y primera presidencia de Bush. En términos históricos, las mayores tasas de alcoholismo y las menores de desempleo sin duda se dieron durante el gobierno de Roosvelt, cuando el más mínimo consumo alcohólico era de por sí un lujo difícil de sostener por el trabajador llano.
Otra tasa interesante es la de la natalidad. En las grandes ciudades esta desciende año tras año, más allá de las relaciones productivas, pero en términos generales para un país, nada le viene mejor que las fases descendentes de la producción, aunque estas también conlleven al crecimiento del trabajador sexual.
Mientras tanto, como en un viejo slogan radial, el teatro continúa su marcha, sin prisa y sin pausa. No hablamos de fenómenos espectaculares a lo Andrew Lloyd-Weber, que acompañan el proceso que la nueva ley de medios se propone frenar. El teatro a secas, el teatro povero, el que sólo requiere de la reunión de personas con el fin de transformar intensamente los mecanismos del espíritu, cercenado por la lógica del consumo y escapismo. Tal vez esos trabajadores que mañana saldrán a buscar nuevamente empleo, o se volcarán de lleno a su proto-proyecto de productora, sin duda harán posible una cultura.
Las energéticas, en cuotas
ir a: MODELO DE CARTA PARA INICIAR EL RECLAMO
Email me
-¿divisor o múltiplo? (5to y 6to grado)
72______9 12______48 125______250
36______18 28______112 9______27
64______8 7_______56 54______3
Email me
Martes 21 de julio, bar Los Porteñitos, 20 hs.

PROGRAMA
Verlaine recopila estos poemas confinado en Bélgica. El estado de encierro es una marca que recorre el decadentismo hasta su cierre con la saga de Marcel Proust. Pensemos en Wilde, y un epítome anacrónico pero verificable de esta poética en la obra de Ezra Pound.
En una de las poesías que contiene esta antología de folletos de Verlaine, este dice: "lo raro es bueno, ¡qué idea bizarra!"
La lectura de algunas de las poesías correrá por cuenta en español de Santiago Meilán y en francés de Walter Romero.
Organizaron Clara Anich y Yair Magrino. Las actuaciones serán de Oscar Asent, José Luis González y lectura en alemán de Juan Rearte.
Email me
21 de julio, bar Los Porteñitos
Leerán Walter Romero, Santiago Meilán, Juan Rearte
... ¿No tiene todo lo que hay que sentir al considerar un libro de poesías en estos
tiempos sosos? La admiración, el encanto y… como lo bueno y bello
(es el caso) ¡estremecimiento!...
teatro
literatura
poesía
Los Porteñitos. Salta 135
21 hs.
otros links:
maitland-fromer. marzo 2009
Email me
Shen Yun Performing Arts
Una mirada occidental sobre la escena de Oriente
Shen Yun Performing Arts
En un par de siglos la región que hoy responde a
Oscar Asent
Antonin Artaud asistió en las islas de Bali a una experiencia iniciática en plena etapa de construcción de su método escénico: algunos años más tarde escribiría las líneas fundamentales del manifiesto del Teatro de
inefables de los primeros habitantes humanos.
Con un colorido inigualable, Shen Yun presenta las leyendas de
No así en el espectáculo de Shen Yun. La isla de Bali era entonces una cultura subyugada durante centurias al dominio omnímodo de los emperadores de las culturas milenarias de China y Japón. Tierra de mongoles y samurais, seguidores de la enseñanza de Sakiamuni,
Hoy, en este hoy que para chinos es igual a decir dos siglos ya: el XX y el actual, los encuentra en plena convulsión y soportando una invasión bárbara, una de las tantas que asedió esa región del extremo Oriente, esta cultura deudora de los emperadores de la dinastía Tang, precisamente en esta edad dorada, busca algún anclaje que impida la dispersión. La dinastía Tang constituye el blasón que une tanto a chinos como a budas, soviéticos, populares mongoles, etc.
Verdadero festín de aquellos tiempos, Shen Yun se remonta al siglo VI y hace alarde de representar la sucesión de las raíces más añejas de la chinidad. Como un verdadero circo itinerante, con 3 compañías simultáneas, recorren el mundo ofreciendo fragmentos de tal vez la civilización más antigua de la humanidad.
Cada año llegan al Río de
Desde el principio, no obstante, se aclara que Shen Yun Performing Arts expone un repertorio de danza clásica china. Esto a veces se evidencia en el sexismo, igual al que se observa en el valet europeo. Sin embargo las leyendas, la estética general, la puesta, constituyen un acercamiento a formas elementales de arte, razón alejada de la idea de “espectáculo de actualidad”, que tanto criticaba Artaud.
El próximo año nos estarán visitando nuevamente, y con estas humildes palabras se les augura que entonces ninguna gripe opaque el evento, y esperamos que nuevamente rebalsen los escenarios porteños con nuevos esquemas de esa originalidad que atraviesa mas de 10 siglos de historia.
Email me
C. C. Mate Amargo
En términos de amistad
La historia rescrita de una amistad interrumpida por la maduración y el paso de la ju-ventud a la adultez. La inaguración de una sala teatral y el Tren Sarmiento
Por Oscar Assent
Es de aceptar que los términos estipulado por la sala no eran los adecuados. Se trataba de un centro cultural de esos que tanto han guerreado con todas las nuevas administraciones de la Municipalidad, y este no era el caso. Emplazada en una propiedad fiscal, de un viejo pro-fesor de literatura del barrio de Almagro, nacía Mate Amargo como proyecto cultural. Sus mentores se habían reunido días después de los hechos funestos que se desarrollaban tras la caída de algún presidente de turno, seguramente durante el gobierno de otro presidente que no sobreviviría el primer coletazo de la crisis del momento. Germán y Bernarda le daban el sí a un empresario ‘marginal’ de la cultura y el centro comenzaba a funcionar para los vecinos del barrio con talleres y una oferta cultural que merodeaba el asado y la fiesta patria.
A pocos días de comenzar a funcionar, se da una solicitada en el diario la cual firman primerísimos actores, entre ellos Alicia Zanca, pidiendo por la normalización del Centro. Son cosas normales en los días postreros de una reconstrucción de las que tan a menudo vivimos en las latitudes periféricas. El anuncio tenía más bien estética del resurso de expropiación. Había muchas cosas por hacer: acondicionar el espacio para recibir espectadores, acondicionar el escenario para recibir actores y organizar el papeleo para que En términos de amistad no le sonara a los inspectores municipales como lo que era, una performance con la que se abriría una nueva sala de teatro en la ciudad de Buenos Aires.
Había un tema que preocupaba y del cual se era conciente desde el primer día. El Centro queda a la vera del tren Sarmiento, por lo que el batir de las locomotoras se hacía sentir cada ocho minutos por lo menos, haciendo cimbrar los cimientos de la vieja casona donde Mate Amargo funciona. Estábamos a años luz del soterramiento del ferrocarril, así que la propuesta tuvo que incluir el paso ferroviario en medio de los parlamentos de las funciones.
La siguiente dificultad provenía del texto mismo: doce personajes era algo que no se veía seguido, y mucho menos en la inauguración de un Centro Cultural “Clandestino”. El desa-fío nos impulsaba más a los actores que a la comisión directiva de la sala. Llevamos los papeles hasta que finalmente la sala fue habilitada a tal fin. Compramos un PAR mil como primera movida de festejo, ya preparándonos para el estreno.
El resto pertenece la historia del teatro, así con mayúsculas. Fue de mérito la tarea de Ro-drigo Ruíz Díaz al intentar darle lugar a lo performático de la obra. Los cortes entre una escena y otra o incluso a veces entre algunos parlamentos presentados como flash-backs debían contar con un apoyo desde lo contextual que permitiera a los que hacían el trabajo duro de la puesta se pudieran reacomodar emocionalmente para seguir adelante.
La obra recorre un paisaje de ensueño pesadillesco. Los personajes parecen salidos de la mente del personaje Germán Mergara, y en torno del cual se rearman historias que han quedado desarticuladas de no ser por la acción de un autoritario memorista de lo mínimo y cotidiano, de esos que frecuentemente se nos acercan y refieren sucesos del pasa-do más remoto de nuestra vida. La obra trata sobre historias a las que sus personajes, vícti-mas de la fugaz contemporización, no le han permitido otras perspectivas. Se ha dicho que la juventud es el laboratorio de todas las vergüenzas, lo ha dicho Lola Arias recientemente en el ciclo de Casa Brandon. Esta obra se hace de esos sentidos vicarios que se reproducen aún cuando las tramas contemplen posibilidades que lo contextual desestima de inmediato, y para siempre. Sobre todo por personajes como Germán, quien invita esa noche a sus amigos de la adolescencia a un asado.
Lo anecdótico del tren, pasando cada tanto, no mancha el resultado total de la propuesta. Nos habíamos planteado inaugurar un teatro nuevo, con una obra de teatro multitudinaria, desde el escenario y en lo posible desde las butacas. El público respondió y de la idea sur-gieron incontables posibilidades para el espacio que hoy realiza kermeses, fiestas varias y presenta artistas de protesta.
Se que aún esperan la personería, sin embargo algo de lo familiar me devuelve una terri-ble esperanza en esos días de En Términos, y es que llamando al teléfono de Mate aún sigue Germán, como aquella tarde en que le llevé una propuesta de teatro.
El teatro y la peste
Los archivos del villorio de Cagliari, en Sardoña, atesoran un hecho histórico y sorprendente.
Una noche de fines de abril o principios de mayo de 1720, 20 días antes del arribo de la embarcación Grand Saint-Antoine a Marsella, cuando esta coicidía con la más maravillosa explosión de peste que haya brotado, según se recuerda, en el lugar, Saint-Rémys, enviado del rey en Sardoña, cuyas responsabilidades de bogernante se vieron sensibilizadas por un virus sumamente pernicioso, tuvo un sueño particularmente perturbador: se vio víctima de un padecimiento mientras veía su Estado sucumbir a la plaga.
Bajo la acción de la plaga las instituciones se disolvían. El orden caía. Era testigo de las derrotas de la moral, de todas las debacles de la psicología, experimentaba en sí mismo la basculación de los fluidos, desgarrarse, en pleno deceso, y haciéndose este tras una degradación vertiginosa, tosco y pesado hasta convertirse poco a poco en carbón. ¿Era tarde ya para conjurar la plaga? Aunque destruido, anihilado y pulverizado orgánicamente, con su médula consumida, él sabe que aún no está muerto más que en sueños, que la voluntad es un absurdo, sólo la negación de lo posible, tan siquiera una suerte de transmutación de la mentira que compone la verdad.
Él se rebela. Todos humores de la peste que cunden y los miasmas de un virus venido de Oriente, que él será capaz de conjurar.
Una embarcación después de un mes de dejar Beirut, el Grand Saint-Antoine, pide autorización y se dispone a atracar. Aquí es cuando él da la orden fallida, la orden considerada delirante, absurda, ineficaz y despótica hacia sus súbditos y sus allegados. Improvisadamente se precipita hacia el navío que presume contaminado hasta dar con el capitán o alguien de la tripulación, con la orden para el Grand Saint-Antoine, para hacerlo virar, y alejarlo de la población, bajo apercibimiento de ser abatidos a tiros de cañón. La guerra contra la peste. El autócrata no encuentra otra salida.
El hecho revela la influencia que los sueños ejercen sobre el soberano, en tanto esta le permite, disuadiendo los sarcasmos de la incredulidad y el escepticismo que lo rodean, y perseverar en la ferocidad de sus órdenes, aplastando no sólo el derecho de sus ciudadanos, y toda suerte de convenciones nacionales o extranjeras, las que, ante la muerte, no vienen al caso.
Sea como fuere, el navío sigue su ruta, llega a Livourne, e ingresa al radio de Marsella, donde se le permite atracar.
De aquello que suponía su cargamento de peste, no es mencionado en los ingresos a Marsella. Poco después se dirá que los marineros que componían su pasaje, no morirán de peste alguna y se diseminarán en múltiples direcciones.
Email me
Muchas veces las condiciones que se imponen a los que participan de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, ocultan el verdadero sentido de esta fiesta de cultura: la búsqueda de reconocimiento por parte de quienes salen a mostrar su trabajo.
por Santiago Meilán
El sueño de ver sus libros en un stand de la Feria del Libro tuvo que ser postergado cuando Fito, una vez que había llegado al pabellón rojo en la Rural y, palabras de su distribuidora, debía conformarse con una ronda de negociaciones los días previos a la Feria en sí.
Es una realidad para autores independientes como Fito, y una situación compartida por muchas distribuidoras, que no se encuentran entre las más prestigiosas o acomodadas, que no cuentan con un fondo editorial que las ubique en la fiesta de la cultura que la Feria supone.
Una de las situaciones más acuciantes para estructuras de publicación como la de los jóvenes escritores, en su mayoría, con una experiencia rudimentaria en el negocio editorial, la representa una imposibilidad de convertir su trabajo en mercancía.
La incontrastable tendencia de hacer del trabajo de escritor y su resultado natural en el objeto libro, muchas veces es obstaculizada por la intención convertir la literatura en un museo. El gran objetivo del reconocimiento a veces responde menos a la lógica de la literatura, hoy asediada, es cierto, por las nuevas tecnologías, antes que a la dinámica del muestrario.
Fito debe además, al llamar por celular a su agente ni bien se encontró que el stand soñado no estaba, consentir que se convierta su material de acuerdo a los nuevos métodos de comercialización, el cual supone la digitalización y el marcadeo según nuevas variantes que entroncan con la era cibernética.
Partiendo de contratos que contemplaban la situación, le plantea a Fito entre una de las cada vez más difíciles condiciones de ingreso al salón de venta, entre otras, que la agencia que venderá su libro le oculte o disimule algunas cláusulas del contrato.
Un recorrido por la sala de ventas puede representar una excursión por las distintas casas importadoras de materiales bibliográficos. Al igual que las distribuidoras locales, las agencias del resto de los países americanos y europeos buscan nuevos públicos lejos de su lugar de origen. Tales como Universo, de España, los vendedores de libros corren por satisfacer las ansias de sus clientes, de hacer llegar los libros a la línea de caja.
Cada vez más acorde con las Ferias internacionales, libros como el de Fito participan primero de una ronda de negocios y difícilmente lleguen a las bateas sin pedidos concretos y reiterados a las librarías que los comercializan por fuera de la Feria. En definitiva, las librerías son el segundo gran eslabón en la estructura que apuntala a la Feria.
En esas rondas el contenido principal serán las proyecciones hacia otras Ferias como la de Frankfurt o Guadalajara, si bien también es cierto, allí también uno encontraría una buena cuota de turismo incluido en el canon que los editores independientes desembolsan para seguir en carrera.
Una nueva Feria Internacional del Libro abrió sus puertas. Esta vez el escenario político local convirtió lo que debería ser una fiesta de la cultura, en un medio más de difusión de la propaganda. Esta 25º entrega fue inaugurada con la lozanía y el humor de Angélica Gorodischer, y grandes figuras del medio literario dirán presente en el predio de la Rural hasta el 11 de mayo.
Email me
Finalmente, luego de versiones y comentarios que daban a Santiago Montoya offshore del gobierno de la Prov. de Buenos Aires, el recaudador de impuestos de Scioli presentó la renuncia. El resultado de una desavenencia con el patriarca del PJ, Néstor Kirchner, arrasa con la más mínima señal de desencuentro entre los integrantes de la fuerza creada por Juan Perón.
El jueves pasado, Santiago Montoya era invitado al nuevo programa de Roberto Petinatto. Precisamente allí es donde los principales detractores del funcionario hallaron los elementos que necesitaban para descabezar finalmente la agencia impositiva del mayor conglomerado de aportantes.
Montoya había realizado una tarea ardua en este sentido, su última decisión al frente de ARBA había sido duramente criticada por los cuenta propistas de la provincia. Se trataba de una imposición sobre las cajas de ahorro de los particulares en carácter e adelanto de Ganancias no declaradas.
Si bien es cierto, en muchas ocasiones, el constante maridaje entre La Plata y la presidencia, el mal paso de Montoya no significa otra cosa que dar de nuevo la baraja. A dos meses de la elección, es normal que cosas como esta sucedan, pero ¿a qué costo?
La relevancia de esta renuncia supone una crítica a la política actual. Con un sistema totalmente novedoso de demagogia, una sutil demagogia, se pone en práctica el mecanismo eleccionario de candidatos testigos, algo así como un revival del sistema de electores de la democracia post-dictadura.
Que esta dinámica se constituya en una máquina de procesar funcionarios no es otra cosa que la consabida “divide y triunfarás”, aunque tras la máxima napoleónica se oculte la precariedad e inoperancia burocrática. La caída de los jefes y directores, en el caso argentino, nunca alcanzó con consecuencias el sistema de dueños y gerentes, extranjeros, por supuesto.
Mientras, Daniel Scioli insiste con la creación de trabajo, educación y responsabilidad ciudadana, seguridad y la mar en coche, en un titubeante sonsonete de ahogado; seguramente beneficioso para la movida que alcanzará su más alta expresión con la coalición que se dará entre los partidos de la oposición. Ese sonsonete nos recuerda también otras circunstancias de sumisión entre los representantes del pueblo bonaerense.
Email me
TRES DE VERLAINE (trad. Diego Silvain, Mis Escritos, 2009)
Fuimos víctimas, tú y yo,
Mutuamente utilizados
Señora, la ilusión
El ser la mente ha herido.
¡La primavera apenas
Si bien creo, ayudó
A enturbiar nuestro juego,
En una forma más oscura!
Al frescor de la primavera
Dormidas las rosas nacen,
Y el amor parece abrirse,
Con inocentes frangancias;
Las lilas son bellas también
Y exhalan humilde aroma
Junto al nuevo sol ardiente;
Excitación renovada,
El zafiro sopla, alegre,
Dispersando el afrodisíaco
Mientras el pecho su efluvio
Lo detiene el alma vacía;
Los sentidos excitados
Se conjuran en la fiesta,
En soledad impedidos
De llegar a la cabeza.
Fueron tiempos de cielos claros,
(¿Lo recuerda usted, señora?)
De superficiales abrazos
Y de pasiones a flor de alma.
Olvide las locas pasiones,
Plenas de amenidad benévola,
También nuestras diversiones
¡Sin entusiasmo ni pena!
¡Dichosos! Llegado el verano
¡Adios, las refrescantes brisas!
Un viento sensual y pesado
Confina el alma con sorpresa.
Cálices de rojas flores
Olores maduros nos lanzan,
Malos consejos por doquier
Posan en nosotros las ramas.
Cedimos por todos lados,
A lo que fue vértigo ridículo
Con el cual nos enloquecimos
Tanto que dura la canícula.
Las aves, nerviosas lloraron,
¡Las manos sin fin oprimidas,
Tristezas húmedas, desmayo,
Llena la mente de ideas baldías!
El otoño, por fortuna, con
Su día frío y sus cierzos fuertes,
Vino a sacarnos, leve y seco
De nuestras horrendas costumbres,
Y nos indujo bruscamente
A la elegancia reclamada
De todo amante irreprochable
Como de toda digna amada..
Oh, aquí está el invierno, señora
Y nosotros en el fragor
Parisino contra las otras
Cadenas que la guía arrebatan.
Las dos manos en tu paragüas,
Se sostienen fuerte del banco
¡Las hebras! En Fachón peinadas
¡Para al menos decirnos algo!
Carta
¡Lejos! ¡Señora, de tu cuidadoso
Imperio (de los dioses testimonio),
Languidezco y muero, como es costumbre
Vas amargada, en partes iguales,
Con la preocupación que apresa a mi alma,
En mi mente de día, de noche en mis sueños,
Y del día y de la noche, señora!
Si bien a mi cuerpo mi alma acompaña,
Yo me convertiré en un fantasma a este ritmo,
Ya que, entre lamentable emoción
De abrazos vanos y deseos sin nombre,
Mi sombra para siempre está en tu sombra.
Mientras yo soy tu valet adorable.
¿Todos van silenciosos como quieres
Tu loro, tu gato y tu perro? ¡Son
Junto a esta Silvana encantadores aún
Los ojos que amé negros y no azules,
De cuya declaración ma fié, Dios!
¿Te sirve aún de dulce confidente?
O, señora, una idea inquieta me impele
A conquistar el mundo y los tesoros
Que paguen la prenda-indigna-de amor
Y entre todos sea la flama más célebre
De las tinieblas más resplandecientes.
¡Cleopatra fue más amada sin duda!
En mi no temas un Marco Antonio o César,
No dudes de mi, señora, que rehuya
Como César tu sonrisa, Cleopatra,
Ni como Antonio huya por un vientre.
Dicho esto, adios, que ya es mucho decirte,
Y el tiempo que pierdes en leer esta carta
No valdrá la pena que se lo escriba.
Los indolentes
-¡Bah! Malditos sean los celos,
¿Quieres que muramos juntos?
-La proposición es rara.
Lo raro es bueno, murámonos
Como hizo Decamerón.
-¡Ja, ja, ja! ¡Qué idea bizarra!
-Bizarro no soy. Amante
Irreprochable, así es.
Si quieres, ¿morimos juntos?
-Señor, me ridiculiza
Que usted no ame y hable mientras;
¡Callémonos a lo sumo!
Si bien esta noche Tirsis
Y Dorimene, ambos asienten
Como dos selvas sonrientes,
Cometieron el equívoco
De aplazar lo exquisito
¡Ja, ja, ja! ¡Raros amantes!
Email me

